ENTREVISTA

Carlos Hugo Molina: "El reto será convertir a esta ciudad en la mejor de América Latina"


El proyectista de la Ley de Participación Popular repasa los 25 años de la vigencia de la norma. También confiesa su intención de ganar la Alcaldía cruceña en 2020


Molina asegura que es el momento de mirar a la campaña política nacional. Luego habrá tiempo para lo local
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17/04/2019

Carlos Hugo Molina, exprefecto e ideólogo de la Ley de Participación Popular, está festejando los 25 años de la ley que municipalizó el país. Dice que esta norma transformó al habitante en ciudadano, que incorporó al 42% de los bolivianos al Estado a través de la elección de alcaldes. “Había espacios territoriales que no eran parte de los mapas”, cuenta. “Teníamos la necesidad de consolidar ciudadanía, territorio y contraloría social”. Molina no oculta su deseo de ser alcalde de Santa Cruz de la Sierra.

¿Qué cambios provocó en el país pasar de unos 100 a más de 300 municipios?

Los municipios en Bolivia eran 186, pero, en realidad solo 24 eran gobiernos municipales por la capacidad administrativa, por los recursos. El 42% de la población no ejercía ciudadanía real, porque no tenía contacto con lo público. Esos recursos estaban dados a partir de la Ley de Reforma Tributaria, Ley 843, en función de dónde estaba situada la oficina de la empresa. Por ejemplo, la de YPFB estaba en La Paz y cuando se compraba un litro de gasolina en Guayaramerín se pagaba impuesto en La Paz, por lo que tenía un volumen de recursos importante.



Con la Ley de Participación Popular también vino la Coparticipación Tributaria...

Esa fue una propuesta boliviana para lograr establecer una condición que era imprescindible: ninguno de los tres gobiernos tenía condiciones para resolver los problemas de servicios básicos, de salud, de educación, o saneamiento. Se estableció un mecanismo de inversión concurrente.

¿Cuáles son los retos ahora para los próximos años?

Hoy tenemos otros que nacen de la relación entre territorio y población. En esta proyección que venimos trabajando ahora, para el año 32, Bolivia tendrá 15 millones de habitantes, un 90% viviendo en el área urbana, un 83% en el eje central, un 50% en el departamento de Santa Cruz, 5,5 millones en el conurbado de la ciudad. Esto nos lleva a una temática que aún no forma parte del debate nacional, la ciudad, el tema urbano.



¿Será candidato a alcalde?

Quiero ser alcalde de Santa Cruz, asumo nada más que hay un asunto de prioridades y estamos en un campaña nacional complicada. Estamos ante una candidatura absolutamente inconstitucional, ilegal, que trata de imponerse por todos los medios, y eso puede arrastrar a lo que pudiera venir después como actores locales. Luego haremos el convite a un reto: convertir a esta ciudad en la mejor de América Latina.

En las redes sociales, se ve que propone cosas más allá del cemento, más ligadas al desarrollo humano y el ocio.

Aún estamos discutiendo el tema de mercados, un debate que comenzó en el siglo XI, cuando se crearon los burgos y los mercados surgieron alrededor de los castillos. Desde ese entonces hay solución a los mercados, ¿por qué seguimos discutiendo eso?

¿Por qué es políticamente rentable?



Bueno, en algún momento tendremos que ponernos de acuerdo, no vamos a estar toda la vida discutiendo sobre eso. Estamos ante el reto de resolver los problemas de la ciudad y no va a ser ninguna genialidad resolverlo porque en el tema de transporte, en el tema de la basura, por cada uno de nuestros problemas hay 100 soluciones que ya se han dado en otros lugares. Y Nuestra gran preocupación es cómo se va a recoger la basura. Ya existen esas fórmulas, solo que nos hemos preocupado de mirarnos el ombligo debajo de la tutuma y no hemos podido salir hasta ahora.

Y la mirada más allá, cuál sería

Es decir, sentémonos en serio y resolvamos como lo hizo Antanas Mockus en Bogotá. Propuso un sistema para salir de los problemas de la ciudad, los actores privados no estuvieron de acuerdo y los convocó a presentar su propuesta. No lograron ponerse de acuerdo y no tuvieron más que aceptar la de Mockus. No creo que los transportistas o los gremialistas sean gente intrínsecamente perversa, que lo que quieren es perjudicar a la ciudad. Cada uno está en el espacio de mutuo socorro tratando de preservar lo que siempre hizo y en estos temas el gobierno municipal no ha sido gobierno.



 




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