El dirigente del transporte pesado internacional Marcelo Cruz denunció este viernes que los bloqueos instalados en distintas rutas del país han escalado a niveles preocupantes de violencia y destrucción, con la presencia de personas armadas y daños directos a la infraestructura caminera, mientras cientos de conductores permanecen atrapados en las carreteras.
Según Cruz, numerosos transportistas se encuentran atrapados desde hace varios días en rutas estratégicas que conectan Bolivia con Perú y Chile, sin acceso adecuado a alimentos, agua, medicamentos ni servicios básicos. "Están como rehenes de los bloqueadores", dijo.
“Nuestros conductores están terriblemente desgastados, sin provisiones y prácticamente secuestrados en medio de las carreteras”, afirmó el dirigente, quien aseguró que representantes del sector intentaron negociar la liberación de los camiones, pero recibieron una negativa por parte de los bloqueadores. La pasada semana, el conductor de un camión murió por deshidratación en un punto de bloqueo.
La denuncia más grave apunta a la supuesta presencia de personas armadas en algunos puntos de bloqueo del altiplano paceño. Cruz aseguró que transportistas y dirigentes que recorrieron las rutas observaron individuos portando fusiles y otro tipo de armamento.
“Queremos denunciar que en algunos puntos de bloqueo existe gente armada con fusiles y diferentes armas. Esto representa un peligro para todos los que están en esas zonas”, sostuvo en declaraciones a radio Panamericana.
El dirigente también alertó sobre el deterioro de la infraestructura vial. Explicó que, además de instalar piedras, tierra y otros obstáculos, los manifestantes cavaron zanjas en varias carreteras para impedir el tránsito de vehículos.
“Ya no se trata solamente de bloquear una vía. Han cavado zanjas y destruido directamente las carreteras. Es patrimonio de todos los bolivianos y la recuperación será mucho más difícil y costosa”, manifestó.
Cruz comparó el estado de algunas rutas con un “campo de guerra” y advirtió que los daños podrían afectar durante meses al comercio exterior y al transporte nacional, incluso después de que se levanten las medidas de presión.
El representante del transporte internacional sostuvo que las pérdidas económicas para el sector son millonarias. Indicó que cada camión inmovilizado genera costos diarios que pueden alcanzar los Bs 2.000, mientras que cientos de contenedores permanecen detenidos, afectando exportaciones, importaciones y el abastecimiento interno.
“Hay miles de familias perjudicadas. No se puede vender, no se puede comprar y no se puede cobrar. Toda la cadena económica está paralizada”, afirmó.
El dirigente también denunció que ambulancias y vehículos con ayuda humanitaria encontraron dificultades para atravesar los bloqueos y cuestionó a las autoridades por no haber restablecido antes la libre transitabilidad.
Finalmente, Cruz pidió al Ministerio Público identificar y procesar a los responsables materiales e intelectuales de los bloqueos, así como a quienes financian las movilizaciones. A su juicio, el conflicto dejó de responder a reivindicaciones sociales y se transformó en una acción orientada a forzar la caída del gobierno del presidente Rodrigo Paz.