CIENCIA

5 científicas (una boliviana) comparten sus experiencias en el Día internacional de la mujer y la niña en la ciencia


La ONU señala que la brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas persiste desde hace años en todo el mundo. Se busca promover la participación de la mujer en la ciencia


Teresa Camacho, bióloga boliviana
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Hace 5 días

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó, en 2015, al 11 de febrero como Día internacional de la mujer y la niña con el  fin de procurar el acceso, participación plena y equitativa del género femenino en la ciencia.

A pesar que se ha registrado un aumento en la participación de las mujeres en las carreras de grado superior, queda mucho por hacer en términos de equidad. “La brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) persiste desde hace años en todo el mundo”, señala un reciente comunicado de la ONU, el mismo que resalta que las mujeres y niñas aún no se encuentran debidamente representadas en estos campos.

En homenaje a las mujeres que se abren campo en la ciencia Mongabay, plataforma de periodismo medioambiental con la que tiene alianza el diario EL DEBER, conversó con cinco científicas de Bolivia, Perú, Colombia, Chile y Ecuador sobre sus experiencias personales y sobre el desafío de ser mujer en el campo de las ciencias.

1.- Teresa Camacho, Bolivia. Es una bióloga, especializada en conservación, jefa del Centro K’ayra de Investigación y Conservación de Anfibios Amenazados de Bolivia.

"Recuerdo ir a una salida de campo, eran todos hombres menos yo que era la encargada de esta salida. Al llegar a un retén de la zona, donde teníamos que quedarnos, pidieron que se acerque el responsable para hablar con la empresa y la que bajó del auto fui yo. Lo primero que dijeron fue: “¡Pero es mujer! Claro que soy mujer y cuál es el problema”. Al enfrentarlos me dieron varias razones, incluso que un oso podría secuestrarme. Al pasar los días esas ideas se fueron disipando".

Teresa Camacho, bióloga boliviana

2.- Claudia Segovia, Ecuador. Es bióloga, con un doctorado en Evolución y Conservación de Plantas con énfasis en los bosques andinos del Género Polylepis.

"En mi primer trabajo como consultora tuve que cocinar pavas de monte para toda la expedición, ya que nuestros guías Waos no podían asimilar que una mujer sea parte del equipo técnico. Esto se hizo con la aceptación del coordinador del proyecto. A nivel académico, ingresas a una reunión y muchos colegas te saludan como “mija”, “reina”, “flaca” o con el diminutivo “doctorcita”. He ocupado algunas coordinaciones donde hay un alto porcentaje de gestión y muy poco de decisión. Eso permite que la institución cumpla con un parámetro de equidad en áreas directivas, pero realmente tu nivel de impacto es muy bajo. Adicionalmente, se cuestiona tu capacidad académica para el cargo ya que se asume que estás ahí por cierta “amistad” con las autoridades. Pero cuando tratas de visibilizar estos hechos, entonces eres considerada como una ‘feminazi’ o feminista desde una perspectiva peyorativa".

La ecuatoriana Claudia Segovia es bióloga, con un doctorado en Evolución y Conservación de Plantas

3.- Audrey Grez, Chile.- Es una bióloga cautivada por los insectos. Ha dedicado su vida a estudiarlos, especialmente su ecología en ambientes fragmentados y agrícolas, con el fin de conservarlos a ellos y su función ecosistémica.

"Las mujeres, en general, tienen un camino mucho más duro para avanzar en ciencia y en la carrera académica. Las cifras lo avalan. Por ejemplo, si bien ha incrementado la selección de carreras científicas de pregrado por parte de mujeres, aún en el postgrado su participación es muy minoritaria y muchas veces no logran terminarlo por tener que asumir un “rol” familiar en una sociedad aún muy machista como la chilena. En mi Facultad, por ejemplo, somos solo tres profesoras titulares, de 15 en esta categoría. Cuando logran sobrepasar todas estas vallas y consolidan una carrera científica sólida, no siempre ello es reconocido. Basta constatar el bajo número de premios nacionales mujeres en relación al número real de merecedoras de este reconocimiento. En mi disciplina, la Ecología, soy la única mujer que ha ganado el Premio “Patricio Sánchez Reyes” de la Sociedad de Ecología de Chile. Sin embargo, mi visión es optimista y creo que esto irá cambiando, sobre todo por la actitud de los jóvenes y por la visibilidad que el movimiento feminista, que partió en las universidades, le ha dado a los múltiples problemas de género".

Audrey Grez bióloga Chile

4.- Joanna Alfaro, Perú.- Bióloga marina, es presidente de la ONG ProDelphinus que ejecuta proyectos de investigación y conservación en especies marinas amenazadas.

"En general, observo que cuando se refieren a investigación o investigadores, por default se refieren a varones. Por ejemplo en reuniones, las preguntas las dirigen haciendo ‘eye contact’ hacia los varones, es muy raro. Pero las mujeres en ciencia somos capaces de cambiar eso, pues logramos identificar este tipo de cosas y podemos revertirlo".

Joanna Alfaro, bióloga peruana

5.- Paola Tello (Colombia).- Graduada de Física, desde 2015 trabaja en Inglaterra usando un escáner de rayos X y otros equipos para describir rocas. En 2017 fue seleccionada en el programa Australiano Homeward Bound, para la expedición más grande de mujeres científicas a la Antártida.

"Trabajo en un equipo multicultural y diverso, con buenas cifras en los informes de participación femenina, pero al entrar a reuniones representamos menos del 10%. Este es el ejercicio que debemos hacer. Cuántas mujeres tienen voz y decisión, y en base a esto actuar por incluirlas. A propósito de mí expedición Antártida, quise migrar esto a Colombia y en 2017 creé ‘Antártida para Valientes’, un taller donde jugamos y discutimos el rol de la mujer en la sociedad y hablamos del cuidado del planeta desde el amor".

 Paola Tello, física colombiana. Se dedica a investigar las rocas


 




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