SANTA CRUZ

Bolivia está a meses de llegar a los 11,5 millones de habitantes, según el INE


El Gobierno central afirma que el crecimiento está bajo control. Expertos aseguran que va a tener que mejorar las políticas para evitar la masiva migración a las zonas urbanas y dotarles de una mejores condiciones laborales y habitacionales


La población de Bolivia se mantiene joven y cubrir sus demandas será un reto, según el Gobierno central. Foto: Ricardo Montero
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23/06/2019

Solo falta el nacimiento de 35.000 personas más para que lleguemos a ser 11,5 millones de bolivianos. Y eso se va a dar en los próximos meses, según la tasa de crecimiento anual de 1,42%, prevista por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en base al Censo de Población y Vivienda realizado en 2012. El Gobierno central afirma que este crecimiento está bajo control.

Expertos aseguran que va a tener que mejorar las políticas para evitar la masiva migración a las zonas urbanas y dotarles de una mejor calidad de vida, condiciones laborales y habitacionales.

El portal web del INE calcula que hasta el anterior miércoles (19 de junio), éramos 11.465.000 personas. Los datos más específicos dan cuenta que en el eje central, la población sigue creciendo y significa un 72% del total de habitantes. La Paz tiene 2,9 millones, Cochabamba 1,9 millones, mientras que el departamento de Santa Cruz concentra 3,3 millones. En total, son más de 8,2 millones en el eje troncal. Y esa tendencia continuará. El ente estatal también muestra que la migración nacional ha ido decreciendo en los últimos años. De 2,68% el 2012 al 1,51% este 2019. La población denominada ‘económicamente activa’ (entre 15 y 59 años), hasta este 2019 es de 6,7 millones.



Reto y oportunidades

Para el Gobierno, este crecimiento poblacional representa un reto y una serie de oportunidades. Según la ministra de Planificación del Desarrollo, Mariana Prado, desde la perspectiva de que como Estado se tiene que garantizar la provisión de servicios públicos a mayor cantidad de población, que demanda más educación, alimentos, seguridad social, transporte.

“Es un reto ver cómo proveer los servicios y seguir garantizando que la gente tenga una buena calidad de vida. Pero también resulta una oportunidad porque se convierten en potenciales consumidores de bienes y servicios, potenciales trabajadores, fuerza laboral que se incorpora a nuevas actividades en la economía.

En economía, la medida que se usa es tener un crecimiento económico por encima del crecimiento de la tasa poblacional. Y en eso estamos. La tasa de crecimiento ha estado alrededor del 1,4% y nuestro crecimiento económico anual está en promedio entre un 4,7% y un 5%. Entonces, ahí es posible ganar esa brecha que genera riqueza, que genera ahorro. Estamos listos”, manifestó la autoridad. Para Prado, Bolivia es un país con una extensión territorial grande y con la cantidad poblacional hay un espacio de crecimiento aún posible que hay que sostener. Recordó que existe un programa de asentamientos para que la gente, que es la fuerza y el motor de una economía, vaya a permanecer a otros lugares del país.



Santa Cruz capta migración

Si se habló de concentración en las zonas urbanas, Raúl España, director del Instituto de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), señaló que el departamento de Santa cruz es la región con más habitantes y el principal captador de población migrante.

“El eje central sigue siendo, además de ser el eje económico del país, el que concentra la mayor parte de la población, aunque el departamento que mayor porcentaje ha incrementado su población es Santa Cruz; no solo por el crecimiento demográfico natural, sino porque el occidente está expulsando población y Santa Cruz lo está captando”, expresó. Dijo que la gente migra más que todo con la expectativa laboral, de encontrar empleo, de hacer negocio.

En tanto que la migración hacia occidente, que es a menor escala, hacia La Paz tiene que ver con los estudios, el trabajo y la dinámica política, especialmente. Por otro lado, observó que hay un proceso de migración del campo y las ciudades. “Estamos por encima del 60% de la población urbana respecto a la rural. Y esto es cada vez mayor.

Pese a que con la coparticipación tributaria y el proceso de ‘municipalización’, los municipios ya reciben recursos propios y pueden generar dinámicas propias. Esto explica mucho este proceso de crecimiento de la población urbana”, añadió. Propuso generar políticas orientadas a la dinamización cada vez mayor de concentraciones urbanas intermedias, lo que significaría una política tendiente a trabajar en una mejor municipalización del país y mejorar la calidad de los servicios, que le haría bien a este proceso de contención de la migración.



Población activa

Por su parte, el investigador de la Fundación Jubileo, Jaime Pé- rez, sostuvo que las autoridades encargadas de hacer políticas públicas tendrían que prestar mucha atención en la población de entre 15 y 59 años, que es la potencialmente activa. “Está creciendo. En 2012, el 57% de la población tenía esta edad y actualmente casi llega al 59%. En números estaríamos hablando de una población de 6,7 millones de personas potencialmente activas”, señaló Pérez.

El ejecutivo expresó que esto es fundamental porque quiere decir que en este periodo Bolivia se está caracterizando por tener un gran potencial de mano de obra y hay que aprovecharlo “porque este crecimiento, según las proyecciones, será hasta el 2030 y a partir de ahí, decrecerá y lo que se incrementará será la población adulta mayor de más de 60 años”, advirtió.

En ese sentido, señaló que este crecimiento debe tener una característica de mucho cuidado, ya que se tiende al envejecimiento y va a haber un cambio en las características de la población en poco más de 11 años.

Por último, Pérez explicó que el mayor incremento será en la población potencialmente activa, entre 15 y 59 años, y este Gobierno y los futuros gobiernos deberían tener políticas específicas de atención a esta población para dotarle de un empleo de calidad, formal que le permita vivir dignamente. “Si las condiciones actuales que tenemos, con la cantidad de la población, serían similares dentro de los próximos cinco años, estaríamos en una situación muy preocupante”, finalizó



 




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