Periodistas: Freddy Lacio y Néstor Lovera
El departamento de Santa Cruz volvió a convertirse ayer en escenario de tensión política y social, luego de que el Comité pro Santa Cruz anunció la convocatoria a una Asamblea de la Cruceñidad para defender la democracia, mientras en el municipio de San Julián se consolidó un bloqueo indefinido impulsado por sectores afines al “evismo”.
Desde la capital cruceña, el presidente del comité cívico, Stello Cochamanidis, advirtió sobre un supuesto “proceso de golpe de Estado” promovido por Evo Morales y sectores aliados, en medio de las movilizaciones y protestas que se registran contra el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira.
En conferencia de prensa, el dirigente cívico sostuvo que la institucionalidad democrática debe ser preservada y afirmó que las organizaciones que creen en el Estado de Derecho respaldarán las decisiones asumidas dentro del marco constitucional.
“Ya comenzó el proceso de un golpe de Estado que está gestando Evo Morales y sus aliados para golpear a la democracia”, manifestó Cochamanidis, al anunciar la convocatoria de emergencia a un directorio ampliado con el objetivo de autorizar una Asamblea de la Cruceñidad.
El líder cívico remarcó que el actual Gobierno fue elegido democráticamente y que su mandato debe cumplirse dentro de los plazos constitucionales. Asimismo, aseguró que desde Santa Cruz se impulsarán acciones para evitar “un gobierno de facto” y preservar la libertad y el orden institucional.
Sigue el corte de rutas
Mientras tanto, en la provincia Ñuflo de Chávez, el municipio de San Julián cumplió media jornada de bloqueo indefinido, medida que fue determinada en un cabildo realizado por organizaciones sociales, transportistas y sectores interculturales.
El punto de bloqueo fue instalado a pocos metros del ingreso principal a la población, cortando la ruta que conecta Santa Cruz de la Sierra con Beni y la Chiquitania. Los movilizados reforzaron el corte con montículos de tierra y otros obstáculos que impiden el paso normal de motorizados.
Los sectores movilizados rechazan un proyecto de ley que, según denuncian, limitaría el derecho a la protesta y a los bloqueos. También expresaron su desacuerdo con la comercialización de la denominada “gasolina basura” y un eventual incremento en el precio de los combustibles.
En el lugar permanecen decenas de vehículos pesados varados, incluidos camiones cisterna detenidos desde la medianoche. Los pasajeros, por su parte, deben atravesar a pie el punto de bloqueo cargando equipajes y mercadería, mientras mototaxistas colaboran con el traslado de personas. La protesta en
San Julián se mantiene como el único bloqueo activo en Santa Cruz, después de que maestros urbanos y otros sectores suspendieran sus medidas de presión durante la jornada del miércoles.