ENTREVISTA

Adolfo Mier Rivas:“No quiero competir con nadie, pero quiero compartir con todos”


Resurgió de sus cenizas. Luego de dejar Chaplin Show, estrenará espectáculo,con sede y elenco propio este 30 de agosto. Para el público será desde el 31


‘Oso’ Mier es socio y director general, mientras que su hijo Sergio, también socio, tendrá el rol de director adjunto de Multiteatro
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12/08/2018

No estaba previsto dar la noticia hasta dentro de una semana, pero EL DEBER se adelantó. “El Diario Mayor siempre ha sido cómplice de mis travesuras”, dijo Adolfo Mier.

A los 79 años, un huracán pasó por la vida de ‘Oso’. Después de 33 años de sociedad en Chaplin Show, dio un paso al costado, pensando en dedicarse al periodismo, pero ahora los ojos le brillan. El humor se niega a dejarlo ir.

Con su hijo Sergio Mier ha montado el espacio Multiteatro en la zona norte, ya conformó su propio elenco, que se llamará Qué show de Mier, igual que su primera temporada. El estreno tiene fecha, 30 de agosto. Él reconoce que siente nervios.

¿Empezando a los 79?

Es como tener un hijo, es una nueva criatura que me llena de entusiasmo, una motivación muy importante para seguir activo y pensando que la cosecha de ideas nunca acaba. Cuando terminó mi ciclo no hubo despedidas, felizmente, porque son muy tristes, pero las bienvenidas son altamente positivas.

¿Cómo surgió el proyecto?

No tenía inicialmente la intención de volver tan rápido al teatro, pero hubo mucho apoyo de gente que movió mi inquietud artística. Me puse manos a la obra con Sergio y pensamos la posibilidad de un proyecto; lo concebimos y se estrenará este 30. El local se llamará Multiteatro por la pretensión de que sea un instrumento cultural y artístico que aporte a las actividades teatrales afines que se desarrollen en nuestro medio, además de música y danza, incluso tendrá un espacio para exposiciones fotográficas y pictóricas.

¿Cuáles son las condiciones societarias?

Con mi hijo Sergio hemos alquilado un local en el segundo anillo esquina Enrique Finot, entre San Martín y Busch.

 Alquilar no da mucha garantía de estabilidad.

Tenemos contrato por cinco años con una persona muy seria que nos ha autorizado a hacer adaptaciones importantes. Queremos un local agradable para 250 personas, tuvimos que hacer un escenario que aún no concluye. En lo que a mí como director se refiere, ya tengo el elenco, estarán Sergio Mier, Oliver Montoya, Percy Schmitter, Fabio Chávez, Carolina Bessolo, Sibele Ortiz y Paula Ibáñez. Nuestro invitado especial para septiembre será Pablo Fernández. Y como en el fútbol, esperan una contratación sorpresa.

¿Qué lecciones aprendió?

Ahora tendré la posibilidad de hacer periodismo dentro de mi actividad teatral, quiere decir que habrá críticas de contenido político que no existían antes. En este momento es cuando un artista tiene que asumir posiciones, más que nunca, cuando se amenaza la democracia y existen nubes grises que ojalá se disipen pronto; los artistas no podemos ser simples espectadores, tenemos que actuar. En la palestra es donde las ideas políticas están expuestas a una serie de debates.

¿No le preocupa trabar su proyecto con esa declaración?

Es el compromiso que tengo. Lo peor es el miedo, sigo pensando que seguimos viviendo en democracia. Indudablemente vamos ser una voz muy pequeña que quizás no tenga mucho eco, pero de todas maneras cumpliremos ese rol, seguros de que no pasará absolutamente nada.

¿Temas serios bajo la lupa del humor?

El humor siempre parte de los hechos serios, se trata de decir verdades con anestesia.

La expectativa podría ser grande para su talento a solas.

Sí, y eso que debía halagarme me hace temblar porque es un compromiso con la gente, pero estamos trabajando para no defraudar a nadie porque nuestro propósito es cautivar el público.

¿Nervioso?

Eso es lo bueno, que todavía haya mariposas aleteando y haciendo cosquillas después de 52 años en el teatro. Del éxito al fracaso hay un paso, así que tengo que cuidar de darlo o no, y que eso me sirva de lección motivadora.

¿Hay espacio para compartir en público?

Claro, ha crecido tanto la ciudad que indudablemente hay campo para toda la gente que quiera trabajar y aportar por la actividad artística de nuestro medio. El afán personal es que no quiero competir con nadie, pero sí quiero compartir con todos.

¿La inversión salió de su liquidación?

Por un lado sí y de otros capitales.

¿Es exigente a nivel económico el proyecto?

Bastante, estoy apostando con el firme propósito de que funcione.

¿‘Robó’ actores de Chaplin?

No, ni siquiera a mi hijo. No robé a nadie porque yo trabajé con ellos desde antes, no digo que sea gente de mi patrimonio, pero ellos son los que me han apoyado.

¿Qué siente cuando pasa por Chaplin?

Ahora nada, honestamente me siento liberado del todo, pero no puedo decir que no existe un acento de nostalgia, 33 años es media vida y han sido años muy positivos, auspiciosos y divertidos en el sentido de una excelente relación en la que siempre hubo respeto, pero los ciclos terminan.