El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas estableció oficialmente este viernes el tránsito de Bolivia hacia un régimen cambiario flexible, una medida que abre la posibilidad de que el valor oficial del dólar sea determinado de acuerdo con la oferta y demanda de divisas en el sistema financiero.
La decisión está contenida en la Resolución Ministerial 245, emitida el 26 de junio de 2026, que encarga al Banco Central de Bolivia (BCB) ejecutar el proceso y definir sus características operativas.
“Establecer un régimen cambiario flexible, a efectos de fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad externa y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos”, señala el primer artículo de la norma.
El segundo dispone que el tránsito al nuevo sistema será ejecutado por el BCB, dentro de las atribuciones establecidas por la Ley 1670, “teniendo como base el reconocimiento de la oferta y demanda diaria de divisas en el sistema financiero”.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, ratificó hace algunos días que el propósito del Gobierno es unificar el tipo de cambio y terminar con la coexistencia de diferentes precios del dólar en la economía boliviana.
“Hay conciencia de que debe existir un solo tipo de cambio. Ya no podemos, como economía, convivir con dos, tres o cuatro tipos de cambio”, afirmó en una entrevista con radio Panamericana.
La resolución no fija una nueva cotización para la moneda estadounidense ni establece una fecha precisa para abandonar el valor oficial vigente. Tampoco determina si el nuevo régimen funcionará mediante una banda cambiaria, una flotación administrada u otro mecanismo.
Espinoza evitó anticipar esos detalles y explicó que una comunicación prematura podría generar movimientos especulativos, desinformación o decisiones adelantadas en el mercado de divisas.
“Hay medidas que no se preanuncian porque esto puede ser mal entendido o mal utilizado por algunos actores”, sostuvo.
El ministro aseguró que cualquier anuncio se realizará cuando las condiciones estén consolidadas. “Queremos unificar el tipo de cambio, vamos a trabajar para que eso suceda, pero los anuncios se hacen cuando las cosas ya suceden; no se anticipan”, remarcó..
Reducir la brecha y fomentar exportaciones
La medida forma parte de las políticas coordinadas entre el Ministerio de Economía y el Banco Central para buscar la estabilización macroeconómica y financiera.
El documento sostiene que el régimen flexible permitirá corregir desequilibrios, eliminar la subvención implícita que genera el tipo de cambio fijo sobre las finanzas públicas y establecer una cotización que fomente las exportaciones ante la caída de los ingresos procedentes de los hidrocarburos.
También plantea reducir la brecha entre la cotización oficial y los diferentes valores del dólar que operan en la economía, con el propósito de contener las presiones inflacionarias.
La Resolución 245 cita la segunda revisión del Programa Fiscal Financiero 2025, suscrita entre el Ministerio y el BCB, en la que se determinó que la política cambiaria debía avanzar hacia una mayor flexibilidad para equilibrar la balanza de pagos, estabilizar la inflación en el menor plazo posible y mitigar los efectos de choques externos.
Además, un informe de la Unidad de Análisis y Estudios Fiscales, fechado el 12 de mayo de 2026, recomendó utilizar el mercado de divisas del sistema financiero para determinar diariamente el valor oficial de la moneda extranjera. Para ello, también se plantea modificar el Reglamento de Operaciones Cambiarias del Banco Central.