POLÍTICA

Bolivia presiona y Brennan se ratifica contra Nicolás Maduro


El diplomático estadounidense dijo al Gobierno que no se refirió a Evo Morales cuando lamentó que líderes de izquierda apoyen a Maduro. Bolivia no acepta su explicación y espera una nota aclaratoria

Hubo tensión tras la reunión. Al final, ambas partes se expresaron por separado y de distintas maneras
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15/08/2017

Las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos (EEUU) van de mal en peor, esta vez por sus posiciones encontradas respecto al régimen del venezolano Nicolás Maduro. Todo se complicó ayer, cuando el encargado de negocios de EEUU, Peter Brennan, en una reunión que sostuvo con el ministro de la Presidencia, René Martínez, no se retractó de sus declaraciones a la prensa en las que tildó al Gobierno de Maduro de dictatorial. Es más, ratificó públicamente que a su país le preocupa, como “a otros 17 países del hemisferio... el quiebre del sistema democrático en Venezuela”.

La semana pasada, Brennan dijo a ANF: “No puedo entender cómo algunos líderes de la izquierda, incluso, pueden defender a un Gobierno militar que está matando a gente en las calles, que eran cosas del pasado de América Latina, y cómo pueden defender un Gobierno dictatorial, como lo han dicho varios de los presidentes de la región, en América Latina que ha sido democrática por 30 años”.

La tensión de esa reunión ayer fue evidente. Primero, cuando el diplomático y las autoridades bolivianas conversaban, la Cancillería convocó a los medios a una rueda de prensa que sería ofrecida por “la viceministra (de Relaciones Exteriores) Guadalupe Palomeque, el ministro de la Presidencia y el encargado de negocios de EEUU en el Salón Samaipata de la Cancillería”. Así lo registró ayer una convocatoria en el grupo oficial de Whatsapp del Ministerio de la Presidencia.



Funcionarios bolivianos y de la embajada coordinaban en los pasillos. Cuando la conferencia ya llevaba minutos de retraso, Brennan se retiró sin aceptar contacto alguno con los medios de comunicación.

Poco después, Martínez y Palomeque salieron al encuentro de los reporteros. Consultado por este hecho, el ministro señaló: “No conocía que hubiera la decisión de hacer una declaración conjunta y mucho más si tenemos diferentes posiciones (entre ambos países)”.

El Gobierno lo increpó por eso, y el mismo Martínez relató que en el encuentro Brennan aclaró que no se refirió al presidente Evo Morales en su declaración. Martínez puntualizó que “ninguno de los medios de comunicación exime a nuestro presidente de ser parte de los líderes de izquierda de América del Sur”, por lo tanto, acotó que “no es suficiente decir que no lo nombró”.

Luego el ministro agregó: “Bolivia no puede permitirle a ningún diplomático que intente modular, tutelar o definir el apoyo o el no apoyo expresado por el presidente a un Gobierno constitucional, como es el del presidente Nicolás Maduro”.

El encargado de negocios anunció entonces que “hará una aclaración escrita, que la vamos a esperar como Gobierno para posteriormente entrar en una evaluación de sus contenidos”.



Dijo que no se puso fecha a la respuesta, “pero se ha comprometido (a que se dé) en el menor tiempo posible. Entiendo de que así sea. Discursivamente, se manifestó de que hay buenas voluntades. Esperemos no solamente señales sino una materialización de esta respuesta”.

Martínez dijo que “no hay Gobierno militar en Venezuela, mucho más si el Gobierno de Maduro obedece a legalidad, legitimidad, constitucionalidad (...). Así como no podemos dejar de pasar por alto el que se considere un gobierno dictatorial, que se permite convocar a una Asamblea Contituyente, como forma de resolución pacífica”.

La embajada no se contuvo

Tras la conferencia de Martínez, los medios recibieron una declaración escrita del encargado de negocios. “He asistido a la convocatoria de la Cancillería y hemos tenido una reunión muy cordial. He ratificado a la viceministra (sic) que EEUU desea trabajar hacia una relación constructiva, que sea de amplia utilidad para ambos países y, por supuesto, a nuestros pueblos”, dice el escrito.

Brennan ratificó que no tiene intención de interferir en asuntos internos de Bolivia. Pero fue incisivo al referirse al tema que motivó su convocatoria. “He ratificado la posición pública de mi Gobierno sobre la crisis de Venezuela. Ustedes saben, que EEUU ha expresado su preocupación por el quiebre del sistema democrático institucional en Venezuela. Hemos compartido con la Cancillería de Bolivia nuestro punto de vista sobre este asunto, que en nuestro criterio ha dañado la democracia en Venezuela. La posición del Gobierno de EEUU es compartida por 17 países del hemisferio”.

La nota dice que EEUU ve “que los gobiernos pueden tener puntos de vista discrepantes. Eso es normal en un mundo democrático. Creemos que, a pesar de todas esas posiciones encontradas, debemos mantener una relación de mutuo respeto, y mejor aún trabajando para mejorarlas para el bienestar de nuestros dos pueblos”, concluye el comunicado.

Esa nota molestó mucho al ministro René Martínez, que volvió a salir al pasillo, y llamó a los medios de comunicación que quedaban en el lugar, para rebatir lo escrito.

“Este texto que estamos viendo que ha sido distribuido informalmente, no es el que nosotros estamos esperando”, protestó.
Aseveró que el mismo fue puesto en la mesa de discusión, durante la reunión que ambas partes sostuvieron.

“El encargado de negocios se comprometió a hacernos llegar una nota oficial vía Cancillería en sentido de que no se estaba refiriendo al presidente Evo Morales Ayma, en sus declaraciones, solo así podemos entender que hay buena fe y no la intencionalidad de injerencia política”.  Este medio intentó conocer qué pasaría si es que la embajada al final no manda la nota, pero no encontró respuesta en el Gobierno. 





 




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