SEGURIDAD

Extraditan a Brasil a un descuartizador boliviano


El TSJ emitió el auto supremo para que lo entreguen a justicia brasileña. Familiares de las víctimas esperan 90 años de pena


El momento en que Gustavo Santos Vargas Arias es sacado de Palmasola por agentes de Interpol Santa Cruz. Foto: JORGE UECHI
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Hace 6 días

Gustavo Santos Vargas Arias, el sujeto que mató y descuartizó a una familia de bolivianos en la víspera de Navidad de 2018 en San Pablo (Brasil), fue extraditado para ser juzgado por su triple crimen en ese país.

El coronel Enrique Terán, jefe de Interpol Santa Cruz, señaló que se dio cumplimiento al auto supremo emitido por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) el lunes, firmado por el presidente de esa instancia, José Revilla y los vocales de Sala Plena.

“Se procedió a la excarcelación de Gustavo Vargas, para ser entregado a agentes de la Policía Federal en sala de pre embarque del aeropuerto Viru Viru para su traslado a Brasil donde enfrenta un proceso penal por el asesinato de una familia”, señala el informe de Interpol.



A las 19:00, Gustavo Vargas fue sacado de su celda en Palmasola, donde guardaba detención desde que fue capturado en Santa Cruz el 9 de febrero; 25 minutos después, salió del penal en un vehículo de Interpol escoltado por el suboficial Javier Trigueros, hasta el aeropuerto Viru Viru.

Pasada la medianoche, se hizo la entrega del detenido a los agentes brasileños para ser trasladado en vuelo previsto para las 2:00 de la madrugada de hoy.

La abogada Virginia Arias, defensora de la familia de las víctimas, señaló que el trámite de extradición demoró más de lo previsto por cuestiones burocráticas, ya que se debía esperar los informes de los nueve tribunales departamentales de justicia para descartar que Gustavo Vargas tuviera algún asunto pendiente con la justicia boliviana, pues de ser así, debía ser procesado y cumplir sentencia en Bolivia antes de ser extraditado. Eso repercutió en la investigación en Brasil, puesto que la justicia de ese país da tres meses a los investigadores, que requirieron un mes de ampliación.

El triple crimen



Gustavo Vargas mató, según él porque le debían dinero, a Irma Morante Sanizo y a Jesús Reynaldo Condori la noche del 23 de diciembre en el taller de costura que la pareja tenía en San Pablo y donde Gustavo trabajaba. Al hijo de ambos lo tuvo con vida y dos días después, también lo mató, según su confesión. Descuartizó los tres cuerpos y los trasladó a una casa que había alquilado, con ayuda de otras dos personas a las que investigan por presunta complicidad.

El triple crimen se descubrió el 8 de enero, Gustavo se dio a la fuga y fue capturado un mes después en Santa Cruz.

Gladys Morante, hermana de Irma, la mujer victimada, llegó anoche a Santa Cruz procedente de La Paz junto a su abogada. Anteriormente, ella señaló que la familia de los afectados, cuyos restos fueron repatriados y enterrados en La Paz, espera que el autor del triple crimen reciba una pena de hasta 90 años de prisión, considerando que en el vecino país las penas son acumulativas.



 




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