La Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente denunció este miércoles que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) mantiene una deuda con las empresas transportadoras de combustibles desde febrero de este año, situación que, según el sector, está poniendo en riesgo la continuidad de sus operaciones.
Los cisterneros realizaron una protesta pacífica en puertas de la estatal petrolera para exigir la instalación de una mesa de diálogo y el cumplimiento de compromisos asumidos por la empresa estatal.
"Más que una protesta, es una presencia para tratar de nuevamente entablar una mesa de diálogo reclamando incumplimientos de la estatal petrolera en cuanto a pagos. Se le debe al sector desde el mes de febrero", afirmó el presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente, Sergio Kosky.
El dirigente explicó que, además de las facturas pendientes, existen retenciones correspondientes a la gestión 2025 que tampoco fueron canceladas. A ello se suma el pedido de una actualización de tarifas debido al encarecimiento de costos provocado por la devaluación y el incremento de precios de insumos vinculados al transporte.
"Necesitamos con carácter de urgencia que se nos pague y una nivelación de precios dada la devaluación que ha habido en el país", sostuvo.
Reclamos sin respuesta
Kosky aseguró que el sector agotó las vías institucionales antes de acudir a las oficinas de YPFB. Según explicó, durante los últimos meses se enviaron notas formales y se sostuvieron reuniones con ejecutivos de la estatal, pero los compromisos asumidos no se cumplieron.
"Se ha mandado una carta referente a pagos. Entra una carta cada 20 días, hay una mesa de diálogo, se firma un acta con tres gerentes en los últimos cinco meses y no hay cumplimiento", señaló.
Ante la falta de resultados, los transportistas decidieron acudir personalmente a las instalaciones de la empresa para exigir respuestas.
"No hemos parado ni un solo día"
Pese a la deuda acumulada, los cisterneros aseguraron que han continuado prestando servicios para evitar una mayor afectación al abastecimiento de combustibles en el país.
Kosky destacó que el sector mantuvo sus operaciones incluso durante los momentos más críticos de la crisis logística y energética que atravesó Bolivia en los últimos meses.
"Nosotros no hemos parado un solo día. Hemos apostado a la patria, al cambio y a que el sector productivo no se pare. Tenemos la visión de que este es un país que necesita menos bloqueos y más trabajo", manifestó.
Sin embargo, advirtió que la situación financiera se ha vuelto insostenible tras cinco meses de retrasos en los pagos.
"Cinco meses sin pago ya no nos permite cumplir. Nos falta pagar a proveedores de llantas, servicios, choferes y seguros. Ya no tenemos de dónde", lamentó.
Un eslabón clave en plena crisis de combustibles
La demanda de los cisterneros surge en momentos en que el país aún enfrenta dificultades para normalizar el abastecimiento de gasolina y diésel. El sector es uno de los principales responsables del transporte de combustibles desde plantas de almacenamiento y centros de distribución hacia las estaciones de servicio.
La denuncia también se produce después de más de 50 días de bloqueos que afectaron la logística nacional y generaron pérdidas millonarias en distintos sectores económicos. En ese contexto, los transportistas advierten que la falta de pagos por parte de YPFB compromete la sostenibilidad de una actividad considerada estratégica para garantizar el suministro de carburantes.
Los cisterneros esperan que la estatal petrolera atienda sus demandas y regularice las obligaciones pendientes para evitar que el problema financiero termine afectando la cadena de distribución de combustibles en el país.