La fila de personas en la parada de minibuses parecía eterna, apenas salía un minibús, llegaba más gente, las salidas a Oruro, Potosí o La Paz se normalizaron. Sin embargo, las calles comerciales de Llallagua seguían con las puertas cerradas y los propietarios no asomaron porque se realizaba el cabildo. Así transcurrió la jornada en Llallagua, después de los desmanes que protagonizaron los ayllus afines al expreisdente, Evo Morales
El día después del arribo de militares y policías, además del desbloqueo de todas las carreteras Oruro–Llallagua–Potosí, llevó a los pobladores a convocar a un cabildo de todo el municipio y los participantes llegaron desde distintas comunidades; luego de las intervenciones se leyeron las resoluciones y todas fueron aprobadas a voz en cuello.
La mañana de este viernes, los pobladores decidieron que debía volver la normalidad, perdieron el temor, el incipiente negocio abriría sus puertas después del cabildo, según el relato de Juan del enviado especial de EL DEBER.
En horas de la tarde la normalidad había retornado a la zona y las carreteras estaban expeditas y sin problemas. Mientras los militares y policías se trasladaron a poblados más cercanos al Norte Potosí, donde se levanta ‘México Chico’ y donde están ubicados los ayllus como Laimes Kakachacas y Chullpas.
Llallagua es un municipio pequeño y tiene un alcalde y siete concejales, la mayoría del MAS, que fueron electos con el voto de las comunidades que circundan el pueblo. Adalid Jorge Aguilar, es el burgomaestre masista y es leal a Evo Morales.
Los pobladores le acusaron de no haber realizado ninguna acción ante lo que se veía venir con el bloqueo de caminos. Por el contrario, manifestaron que prestó maquinaria del Municipio para que se traslade escombros hasta el punto de bloqueo y desapareció cuando empezaron los problemas.
El alcalde y los concejales se dieron modos para ‘sesionar’ pese a la decisión de su pueblo de exigirles la renuncia. El Municipio aprobó la ley municipal 499/2025 mediante la cual declaran luto en el municipio por las muertes de tres policías, aunque en realidad fallecieron cuatro personas.