REVISTA EXTRA

Llena eres de Grazia mujercita


Actriz peruana la talentosa protagonista de el wachimán abre su corazón... es una joven amante de su familia, algo tímida y muy celosa de su vida privada

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22/04/2018

Fotos: 15 Minutos Perú /Patricia Romano /Del Barrio Producciones

María Grazia Gamarra Larrea (26), nacida en Lima el 9 de noviembre de 1991, fue una modelo precoz. A sus cinco años ya bailaba en los concursos de Trujillo y hacía teatro en el colegio. Lo hizo tan bien que la escogieron para realizar algunos comerciales publicitarios. Lo mejor de todo, dice, es que ¡le pagaban por ese trabajo! De ahí no paró. Cuando cumplió 12 años dio el gran salto a la televisión como parte del elenco de la serie juvenil América Kids, que luego se convirtió en La Akdemia. 

¡De suerte! Así llegó ella a la serie. Recuerda que fue por pura casualidad. Con una amiga habían ido a llevar su hoja de vida a América Televisión por si se presentaba la oportunidad de que la tomaran en cuenta en alguno de sus proyectos. 

Un joven le dijo que estaban buscando una ‘chibola’ (chica) para reemplazar en un capítulo a la protagonista de América Kids. ¡Y ahí estaba María Grazia justo en ese momento! Lo hizo tan bien que le pidieron que haga otro y después otro... Luego firmó por un mes, dos, tres...  ¡y se quedó cinco años! Esas series, remarca, fueron su principal escuela para llegar hasta donde está, porque contaba con profesores que guiaban al equipo.

1. Look relajado. No le importa la moda, pero sí la ropa y gusta de los accesorios grandes y llamativos. No usa casi maquillaje y va obligada a la peluquería. 

La novia de los wachimanes
Se preparó mucho y aunque en el colegio no era de las más ‘nerds’, a lo que es su gran pasión siempre le puso empeño. Cada que podía, y puede, se entraba a clases de actuación, de baile, de canto o de algún instrumento. Cuando menos se lo esperaba, la productora Michelle Alexander le dio el papel protagónico de la novela Mi amor, el wachimán, un proyecto que iba a ser corto, pero que, por el éxito alcanzado, que incluso superó a la hasta entonces imbatible Al fondo hay sitio, duró tres temporadas. Así la actriz se convirtió en la nueva princesa de la televisión peruana y en la novia oficial de todos los wachimanes (vigilantes). 

Para María Grazia la novela fue muy especial porque su papel la catapultó a la fama. Con ‘el wachi’ conoció el éxito y el dulce sabor de la fama y de ser aclamada por multitudes, porque la novela alcanzó el máximo rating de audiencia. Además, tuvo la oportunidad de mostrar su talento musical y grabó las canciones de la teleserie junto a Christian Domínguez, su pareja en la novela. 

“Es una historia tan linda que demuestra que el amor puede vencer todos los obstáculos que se presentan. Me enamoré de ese rol y lo disfruté al máximo. Si  bien tuvo escenas fuertes y muy apasionadas, que a pesar de la experiencia que tengo en la actuación, me siguen provocando nervios porque un poco incómodas uno porque juega con su cuerpo, las superé con la ayuda de mis compañeros”, cuenta. Afirma que a pesar de que la gente lo pide, no cree que hayan más temporadas.

La pasión que tiene por la música, carrera que estudió en Buenos Aires, Nueva York y Barcelona, la llevó también a grabar algunas canciones de la novela Mis tres Marías, donde también tuvo el rol protagónico. En 2016 lanzó el sencillo Sentimiento, invitada por el reguetonero puertorriqueño Rakim, que fue un suceso.

En 2015 tuvo un cambio radical. Después de Catalina, la ‘pituca’, millonaria y de buen corazón, en El wachimán, pasó a ser la mala con su primer antagónico, en Amor de madre. Disfrutó el papel porque no solo demostró su versatilidad como actriz, sino que también cambió su look. “Es mucho más rico hacer el rol de villana, porque te da licencia para hacer lo que quieres. Me gusta más que el de la buenita”, remarcó.  

El año pasado, luego del éxito alcanzado por la obra de teatro Avenida Larco, María Grazia estrenó la película. Considera que ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de su carrera, porque hacer cine era un sueño, ahora cumplido, donde tuvo la oportunidad no solo de actuar, sino también de bailar y cantar. Margarita, agrega, fue su primer reto. Le encantó su personaje de chica sexi, medio loca y superficial, porque es todo lo contrario a su personalidad, tímida y para nada frívola.  

