Representantes del transporte interdepartamental y urbano señalaron que la falta de diésel continúa afectando al sector en Santa Cruz, donde muchos de sus afiliados tienen que hacer fila por el combustible en vez de realizar sus labores diarias.
El presidente de la Federación de Ómnibuses, Ernesto Flores, informó que actualmente el sector trabaja apenas con el 40% de su capacidad habitual, ya que numerosas unidades permanecen detenidas en los surtidores a la espera de abastecimiento.
“Nuestros ómnibuses están parados en los surtidores. Los más de 50 días de conflicto nos perjudicaron porque los combustibles no llegaron donde debían llegar. Esperamos que durante esta semana se solucione y se normalice el abastecimiento”, señaló el dirigente desde la Terminal Bimodal en Santa Cruz de la Sierra.
Flores explicó que antes de la crisis salían diariamente entre 200 y 180 ómnibuses, mientras que ahora ni siquiera el 40% de esa cantidad está operando. Además, sostuvo que la difícil situación económica del país también ha provocado una disminución de pasajeros.
“La economía está pésima. No hay gente viajando porque no tiene dinero. Durante los más de 50 días nadie pudo movilizarse y ahora recién estamos empezando a recuperar la actividad”, afirmó.
El dirigente calificó las pérdidas económicas como “incalculables” y aseguró que el sector atraviesa una situación crítica. “Ya son casi dos meses en los que el transportista está colapsado. Estamos en total quiebra”, lamentó.
Ante este panorama, anunció que buscarán una reunión con el Gobierno nacional para gestionar algún tipo de apoyo que permita al sector recuperarse de las pérdidas acumuladas.
Transporte urbano
Por su parte, el ejecutivo del transporte urbano, Mario Guerrero, manifestó su preocupación por la persistente escasez de diésel en los surtidores de Santa Cruz de la Sierra y cuestionó la gestión de las autoridades encargadas del abastecimiento de combustibles.
“Es bastante preocupante que no haya diésel en los surtidores. No hay bloqueos en el país, por lo que el combustible debería estar llegando de manera normal”, sostuvo Guerrero en un contacto con EL DEBER.
El dirigente recordó que tras la eliminación de la subvención a los combustibles se esperaba una mejora en el abastecimiento, pero aseguró que la situación no ha cambiado.
“Hoy el diésel y la gasolina están caros, pero además no hay. Esto perjudica a toda la población, especialmente a nuestros usuarios, porque no podemos mantener la frecuencia normal de los micros”, explicó.
Según el dirigente, el transporte urbano está operando únicamente con el 50% de sus unidades, situación que genera retrasos para trabajadores, estudiantes y otros usuarios del servicio público.
Asimismo, indicó que los transportistas deben pasar horas e incluso noches enteras haciendo fila en los surtidores para conseguir combustible.
“Hay conductores durmiendo en las filas. A veces se pierde toda una noche o varias horas esperando cargar diésel. Ese tiempo nadie nos lo devuelve”, afirmó.
Guerrero recordó que el sector sostuvo múltiples reuniones con autoridades nacionales y que incluso se firmó un acta el pasado 6 de mayo, mediante la cual se garantizaba el abastecimiento regular de diésel y gasolina. Sin embargo, aseguró que la realidad en los surtidores es distinta.
Finalmente, el dirigente señaló que esperan que las autoridades cumplan con los compromisos asumidos y garanticen la distribución de combustible en todos los surtidores para evitar medidas de presión futuras.