Human Rights Watch (HRW), uno de los principales observatorios internacionales de derechos humanos, expresó su preocupación por la crisis boliviana tras reportarse el pasado viernes la muerte de un niño de 12 años que no recibió atención médica oportuna debido a los bloqueos de carreteras que persisten desde hace cuatro semanas en el país.
El pronunciamiento, emitido por Sofía Pasquini, investigadora para Bolivia de ese organismo, introduce una voz internacional en un conflicto marcado no solo por el deterioro en el respeto a los derechos humanos, sino también por diferencias sobre la información y versiones contradictorias respecto a las víctimas.
“El Ministerio de Salud de Bolivia reportó que un niño de 12 años murió porque no recibió atención médica a tiempo por los bloqueos. Su ambulancia tuvo que desviarse a un hospital más lejano. Instamos a manifestantes a dejar pasar las ambulancias e insumos para hospitales”, señaló HRW en su pronunciamiento.
El caso tuvo lugar en el norte de Potosí. El menor fue trasladado desde el hospital de Llallagua hacia un centro médico en Oruro, pero los cortes de vías obligaron a modificar el trayecto. El niño falleció durante el viaje.
De acuerdo con la Fiscalía, con este caso sumaron cuatro personas fallecidas en circunstancias similares, todas afectadas por la imposibilidad de acceder a atención médica oportuna debido a los bloqueos. Entre ellas figura una ciudadana de Belice, según los reportes oficiales recogidos en medio de la emergencia .
HRW también alertó sobre la situación crítica de hospitales públicos de La Paz, afectados por la falta de oxígeno, medicamentos y alimentos. Además, expresó preocupación por hechos violentos registrados durante las protestas, entre ellos ataques a oficinas públicas, transporte, uso de explosivos y agresiones contra ciudadanos y periodistas.
“Los manifestantes tienen derecho a la protesta pacífica, pero no es aceptable que algunos recurran a la violencia. Instamos a las autoridades a respetar los estándares internacionales. Apoyamos los esfuerzos de diálogo para una solución pacífica”, agregó el organismo. La declaración adquiere relevancia en un contexto de alta sensibilidad informativa.
El Gobierno desmintió versiones difundidas durante movilizaciones sobre la supuesta existencia de cuatro fallecidos vinculados a enfrentamientos o hechos de protesta, al señalar que no existían reportes oficiales que corroboraran esas afirmaciones .
En esa línea, el líder de Libre, Jorge Tuto Quiroga, también advirtió sobre la circulación de información no verificada en medio del conflicto. Mientras tanto, el presidente Rodrigo Paz ratificó su intención de abrir desde el 27 de mayo un diálogo con todos los sectores, en busca de una salida institucional a la crisis.
La Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y ahora HRW coinciden en una demanda urgente que tiene que ver con habilitar corredores humanitarios para garantizar el paso de ambulancias, medicamentos y pacientes críticos, antes de que la crisis cobre nuevas víctimas.