7º DÍA

Nicolás Castellanos: “Yo hasta aquí llegué. Solo me resta dejar espacio a gente más joven”


El monseñor deja la presidencia de una de las instituciones más solidarias de Santa Cruz. “Quedo a disposición, pero sabiendo que me retiro del todo”.


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23/12/2018

En Hombres Nuevos nos sorprende la Navidad, entre recuerdos y esperanzas, entre sueños y realidades, añorando la utopía del Dios que se hace presente en la humanidad. Pero que aparece en lo más vulnerable y marginal, entre animales y acompañado por “los nadies”.

El mundo está en quiebra existencial de valores, hemos integrado en el sistema y en nuestra propia vida que lo que cuenta es ser importante, tener y acumular dinero, títulos, posesiones, influencias… Ahí parece que se concentran nuestras aspiraciones, proyectos, luchas, afanes, terreno propicio para crear un mundo en conflicto, violencia y soledad. Llegamos a la conclusión de que el poder y el dinero nos deshumanizan.

Yo hasta aquí he llegado, entre consolaciones y desolaciones, noches oscuras y levantes aurorales, entre torpezas y atisbos de luz. Ya solo me resta, desde el silencio y la oración, acompañar y dejar espacio a gente más joven, dinámica y emprendedora. Mujeres nuevas en la punta de Hombres Nuevos. Todo es don y todo es gracia, y, a pesar de nuestra fragilidad, hemos sido agraciados. Y al llegar aquí recuerdo el hacer de Jesús y una inspiración de León Felipe. La noche en que Jesús prometió la compañía de su Espíritu, fue la noche en que lavó los pies a sus discípulos. Y esa es la tarea de Hombres Nuevos, lavar los pies de todos los excluidos. Sin olvidar que porque optamos por Jesús, optamos por los pobres.

En mi itinerario de vida busqué agradar a todos, no lo conseguí, pero yo no pensaba en mi propio provecho, sino en el gozo de los demás, porque nos gozamos que le agrade lo que es bueno, por el provecho que le reporta y no por el honor que nos reporte a nosotros… Decía el apóstol: “Procuren contentar en todo a todos, como yo por mi parte procuro contentar en todo a todos” (San Agustín, Sermón 47, 12 - 14).

Esta ha sido la mística, el ideario resumido que os dejo en herencia y entrego con todo el cariño. Y antes de entregar el testigo, os indico el camino de discernimiento que he seguido

Mi servicio de presidente de la Fundación Hombres Nuevos es vitalicio, según los estatutos de la Fundación (artículo 17); sin embargo, he pensado, rezado y decidido, como vengo haciendo toda mi vida, de prior y provincial de los Agustinos, de obispo de Palencia, de director general del Proyecto Hombres Nuevos, de párroco solidario de la Parroquia Hombres Nuevos y presidente de la Fundación, que pasado un tiempo razonable en un servicio, dar paso a las nuevas generaciones.

He tenido como criterio inspirador aquel sabio principio de San Agustín: “Solo preside el que sirve. Lo he practicado siempre y me ha ido muy bien. Cuatro años de director del Seminario Menor San Agustín de Palencia, cinco años de provincial de los Agustinos, trece años de obispo de Palencia (1978-1991), veintitrés años de párroco solidario en la parroquia Hombres Nuevos en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), catorce años de director del Proyecto Hombres Nuevos en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y desde 1999, que empezó la Fundación Hombres Nuevos hasta noviembre de 2018, presidente de la Fundación Hombres Nuevos. He aplicado y aplico la temporalidad en los servicios.

Las cosas no se hacen de repente. Antes de dejar un servicio encomendado y asumido le debe preceder un tiempo de discernimiento, a base de oración y diálogo, hasta llegar al consenso y decisión tomada colegialmente. El pensamiento siempre tiene que preceder a la decisión o acción.

Así ha sucedido aquí. En el 2016 planteé este tema en la reunión de patronos, en la fraternidad y en el proyecto Hombres Nuevos en Bolivia.

Sorprendió de entrada, dada mi buena salud, pero pasados los 80 años creo que llegó el momento del diálogo y discernimiento para nombrar al nuevo presidente de la Fundación.

Durante dos años hemos estado en discernimiento tanto con los patronos de la Fundación como con la Fraternidad y voluntarios de Hombres Nuevos para hacer el relevo del presidente y buscar el perfil adecuado y las condiciones de la nueva presidenta de la Fundación Hombres Nuevos.

Se pensaba en una persona relativamente joven, disponible, identificada con el proyecto, competente, con ganas, acompañada de un grupo de mujeres y hombres, sobre todo mujeres dinámicas, emprendedoras y comprometidas ya con los pobres e implicadas en el proyecto Hombres Nuevos. Que tuviesen capacidad de innovación, de abrir nuevas metas de emprendimiento, iniciación social para seguir reduciendo las fronteras de la pobreza, un signo claro de que el Reino acontece. Un elemento esencial de toda evangelización es la promoción integral de todo el hombre y de todas las mujeres para seguir reduciendo las fronteras de la pobreza.

Y para dar continuidad al proyecto, si es que tiene que continuar, pues solo Dios basta, he nombrado presidenta de la Fundación Hombres Nuevos a Marta Sánchez Mediavilla, licenciada en Filología Inglesa y Máster en Comunidades Europeas, que ha crecido con el proyecto. Es hija de Gregorio Sánchez, el vicepresidente de la Fundación, desde que empezó, y de Carmela Mediavilla, la gran animadora, colaboradora y mecenas, junto con su hermana Cloti, del Proyecto Hombres Nuevos.

Creo que Marta Sánchez Mediavilla, amiga mía desde que era adolescente, capaz, competente, abierta, es la llamada a ser mi sucesora. Había muchas puertas abiertas y al final se cerraron todas y solo quedó abierta la de Marta. Desde el día 13 de noviembre es la presidenta de la Fundación Hombres Nuevos, que se fundó en 1999. A mí solo me resta apoyarte y quedo a tu completa disposición, pero sabiendo que me retiro del todo. Y nada más, feliz y contento entrego el testigo a Marta y desde Bolivia y Palencia seguiré acompañando a los pobres. Con cariño, os recuerdo en esta Navidad que os deseo llena de bendiciones del recién nacido.