SÉPTIMO DÍA

El comercio con EEUU aumentó en 10 años de antiimperialismo de Evo


Las estadísticas comerciales no van a la par del mensaje antiestadounidense que pronuncia el MAS. Las exportaciones a Estados Unidos crecieron en 193% en los últimos diez años y cada vez se importa más productos del mercado estadounidense. 

Los minerales metalíferos ocupan el segundo lugar en las exportaciones de Bolivia a EEUU
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02/07/2017

La política no ensucia los negocios. Y eso ocurre entre Bolivia y Estados Unidos, a pesar del duro y permanente discurso de Evo Morales contra Washington y el trato casi nulo de parte de la Casa Blanca a Palacio Quemado. Aún así, el comercio entre ambos países va en ascenso desde que el mandatario boliviano llegó a la Presidencia. Expertos ven que la relación económica bilateral puede mejorar.
Cuando Morales llegó a Palacio Quemado, Bolivia exportaba productos a EEUU por el valor de $us 360 millones; hoy la cifra creció cerca de tres veces más: la última gestión se comercializaron mercancías al país del norte por el valor de $us 965 millones.
 
En cuanto a las importaciones, Bolivia, en 2006, compró a Estados Unidos el valor de $us 346 millones. Esa cifra casi se triplicó hasta la pasada gestión, ya que el Estado Plurinacional importó $us 817 millones en productos hechos en EEUU, que el martes 4 de julio conmemorará sus 241 años de independencia.
Estos datos fueron elaborados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) en base a información del Instituto Nacional de Estadística (INE).     

La llegada de Evo
Evo Morales arribó a Palacio Quemado en enero de 2006 y con su asunción al poder llegó un duro discurso político contra Estados Unidos. En su primer mensaje dio la pauta de la relación que iba a tener con Washington: “Que la cocaína no sea una excusa para que el Gobierno de Estados Unidos domine o someta a nuestros pueblos. Queremos diálogo de verdad, sin sometimiento, sin chantajes, sin condicionamientos”, recalcó.
 
Thomas Shannon, en ese entonces subsecretario de Estado para América Latina de Estados Unidos, escuchó el mensaje del flamante dignatario en el Congreso boliviano. El diplomático señaló que se iba a priorizar la relación comercial entre Washington y La Paz.  
“El TLC (Tratado de Libre Comercio), hay que discutirlo, si son mercados para los micros y pequeños empresarios, si hay mercados con los productos que generan o que producen, empresas comunitarias, o asociaciones, o cooperativas, si se garantiza en ese mercado, bienvenido”, dijo Evo ese 22 de enero, cuando juró como presidente.
 
En el análisis de Gary Rodríguez, gerente general del IBCE, Estados Unidos, pese a la diferencia ideológica-política, es el principal mercado para muchos países catalogados como socialistas. “China Popular y Vietnam encuentran en Estados Unidos su principal mercado. Y para Bolivia, Estados Unidos pasó a ser uno de los principales socios comerciales con las crecidas de las exportaciones e importaciones”, detalla el experto.
 
Y esa es la misma percepción de la Cámara Americana de Comercio de Bolivia (AmCham Bolivia), institución que promociona el comercio, la inversión y los negocios entre Estados Unidos y Bolivia. La entidad, que tiene como presidente honorario a Peter Brennan, encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en La Paz, reveló que de 2006 a 2016, Bolivia exportó al país del norte $us 9.324 millones, lo que significa un crecimiento del 193% en los últimos diez años.
 
“La certidumbre y confianza en el crecimiento y sostenibilidad de los negocios y comercio entre Bolivia y Estados Unidos siempre está presente. Es por eso que las alianzas comerciales y gestión de negocios, así como las inversiones de empresarios de Estados Unidos en Bolivia, va en franco crecimiento”, detalla Claribel Aparicio, gerente de la AmCham en Bolivia. 

Estados Unidos se convirtió en el cuarto país en la lista de importaciones hacia Bolivia. Está luego de China, Brasil y Argentina. Este sitial demuestra que lo político no afecta en la relación comercial.
 
“Queremos tener la mejor relación con todos los países del mundo, y mejor aún si son relaciones comerciales transparentes y francas. En el caso de Estados Unidos no podemos negar que es un mercado importante para el país”, señaló el senador oficialista Rubén Medinacelli, presidente de la comisión de Planificación de la Cámara Alta.