2. Las Mujercitas. Con Viviana (Pierina Carcelén), Amanda (Briana Botto), Beatriz (Carolina Cano), y Mercedes (Vania Accinelli), tienen una gran amistad.

4. La novicia rebelde. Es una de sus obras favoritas, un clásico que conquistó a generaciones. “En el teatro tienes a la gente aplaudiendo o abucheando de frente, me encanta”, dice.

Dedicada y disciplinada
Si bien María Sonrisa, como se la conoce en los set y como bautizó a su cuenta en Instagram, ahora goza de popularidad, no siempre fue así. No nació en una cuna de oro ni su vida fue color de rosas. Durante unos meses se fue a Argentina a estudiar y trabajar. Ingresó al Instituto Universitario Nacional del Arte y para costearse su carrera, vendía ropa en una tienda y los fines de semana trabajaba como mesera en un show de tango. 

“Fueron momentos duros. Uno sufre mucho cuando te vas a un lugar donde nadie te conoce y te encuentras sola lejos de tu país, de tu familia y de tu casa,  pero al mismo tiempo me sirvió de mucho porque esos tiempos difíciles fueron los que me hicieron crecer como persona, madurar y valorar las cosas”, remarca. 

Esta joven actriz, que antes de cumplir los 27 años es completamente independiente, tiene todo lo que necesita y hasta un poco más, se toma la vida sin prisas. Eso sí, con mucha responsabilidad, trabajo y disciplina. Cuando le toca, aunque su defecto es la impuntualidad, acelera el paso y corre de un lado a otro para llegar a tiempo al teatro luego de un día ajetreado en el set de televisión o a veces no duerme por grabar escenas de una película, hacer un comercial de televisión o ensayar para bailar en un reality. 

La obra musical La novicia rebelde, que tuvo un éxito total, es uno de los trabajos que más ha disfrutado porque demostró todo su potencial para cantar, bailar y actuar. Además, la puesta en escena la hizo Épica, que es la productora de su familia, especialmente de sus hermanos Jean Pierre y Christian.

Aunque considera que no es una gran bailarina en 2015 participó en dos temporadas de El gran show, una competencia de baile en la que  reconocidos artistas nacionales e internacionales se enfrentan en la pista en diversos ritmos musicales. La joven actriz  quedó en cuarto lugar en su primera participación y en tercer puesto, en la segunda.

Su último trabajo fue a fines de 2017, cuando una joven escritora, vilmente engañada, Josefina Morales García, se robó el corazón de los bolivianos en Mujercitas, una serie basada en la novela del mismo nombre escrita por Louisa May Alcott, que a mediados de este mes llegó a su fin por Unitel.


6. El gran show. Bailó en dos temporadas de la competencia de baile. En las dos oportunidades estuvo entre los mejores.

7. Avenida Larco. Participó en el musical y luego en la película, la segunda que hizo después de Margarita. Quedó fascinada con su papel porque pudo cantar, bailar y actuar.

Celosa de su vida privada
Conseguir la entrevista demoró varios meses, porque desde noviembre del año pasado, después de finalizar su última telenovela se fue de viaje. No solo fue a estudiar sino también a descansar. Estuvo por varias ciudades de España, Estados Unidos, Tailandia, Turquía y concluyó su periplo en Chile y volvió a Perú para comenzar los ensayos de una obra de teatro y la grabación de una nueva serie. 

Cuida su vida privada como un tesoro. Tanto así que en sus redes sociales no publica casi nada de su familia y menos aún de su novio, el tenista peruano Heinz Gildemeister. “Si hay algo que no me gusta de mi carrera es la exposición, pero toca y tengo que aprender a lidiar. Me gusta respetar y que respeten mi espacio. Me cuido mucho y trato de no exponerme, no doy cabida a que se metan más allá de lo profesional”, enfatiza.

Su buen nombre se lo ha ganado a punta de esfuerzo y trabajo, por eso no le interesa hacer un desnudo. Propuestas no le han faltado para hacer trabajos donde exhiba su figura, pero nunca aceptó porque no lo necesita. No dice que nunca lo hará, pero piensa en que más adelante formará una familia y no le gustaría que sus hijos la vean ‘calata’ en la pantalla.

