SANTA CRUZ

Cuatro municipios se declaran en desastre por fuego, sequía y helada


La Gobernación alista la declaratoria de emergencia departamental. Hay cinco incendios activos, siendo el de mayor preocupación el que está próximo al Valle de Tucabaca. Hoy sofocarán las llamas por aire


Esta imagen tomada desde el aire muestra la magnitud del incendio, cerca del área protegida. Foto: DEFENSA CIVIL Y CARLOS QUINQUIVÍ
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15/08/2019

Cuatro municipios se han declarado en situación de desastre debido a los daños ocasionados por las condiciones climáticas adversas, agravadas los últimos días por los incendios forestales. Uno de ellos es Roboré, que desde hace dos días viene batallando contra un incendio, que amenaza la reserva municipal Valle de Tucabaca y, considerando su magnitud, el Viceministerio de Defensa Civil tiene previsto combatir hoy las llamas por aire.

Enrique Bruno, director del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), informó de que los municipios de Roboré, Pampa Grande, El Trigal y San Ignacio de Velasco ya han agotado sus recursos atendiendo los efectos de las heladas, incendios y sequía, situación que los ha llevado a declararse en zonas de desastre, a fin de acceder al apoyo departamental, cumpliendo con lo que estipula la Ley 602 de Gestión de Riesgos.

Con este paso, el Gobierno Departamental de Santa Cruz, a través de su ente operativo COED, ha iniciado los trámites de ley para declarar emergencia departamental por cada una de las zonas en desastre.



“Una vez recibimos los documentos (de declaratoria de desastre) hemos iniciado el proceso jurídico para la declaratoria departamental, que debe ser individual, es decir, por cada municipio”, informó el director del COED. Esto permitirá disponer de mayores recursos para la mitigación y la recuperación de dichos municipios.

El alcalde de Roboré, Iván Quezada, que estuvo ayer en la ciudad capital gestionando ayuda, manifestó que el gobierno municipal dispuso de Bs 23.000 para atender las emergencias, recursos que ya han sido utilizados en la dotación de materiales, alimentos e instrumentos, por lo que requieren apoyo económico.

Quezada expresó su preocupación por el incendio en la serranía próxima al Valle de Tucabaca, donde las brigadas no pueden llegar por tierra. Alertó que los vientos están empujando el fuego de la serranía y temen que la situación se pueda desbordar si es que no cambia la dirección del viento.

El burgomaestre explicó que la declaratoria de desastre es por la sequía y los incendios, toda vez que la falta de lluvias ha ocasionado incendios en distintas zonas, afectando hasta el momento a unas 30.000 hectáreas de bosque, pastizales y cultivos.



“Los registros muestran que el año pasado, desde julio hasta el 30 de agosto, habían caído1.050 milímetros de lluvia en Roboré y este año, hasta la fecha, no han caído ni 400 milímetros. La sequedad está haciendo que gran parte del bosque esté ardiendo y nuestra mayor preocupación es la reserva del Valle de Tucabaca, donde el fuego está en la cúspide del cerro y, si baja, puede ser un desastre”, refirió Quezada.

De acuerdo con el alcalde de Roboré, en ese municipio unas 15 comunidades han sido afectadas por la sequía y los incendios, y que, incluso, en días pasados se tuvo que evacuar a pobladores de dos comunidades porque el fuego estaba muy cerca de las viviendas. La oportuna intervención de los bomberos forestales evitó mayores daños, manifestó la autoridad municipal.

Envían ayuda

El pedido de las autoridades de Roboré tuvo respuesta inmediata de las autoridades departamentales y nacionales, que movilizaron más personal para ayudar con las tareas de mitigación. Asimismo, personal de Defensa Civil sobrevoló ayer la zona y se espera que hoy se usen dos helicópteros para echar agua desde el aire.

El viceministro de Defensa Civil, Óscar Cabrera, informó de que ayer partió un carro cisterna con combustible para abastecer a las aeronaves que utilizarán sistemas de descargue de agua para extinguir en su totalidad los puntos de incendio identificados en Naranjos, Gabetitas, Chochís, Santiagoma y Aguas Calientes, indicó la autoridad.



Señaló que desde ayer se movilizaron efectivos militares de la Quinta y Octava División del Ejército, además de unidades militares acantonadas en la provincia Germán Busch, como el Regimiento Montes, la Policía Militar y el Grupo Aéreo de Puerto Suárez, para trabajar junto a bomberos forestales y personal del municipio y la Gobernación para apoyar por tierra en el apagado del fuego.

Cinco incendios activos

La coordinadora del Programa de Mitigación de Incendios Forestales, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente de la Gobernación de Santa Cruz, Yovenka Rosado, comunicó que ayer había cinco emergencias por incendios forestales activos, siendo el de mayor preocupación el de Roboré por su cercanía al área protegida.

Las otras emergencias se registraban en el municipio de San Rafael, por un incendio activo desde el 5 de agosto; en El Carmen Rivero Tórrez, por un incendio que no representa riesgo para las comunidades; en San Matías, donde el satélite alertaba del fuego y esperaba un reporte de la situación; y San Ignacio de Velasco, por un incendio en la comunidad Consuelo.

Laguna Guapomó

Por otro lado en San Ignacio de Velasco, según el reporte del corresponsal Carlos Quinquiví, el Concejo declaró desastre a dicho municipio por la aguda sequía que preocupa a las autoridades y pobladores.

Los ignacianos temen que se seque la represa Guapomó, principal fuente de abastecimiento de agua, y piden la construcción de pozos de agua.

El concejal del MAS Rony Roca manifestó que ayer aprobaron el informe técnico sobre la crisis del agua y la sequía, y el pedido del alcalde, Moisés Salces, para declarar zona de desastre.

Se teme que la represa Guapomó, única fuente de abastecimiento de agua para esta población de 50.000 habitantes, se seque. Las comunidades rurales también están golpeadas por la sequía y por los incendios.

El concejal Roca adelantó que una comisión de autoridades de San Ignacio viajará a Santa Cruz y a La Paz para gestionar la construcción de pozos de agua en el área urbana y rural, y de una nueva represa para San Ignacio.



 




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