Los combustibles, entre ellos el diésel, son los productos que más importa Bolivia desde Estados Unidos. Se lo hace por un valor de $us 91.412.763, según datos del IBCE. Le siguen turbinas de gas, oro en bruto, aviones y aeronaves, aceites lubricantes, trigo en grano, máquinas y aparatos mecánicos, máquinas de sondeo o perforación, vehículos para transporte de mercancías y camperos 4x4. 

Son 3.766 productos que Bolivia importó desde EEUU por un valor de $us 817.190.648, de acuerdo con los informes del IBCE de la gestión 2016.

Esas estadísticas muestran el auge de la relación comercial entre ambas naciones y el excanciller Javier Murillo de la Rocha las califica como “contundentes”. El diplomático cree que el discurso político “poco afecta” a los negocios y que se deberían mejorar algunos acuerdos para el bien de los grandes, micro y pequeños empresarios.

“Es una tarea pendiente y creo que hay que retomar el diálogo político y elevarlo de nivel. Se debería trabajar en la recomposición de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, más allá de las ideologías, ya que esta apertura traería a Bolivia grandes posibilidades y beneficios sobre todo en el aspecto comercial”, afirmó Murillo de la Rocha, que fue canciller del expresidente Hugo Banzer Suárez en la gestión 1997-2001.    

Evo y su discurso
La idea de Evo Morales de no tener relaciones con Estados Unidos caló en gran parte de su militancia, sobre todo en los movimientos sociales. Las bases del Movimiento Al Socialismo (MAS) recuerdan el discurso de Evo del 12 de octubre de 2012, cuando el mandatario, en Palacio Quemado, dijo que tener relaciones diplomáticas con la embajada de Estados Unidos “es como una caca (heces)”.
 
El diputado Víctor Borda recuerda esa perorata con gracia, pero la justifica desde el aspecto político. “Que Estados Unidos haya designado ministros, comandantes y que haya tenido injerencia en Bolivia es reprochable. Ahora, si hay asuntos comerciales para el bien del pueblo, que sea bienvenido, como se lo hace con muchos otros países”, considera.
 
En la otra vereda está el senador opositor Arturo Murillo (UD), que califica al Gobierno de tener un ‘falso’ discurso socialista por criticar la política estadounidense y realizar negocios. “Pasó con Venezuela y pasa con Bolivia. Hugo Chávez vendía petróleo a Estados Unidos y los insultaba. Acá pasa lo mismo, Evo Morales los insulta y les compra diésel y demás cosas”, cuestionó.

En el marco de las exportaciones, Estados Unidos desplazó a Argentina del segundo lugar en la lista de proveedores de productos bolivianos, que llegan a 269 por un valor de $us 964.515.732.  El oro en bruto ocupa el 47% de las exportaciones bolivianas al mercado estadounidense. Le siguen el estaño en bruto sin alear, plata en bruto aleada, joyería de metales preciosos, quinua, nueces del Brasil sin cáscara, aceites crudos de petróleo, fueloil, mineral de volframio y cobre refinado.  

Mejorar la relación
Gary Rodríguez ve que el mercado de Estados Unidos es “previsible, transparente y de alto nivel de compra” al que los productores bolivianos quieren llegar; sin embargo, recomienda que se estrechen las relaciones comerciales como lo hicieron países que firmaron tratados de libre comercio con EEUU. 

“Tener al primer comprador del mundo garantizado con libre acceso puede canalizar inversiones destinadas a desarrollar el potencial productor. Siempre dijimos que se debería negociar un acuerdo comercial de largo alcance, como se lo hizo en la primera parte de la gestión del presidente Evo Morales. Revisar esa posición sería algo inteligente”, destacó Rodríguez.
 
Esa es la línea que exige el sector exportador. Guillermo Pou Mont, presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), explicó que la Cancillería mantuvo negociaciones para establecer las modalidades de acuerdos comerciales y señala que Estados Unidos es el mercado que más atrae a los productores.
 
Se pidió información al viceministerio de Comercio Exterior, que depende de la Cancillería, pero aspectos burocráticos evitaron obtener la posición del Gobierno respecto al mercado estadounidense. 

Por ahora, los productores bolivianos están conformes, pero hay incertidumbre por la conclusión del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP), beneficio que brinda Washington y cubre las exportaciones bolivianas. Este instrumento fenecerá el 31 de diciembre de esta gestión y no se sabe si Donald Trump lo ampliará.  



 




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