Mientras los bloqueos dificultan el ingreso de productos a La Paz y El Alto, miles de pequeños negocios enfrentan una presión adicional: el pago de alquileres. Aunque muchos comerciantes aseguran que trabajan con márgenes cada vez más reducidos e incluso a pérdida, afirman que no pueden detener sus actividades porque deben cumplir con esta obligación por los contratos firmados.
“No hay harina, no hay leche, el huevo está caro, la crema de leche también ha subido desde abril. Ya no hay ganancias, trabajamos a pérdida, solo para cumplir con el alquiler, porque tenemos contrato”, lamentó una mujer que mantiene abierta una pastelería en la Ceja de El Alto.
Ella admite que subieron un poco los precios, aunque no lo suficiente para compensar los gastos y la mano de obra, porque señala que si cobran mucho tampoco venden.
La situación se repite en distintas zonas comerciales de las ciudades de La Paz y El Alto, que se ven cercadas por los bloqueos desde hace un mes.
Los emprendedores coinciden en que la escasez de insumos ha elevado los costos de producción, pero los contratos de alquiler se han convertido en una obligación difícil de postergar antes del cierre definitivo de su negocio.
El compromiso que representan los alquileres también empuja a los dueños de pequeños negocios, como pollerías, a buscar el producto en sectores poco convencionales y a aceptar precios elevados.
“Me dijeron que al aeropuerto traen pollos y quería comprar para mi broastería”, señaló otra emprendedora y enfatiza que aunque los precios superan los Bs 100 por unidad necesita cumplir con los alquileres.
Pese a que existe la modalidad de anticrético para locales comerciales, muchos pequeños emprendedores optan por el alquiler debido a que los anticréticos requieren una inversión elevada. Dependiendo de la zona y las características, los montos de un anticrético por un año pueden superar los $us 10.000 o su equivalente en moneda nacional.
El alquiler permite iniciar actividades con menor capital y los arrendadores ofrecen espacios desde Bs 500 y en áreas más comerciales, entre Bs 2.000, Bs 3.500 y 7.000 por mes.
El abogado Carlos Gil explica que en Bolivia los convenios de alquiler se rigen principalmente por el principio de libertad contractual, que permite a las partes establecer una amplia variedad de condiciones, siempre que no contravengan la ley. Señaló que “el alquiler está regulado, pero esa regulación es bastante flexible y deja muchos aspectos a lo que acuerden las partes”.
Según el jurista, detalles como los plazos para comunicar la finalización de un contrato o las condiciones para abandonar un espacio dependen de las cláusulas pactadas entre propietario e inquilino. Explica que algunos contratos pueden exigir avisos previos de 30, 60 o más días antes de dejar un local, lo que limita la posibilidad de cerrar de forma inmediata.
Sin embargo, también aclara que situaciones extraordinarias, como las registradas durante la pandemia o los actuales conflictos que afectan la actividad económica en algunos sectores de La Paz, pueden abrir espacios de negociación entre las partes. “Por ser una situación extraordinaria, se deja mucho abierto también a la negociación y eso está perfectamente permitido por la ley”, indicó.
“La actual crisis golpea a la economía como en la época de la pandemia”
Micro y pequeñas empresas entran en emergencia y reportan despidos de trabajadores por los bloqueos
La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) informó que varias unidades productivas comenzaron a despedir trabajadores debido a las dificultades para mantener sus operaciones en medio de los bloqueos que afectan al país. El sector reportó pérdidas por Bs 640 millones en los últimos 31 días y declaró estado de emergencia.
“En este momento la Micro y Pequeña Empresa ya se encuentran en estado de emergencia porque un buen porcentaje de las Mypes está empezando a hacer despidos a los trabajadores porque no tenemos acceso a los insumos, no estamos pudiendo llevar compromisos de un departamento a otro, en el día de las madres este sector mueve una economía gigantesca a nivel nacional y todo se ha paralizado”, enfatizó el presidente de Conamype, Edwin Fernández,
Asimismo, señaló que los productores enfrentan obligaciones financieras con la banca y que los periodos de gracia otorgados en enero para algunos créditos van concluyendo. Fernández estima que se requerirán al menos seis meses para una recuperación.