MUNDO

Unos 180 pandas, a salvo en los brazos de Chengdu


EL DEBER estuvo en el centro adonde llegan miles de turistas y estudiosos para observar a estos singulares plantígrados

Los osos panda retozan a su gusto en el centro de reproducción y cría que se encuentra en Chengdu
Escuchar el artículo Pausar Lectura

17/05/2018

Unos 180 osos panda respiran aliviados tras salvarse del peligro de extinción. Viven en el Centro de Reproducción y Cría a 20 kilómetros de la ciudad de Chengdu. 

Allí, en medio de una selva de bambú y el cuidado de un ejército de voluntarios y profesionales, los osos panda son la sensación de miles de visitantes. 

Los mamíferos de orejas negras y patas anchas, se mueven en el predio, sostenido en conjunto entre la ciudad y la provincia de Sichuan. 
El parque todavía llora la partida irremediable, en septiembre del año pasado, de la osa Basi que, con 37 años, se había convertido en el plantígrado más longevo del mundo, lo que equivale a 100 años humanos. 

Una proeza que solo se pudo lograr gracias a la protección que recibió en el centro de Chengdu. 

Una comitiva de EL DEBER visitó el predio donde miles de turistas y estudiosos llegan  para verificar y celebrar este milagro. 
Los osos panda son fundamentalmente vegetarianos, aunque también comen peces. Pueden devorar hasta 18 kilos de bambú al día. Duermen unas 12 horas, son grandes escaladores de árboles y buenos nadadores en los numerosos ríos que circundan las montañas de Sichuan, una de las tres provincias donde hoy todavía es posible encontrar a estos panda. 

El mayor desafío de los oseznos está al nacer. Son tan débiles que tienen una baja tasa de supervivencia. Es característico que las madres se hagan cargo de uno solo de los nacidos, aunque hayan parido más. Los menos favorecidos son devorados. 

Al nacer pesan apenas entre 100 y 200 gramos y de adultos pueden llegar a 125 kilos, las hembras, y 150 kilos los machos. 
Tienen problemas de reproducción dado que las hembras solo entran en celo una vez al año y solo por 72 horas, además que los machos tienen un pene muy pequeño, lo que dificulta el apareamiento. 

El centro de Chengdu rescata a los osos del bosque donde son cazados por los lugareños o que están en malas condiciones. Una vez recuperados se los regresa a su hábitat a fin de mantener la población de osos panda activos en su propio medio.