El vocero presidencial, José Luis Gálvez, confirmó que las personas que tomaron el pozo de Santa Rosa del Sara, en Santa Cruz, tenían personal de la petrolera secuestrado. Sin embargo, aseguró que a los aprehendidos se los tratará con el rigor de la ley.
"(...) el pueblo boliviano ha sido víctima de la toma de un pozo de bombeo en específico que le pertenece a los bolivianos y que de manera abusiva, violenta, fue tomado en algún momento, obligando a cerrar las llaves de producción de gas. Eso provoca un daño económico a la totalidad de los bolivianos. Informarles que eso ha sido retomado por las fuerzas del orden y que ya están trabajando nuevamente", disparó Gálvez la noche de este miércoles,en conferencia de prensa.
A su vez, Gálvez lamentó y denunció que nuevamente hay personas entraron y secuestraron a funcionarios de Yacimientos, a personas trabajadoras. "Ese es un acto criminal. Eso no tiene justificación. Eso es un crimen. Secuestrar a personas es un acto violento. La protesta está garantizada por la Constitución y el crimen debe ser castigado por la ley".
Para el vocero, hay que empezar a diferenciar las protestas del crimen organizado, diciendo que las primeras serán respetadas, mientras que "el crimen tiene que ser castigado; en esta ocasión y en todas. (...) todas las acciones criminales siempre van a recibir una respuesta firme, fuerte, por parte del Gobierno nacional y este es un caso concreto. No hay forma, no debe existir forma de justificar actos criminales como si fueran simple protesta".
Contexto
Efectivos policiales recuperaron el control del campo petrolero Humberto Suárez Roca, ubicado en el municipio de Santa Rosa del Sara, este miércoles, tras un operativo que incluyó el uso de agentes químicos para desalojar a los comunarios que mantenían tomada la planta desde la jornada anterior.
La intervención se prolongó por cerca de una hora, dado que los manifestantes instalaron al menos seis puntos de bloqueo en los accesos al centro petrolero con el objetivo de impedir el avance de los contingentes policiales.
Después de algunas horas, los efectivos lograron retomar el control del pozo y reanudar las actividades. Producto de la intervención se conoce que hay nueve personas aprehendidas que fueron trasladadas a Portachuelo.