No da mayores detalles de su noviazgo y solo afirma que tiene una relación de varios años con el hijo de la reconocida tenista Laura Arraya y que si bien han hablado de matrimonio, no tienen fecha y que se dará cuando te tenga que dar. No es algo que le quite el sueño, afirma. Ganas de ser mamá, no le faltan, es un sueño que le queda por cumplir. Le encantaría tener un hijo ya. Incluso hasta se visualiza embarazada y rodeada de muchos niños, pero igual piensa que llegará cuando tenga que llegar y cuando suceda lo asumirá como su más grande regalo. 

Y es precisamente porque no le gusta mucho la exposición mediática que la joven actriz a pesar de haber tenido propuestas para participar en realities, no aceptó porque muere de vergüenza al exponer su vida en la pantalla o hablar de su familia o de su vida amorosa. No va con ella. Algo que le cuesta perdonar y que la saca de quicio es la mentira, la detesta; prefiere que le digan la verdad aunque le duela y con eso le rompan el corazón.

“Si pudiera tener un superpoder sería volar, así viajaría por todo el mundo. Amo viajar y me queda mucho aún por recorrer. Es uno de los regalos más hermosos que puedo darme y en mi recorrido hasta ahora no he encontrado el lugar perfecto para vivir, pero tengo claro que quiero irme a otro país a desarrollarme mejor como actriz”, remarca.

La chica tímida del ‘cole’
Nació en Lima pero por el trabajo de su padre, el general de Policía, ahora en retiro, Abel Gamarra, desde muy pequeña se fue a vivir a Chincha con su mamá, Carolina Larrea, y sus dos hermanos mayores, Christian, que es ingeniero, y Jean Pierre,  director de ópera. Tiene un sobrino que es su locura y a quien disfruta al máximo cada que le queda tiempo. Solo de él tiene posteada algunas fotos en sus redes sociales.

Si bien vive sola, la joven actriz de figura muy delgada y mirada dulce, pero a la vez traviesa, es muy apegada a su familia. Por eso los mejores recuerdos de su niñez y adolescencia son los viajes que hacían juntos. “Lo peor que me podría pasar es perder a uno de mis seres queridos.
Creo que no lo soportaría. Por eso comparto lo más que puedo con mi familia y disfruto el tiempo que paso con ellos”, subraya.

Afirma que su infancia fue increíble. La recuerda como una etapa superlinda, siempre acompañada de sus hermanos y teniendo locas aventuras en distintas provincias de Perú, ya que por el trabajo de su padre, contínuamente cambiaban de residencia. 

“Tengo gratos recuerdos de la unión familiar con unos padres amorosos y trabajadores que siempre se esforzaron para que no nos falte nada, sin lujos ni excesos. A pesar de que mi papá era policía, él y mi mamá estuvieron muy presentes en mi vida; al igual que mis hermanos que me cuidaban y me enseñaban lo que yo no sabía. Eran mis maestros, ya que así como me ven, en el colegio era bastante tímida, y lo sigo siendo, aunque no lo crean y además tenía problemas para concentrarme”, dice entre risas. 

Como era la única mujercita,   se dejaba engreír, por su familia, pero siempre tuvo las cosas bien claras. Trabajar desde muy pequeña le dio otra perspectiva de la vida. Eso, considera, la hizo madurar y darle un sentido diferente a su existencia.


5. Derecho de familia. En la miniserie actuó junto a Regina Alcóver, una de las grandes ‘estrellas’ de la televisión peruana.
 

Introvertida y amorosa

Se define como una persona sencilla, introvertida, impaciente, amorosa, pero muy responsable y perfeccionista. Asegura que su mayor virtud es dar amor a la gente que la rodea, mientras que su más grande defecto es la impuntualidad. Es una chica que tiene mucha fe en Dios, pero que también cree en el destino y considera que cada uno se lo forja. 

Precisamente por esa timidez desde niña tuvo una sicóloga que la ayudaba a superar su poquedad y sus problemas de concentración. También por los constantes cambios que vivió y luego para superar la muerte de su mejor amiga, que como era una hermana, recurrió a la terapia. Es el momento más doloroso que ha vivido. Y sigue teniendo una terapeuta a la que busca cuando tiene ganas de que la escuchen sin criticar.

Realizar un musical al estilo de Broadway y grabar un disco está entre sus sueños. Cuando lo haga, indica, quiere estar muy bien preparada y que no haya improvisaciones. Por eso se anota a cuanto curso de música aparece, sea de piano, de lectura de partituras y hasta de ópera, no porque vaya a cantarla, sino porque cree que es una gran herramienta para su trabajo. “Soy muy exigente conmigo misma porque todo lo que hago quiero hacerlo con excelencia para darle lo mejor de mí al público”, finaliza.



 




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