UN DESAYUNO CON...

Raúl Strauss Justiniano, el administrador que lidera la mayor feria de Bolivia


Su primer empleo fue el de profesor de inglés en el CBA, cuando tenía solo 16 años. El año pasado asumió la gerencia general de la Fexpo y le toca estrenarse al mando de la versión 2018

Raul Strauss con Tuffí Aré, director periodístico de EL DEBER | Foto: Rolando Villegas
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09/09/2018

Su primer empleo fue el de profesor de inglés en el CBA, cuando tenía solo 16 años. Además de liderar diversas empresas e instituciones, una de sus grandes pasiones es enseñar. El año pasado asumió la gerencia general de la Fexpo y le toca estrenarse al mando de la versión 2018 de la principal muestra expositora del país en un par de semanas. Raúl Strauss Justiniano, de 36 años de edad, compartió Un Desayuno con EL DEBER en la sala VIP del salón Guarayos, del amplio predio ferial. Su propio servicio de caterin y su equipo de garzones y asistentes acompañó la conversación matizada por un bufet de frutas, bebidas, café, yogur, sándwiches y masitas.

“Me levanto a las 5:45 y a las 6:15 desayuno en familia, procurando alimentos saludables como frutas y cereales. Luego dejo a los chicos en el colegio y hago ejercicios en el gimnasio o en casa, 45 minutos antes de comenzar la jornada. Me informo de las noticias un poco al despertar y en la oficina lo hago desde las 8:30 con mayor detalle. Este es un horario interesante para planificar y revisar las jornadas anteriores. Trato de estar al mediodía con la familia, ya que en la noche es más difícil cenar juntos por las distintas actividades”.

Tiene ascendencia alemana por su padre, que falleció hace 15 años, después de haberse dedicado en vida a los negocios de agencia de viajes, casa de cambios y seguros. Su madre es cruceña y acompañó a su pareja en las mismas labores. Raúl Strauss Justiniano es administrador de empresas, titulado en la Universidad Privada de Santa Cruz (UPSA). Es el mayor de tres hermanos. Le siguen Luis Fernando, de profesión abogado, y Esteban, administrador de empresas.

Es de la promoción 1999 del colegio Alemán, donde aprendió inglés y el idioma de sus antepasados. Estuvo cuatro meses de intercambio en la nación europea, cuando era colegial, y años después visitó algunas de sus universidades. “En el colegio siempre tuve dos grandes pasiones. El lenguaje, la comunicación, la cultura, pero también las matemáticas. Disfruté siempre de estos dos grandes mundos. Del marketing, de la comunicación, de la gestión de equipos de trabajo, pero también de las finanzas y de los proyectos”.

Una vez titulado como administrador, realizó una maestría en ingeniería financiera y cursó un diplomado en liderazgo y competitividad, como parte de una beca en la universidad de Georgetown, en Washington, en el que participaron jóvenes profesionales de 25 países y algunos expresidentes de gobiernos latinoamericanos.

Enseña y trabaja desde hace 20 años. Da cátedras de posgrado en algunas universidades. Ha desempeñado funciones en la facultad de ciencias empresariales, en la Unidad de Posgrado y en el consejo académico de la UPSA. Tiene libros publicados.

También ha trabajado en investigaciones de mercado, en el área de proyectos estratégicos de la empresa Captura Consulting. Incursionó en el servicio de la distribución con Editorial La Hoguera. Ha liderado estudios estratégicos para diversas empresas e integrado directorios de instituciones y de empresas como Ferroviaria Oriental. En el campo institucional fue presidente del Colegio de Administradores de Santa Cruz, vicepresidente del Colegio de Administradores de Bolivia, vicepresidente de la Asociación de Jóvenes Profesionales y Empresarios de Santa Cruz y director de la Federación de Profesionales. Además, realizó consultorías para el BID, la CAF y la UE. Antes de asumir la gerencia de la Fexpo fue gerente de marketing y de finanzas de Cotas.

En el mundo de las ferias

“El mundo de las ferias parecería nuevo para mí, pero lo he sentido como la continuación de mis actividades profesionales. Implica ser parte del funcionamiento de las empresas, industrias, logística, visión estratégica del entorno y liderazgo de equipos de trabajo”.

Como gerente se reporta cada 15 días al directorio de la Fexpo, que define la visión estratégica, y de él dependen el gerente comercial, el gerente de operaciones, el gerente del centro de convenciones y el gerente de administración y finanzas. En la institución trabajan 100 personas en forma permanente, pero cuando se realiza la feria de septiembre hay más de 1.500. “Tenemos un equipo de trabajo muy abierto y el gran desafío es mantenernos cerca de los eventos internacionales y de los expositores”.

Son 20 las ferias anuales que se realizan en el predio, una decena de ellas propias y la otra de terceros. Además, hay una organización continua de eventos empresariales, institucionales, congresos y actividades sociales.

Dice que su estilo de liderazgo está marcado por la pasión, los valores, la apertura, la comunicación, el trabajo en equipo y la visión hacia el futuro. “Queremos que la Expocruz siga siendo un espacio para aportar a diversos sectores, como el agro, el comercial y el tecnológico. El 95% de las personas la define como la feria más importante de Bolivia, según una encuesta. Nuestro reto es fortalecer la feria principal y las especializadas, además de poner el centro de convenciones de cara al mundo, ya que somos parte de la Asociación Internacional de Centros de Congresos y Convenciones”.

Una región y país de oportunidades

Aunque es evidente que existe ahora una desaceleración económica, opina que en la Expocruz 2018 habrá nuevos expositores, con proyectos importantes para Bolivia como el etanol. "Muchos de los participantes trabajan con mayor proyección ahora sus estrategias comerciales para hacerlas más efectivas. Santa Cruz es una región pujante y de grandes oportunidades. Bolivia también lo es”.

Raúl Strauss se define como alguien que siempre ha llevado una vida profesional muy intensa, apasionada y entregada en cada uno de sus empleos. “Mi proyecto es seguir generando valor. Ahora estoy trabajando muy gustosamente con el equipo de trabajo. Hay que generar valor en distintos campos, pero sobre todo en las nuevas tecnologías y en los servicios, en la relación con las personas”.

Está casado desde hace 11 años con la auditora María Silvia Altamirano Landívar, con quien tiene dos hijos: Matías, de 9 años, y Nicolás, de 5 años. Disfruta del fútbol con sus hijos, es hincha de Blooming, y le gusta compartir un churrasco y algunas pizzas caseras en familia. 



 




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