SOCIEDAD

Abrir una zapatería salvó a Miguel de vivir en la calle


Se trata de Miguel Apaza, un zapatero que consiguió alejarse de la droga y otros vicios. Instaló su taller en EL DEBER por dos días, gracias a la campaña Un canal de Vida

Dicta charlas a un grupo de jóvenes que asisten a la fundación Calentando Corazones, una vez por semana; asegura que se hace fuerte por ellos
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Hace 2 días

Miguel Apaza (34) habla sin tapujos de su pasado. Cuenta que se inició en la vida de las calles a los 14 años, cuando abandonó la casa de su madre, que luchaba por mantener a sus seis hermanos, ante el desamparo de su padre. Tras el largo periplo de habitar en canales y avenidas de Santa Cruz y Cochabamba, recompuso su vida hace un año, cuando alcanzó el sueño que alimentó como antídoto contra sus pesadillas: instalar una zapatería.

En realidad no fue fácil. Reconoce que tuvo muchos intentos y sufrió varias recaídas. A los 30 años comprendió que le costaba cada vez más salir de ese pozo profundo al que caía cuando se desvanecía el efecto de las drogas (clefa, marihuana, píldoras, pitillo). “Cuando fumaba era feliz, pero luego venía la depresión y en las noches sufría pesadillas”, relata.

Sus inicios

En la adolescencia se inició limpiando micros y vendiendo chicles, para financiar sus vicios. A los 18 años se instaló en alojamientos en los que compartía una sola habitación con otras personas en situación de calle, de la que los desalojaban por viciosos; a los 20 años 'se lo llevaron' al cuartel, y cuando salió sintió los deseos de trabajar y abandonar ese estilo de vida, pero todavía le quedaba un camino largo por recorrer.

En las calles conoció a Gladys Echenique, fundadora de Calentando Corazones, un grupo de voluntariado que actualmente lo asiste a él y a otros jóvenes que atraviesan una situación similar e intentan salir. 

“Lo conocí hace siete años; era de las personas que intentan superar la adicción pero no pueden. Hace año y medio se notó que su voluntad no se iba a doblegar. Un día llegó triste (a su casa), porque había carpido un lote enorme y le habían pagado apenas Bs 50, dijo entonces que ya no quería ser un explotado", cuenta Gladys.

Entonces, los voluntarios organizaron una campaña en la plaza 24 de Septiembre para recaudar fondos y comprar una máquina para coser zapatos, y aunque él no quiso ir, lo alentaron y sostuvieron la campaña una semana; recaudaron Bs 1.100 y un señor (José 
Díaz) le donó la máquina. 

Un Canal de Vida

Miguel estableció su zapatería frente al cine Metro, sobre la avenida Irala, y su preocupación en la actualidad es el desalojo de los ambulantes de la zona, por eso teme quedarse sin la fuente laboral que le permita vivir de manera digna y alejado de los vicios.  
La responsable de Gerencia de Relaciones Institucionales y RSE de EL DEBER, María Ingrid Rivero, explicó que ante esta situación decidieron brindarle su apoyo a través de Un Canal de Vida, una iniciativa de este diario que nació tras conocer la historia de Miguel. EL DEBER le abrió las puertas para que instale su mesa de trabajo por un par de días y los trabajadores le hagan sus encargos. La idea es que esta iniciativa ‘ambulante’ se contagie a otras empresas o condominios. 
Miguel destacó que en los dos días en el periódico obtuvo varias solicitudes que sirvieron para su sustento diario y lo animan a no desfallecer. 

“Un Canal de Vida, es un programa dirigido a ayudar a la gente que está en situación de calle, que vive en los canales y avenidas, y quiere reencaminar su vida. Miguel es el primer caso, pero ya estamos trabajando en otros que esperamos tengan el impacto social que necesitan”, expresó Rivero. 

Miguel, se declaró entusiasmado por las charlas que dirige a jóvenes como él a través de la fundación Calentando Corazones, y espera que con trabajo y esfuerzo logre recuperar la confianza de su familia, con la que mantiene poca comunicación, pero a la que podrá visitar en breve, pues Amaszonas, tras conocer su historia, le regaló el pasaje para ir hasta Cochabamba.

Para ayudar

Calentando corazones Bolivia
Es una fundación que tiene más de tres años y ayuda a jóvenes en situación de calle. Para apoyar puede buscarlos en su ‘fan page’ de Facebook; o comunicarse al celular 70072001.

Proyectos futuros
La fundación y Canal de Vida, de EL DEBER, gestionan el apoyo de más empresas y entre sus proyectos plantean abrir un taller a cargo de Miguel, para que capacite a otras personas.

En situación de calle 
Según datos de Unicef, en Bolivia hay alrededor de 2.000 niños en situación de calle; el 90% habita en el eje central. Según la Gobernación de Santa Cruz se registra al menos 400 en la urbe.



 




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