ESCENAS

Fuego cruzado por el caso de J Balvin en Bolivia


Giovanny Calzada demandó al reguetonero por una presunta estafa. Desde Santa Cruz el productor Marco Valenzuela dice que “se quieren aprovechar del artista”. La noticia se hizo eco

“Trrraaaa... tra... tranquila, ¡dale baby!... dale que tú no haces fila...”, así cantó en el Tahuichi

12/08/2017

No paró. Esa noche (5 de agosto) el colombiano se ‘embolsilló’ al público y entregó toda su artillería en 80 minutos de show. Pero ninguno de sus fans se imaginó que horas antes J Balvin había sido detenido por la Policía para que responda por una demanda por presunta estafa, en 2014. Solo él lo sabía. Poco después, la noticia saltó de Bolivia a cadenas televisivas internacionales, como Telemundo y Caracol.

Lo que pasó
El intérprete de Ay vamos llegó al aeropuerto Viru Viru, de Santa Cruz de la Sierra. Mientras hacía Migración, la Policía lo detuvo un instante para darle a conocer que el empresario paceño Giovanny Calzada le había puesto una demanda por incumplir con un concierto en 2014, en La Paz. A través del productor Marco Valenzuela (que trajo a J Balvin para el Bolivia 360 Music Festival), el artista indicó que respondería ante este proceso y después se fue a descansar al hotel Los Tajibos. 

Desde la sede de Gobierno, el abogado Juan Carlos Nemtala le contó a EL DEBER que J Balvin se fue del país y no dejó claro cuándo pagaría el dinero. Según el profesional, el concierto de 2014 costaba 25.000 dólares y se hicieron dos depósitos, uno el 6 de junio y otro, el 2 de julio (de 12.500 cada giro), pero no se realizó el espectáculo. 

La parte acusadora argumentó que el festival de aquella vez sufrió una postergación y se le había pedido al colombiano otra fecha; sin embargo, este supuestamente pidió más dinero para cantar en Bolivia. “Primero solicitó 6.000 dólares más y después hasta 60.000 quería cobrar”, expresó Nemtala. Y siguió: “Nosotros queremos que ahora nos pague 30.000 dólares por todos los daños causados”; sin embargo, hay otra versión en Santa Cruz.

El productor Marco Valenzuela asegura que el cantante, de 32 años, no tiene la obligación de devolver dicho dinero. “El contrato señala que si se cancela la presentación, el artista se quedará con el monto adelantado. Lo que busca el cliente de Nemtala es aprovecharse de la situación. Él asegura que J Balvin no quería cantar en La Paz si es que no le pagaban 60.000 dólares, pero es mentira. Los que cancelaron la presentación fueron ellos. No sé cuál fue el motivo”. Y sentenció: “Eso no es correcto. Les pondré una contrademanda cuando sea correspondiente”.

“Que pongan la contrademanda”, respondió Nemtala. Él tiene todos los documentos en orden y “no tiene nada que temer”. También adelantó que no le seguirán un proceso internacional. “El papá de J Balvin me llamó para pedirme que no le haga daño a su hijo. No lo haremos, pero queremos que pague”, dijo. También recordó que anteriormente hubo dos casos similares con su cliente, uno con Chino & Nacho y otro con Maluma. Ambos dieron lo que se les pedía esa vez. 
Por el momento, Nemtala puntualizó que solo esperará a que J Balvin retorne a Bolivia para volver a encararlo, “porque parece que ni piensa devolver la plata”. Valenzuela añadió: “Es muy difícil trabajar en el país porque aparecen personas abusivas que solo buscan sacar ventaja”.

Ni en su Instagram ni en su Facebook el creador de Safari y Ginza respondió ante el caso; continúa con su gira. Mientras, Google sigue alimentándose de las noticias en torno a este tema. 



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