SANTA CRUZ

“El futuro del pueblo chiquitano está en riesgo”


La religiosa española remarca que la devastación por los incendios ha golpeado el corazón de los chiquitanos


Blanca Sanz visitó varias comunidades indígenas y comentó que Palestina es una de los más críticas. Foto: BLANCA SANZ
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Hace 4 días

La religiosa Blanca Sanz alertó ayer que la devastación por los fuegos en la zona de la Chiquitania está afectando el corazón del pueblo indígena chiquitano.

“Son ellos los que más me preocupan, no en el ahora, sino en su futuro. Si su medio deja de ser naturaleza y vida, entonces, los hemos desplazado a una mayor pobreza en un medio urbano donde nunca van a saber vivir”, afirmó durante una entrevista con la periodista Linda Gonzá- lez Peppla en su programa Aquí Estoy, de EL DEBER Radio. “La cultura y el estilo de vida de los chiquitanos es la naturaleza, si los sacamos de allí no tendrán futuro”, señaló.

Junto a un grupo de religiosos católicos, Sanz visitó varias comunidades indígenas en la Chiquitania para verificar el grado de afectación que enfrentan por los incendios forestales.



Contó que uno de los lugares más críticos es Palestina, que queda a más de 110 kilómetros de Concepción a través de caminos que están en muy mal estado.

En los últimos días visitaron seis comunidades golpeadas por los incendios forestales. Sanz es miembro de la Compa- ñía Santa Teresa de Jesús. Actualmente, es la responsable de Cáritas Pastoral Social, en las provincias Guarayos y Ñuflo de Chávez. La religiosa contó que, de las seis comunidades que visitaron, cinco son totalmente indígenas chiquitanos y una sola es de colonizadores provenientes de Monteagudo (Chuquisaca).

“El pueblo chiquitano comunica paz. Para ellos, lo importante no es la agricultura y entienden de chaqueos, por lo que no es posible que a ellos se les haya escapado de las manos el fuego. El fuego llegó de Roboré”, manifestó Sanz, que es de nacionalidad espa- ñola, pero que desde hace 30 años cumple misión en Bolivia. Según Sanz, estas son tierras no cultivables porque son tierras dé- biles que se agotan antes de los diez años. Y cuando se la sobreexplota, “la tierra pasa la factura con muerte”.



 




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