Con el quórum reglamentario necesario, la Cámara de Diputados instaló, a las 16:30 de este sábado, una sesión ordinaria para el tratamiento del proyecto de la ley de regulación de los estados de excepción.
El tratamiento del proyecto de ley, en sus estaciones en grande y en detalle, comenzó después de que se aprobara una dispensación de trámite con el apoyo de más de dos tercios de votos.
La sesión se realiza en una modalidad mixta con la participación de asambleístas en el hemiciclo y otros de manera virtual. En Santa Cruz, un grupo de diputados se reunió en la Brigada Parlamentaria para acompañar y participar de la misma.
Horas antes, la Comisión de Constitución de Diputados aprobó por mayoría el proyecto de ley sin modificaciones, pero sí con observaciones.
El proyecto de ley ya fue tratado y aprobado el pasado jueves en el Senado. Días antes, tanto diputados como senadores abrogaron la ley anterior, aprobada en 2020 durante el mandato de Jeanine Áñez y promulgada por Eva Copa. En esa ley, según detallaron los legisladores, se incluían una serie de limitantes para impedir que un gobierno pueda recurrir a estas medidas extremas.
El nuevo proyecto de ley permite activar un estado de excepción mediante la aprobación de un decreto supremo, norma que posteriormente debe ser aprobada por el pleno de la Asamblea Legislativa, y la duración del mismo puede extenderse hasta por 90 días, pero de forma excepcional, este “régimen jurídico extraordinario” se podría ampliar siempre y cuando la Asamblea Legislativa así lo autorice.
Este proyecto de ley se trata en la Cámara de Diputados, mientras gran parte de Bolivia se encuentra asfixiada por un bloqueo indefinido de carreteras que persiste desde hace más de un mes.
La extrema medida de presión es liderada por campesinos y la Central Obrera Boliviana (COB), que no acuden a ningún llamado al diálogo.
La protesta, que comenzó con demandas sectoriales, ahora solo pide la renuncia del presidente Rodrigo Paz.