ECONOMÍA

“Que el Estado adjudique seguros a sus empresas es una receta para el desastre”


Rodrigo Bedoya, vicepresidente de La Boliviana Ciacruz, es el actual presidente de la Asociación Boliviana de Aseguradores (ABA). Apunta a la digitalización del sector


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Hace 3 días

En marzo de este año, Rodrigo Bedoya, vicepresidente de La Boliviana Ciacruz asumió la presidencia de la Asociación Boliviana de Aseguradores (ABA). En casi seis meses en el cargo, se ha propuesto incrementar la penetración de los seguros mediante la modernización de las normativas vigentes para que éstas permitan a las personas adquirir seguros de manera virtual. El ejecutivo está ultimando los detalles de la organización de la Conferencia Hemisférica de Seguros, que se llevará a cabo este mes en Santa Cruz.    

 ¿Cómo se comportó el mercado de seguros en el país en la gestión pasada?
La relevancia del mercado de seguros en los países se establece con el índice de penetración, que básicamente es la producción del mercado de seguros dividido por el PIB del país. En Bolivia, el año pasado registramos un índice de penetración del 1,3%, siendo uno de los más bajos de la región. En la región, creo que hay uno o dos países que tienen un indicador más bajo. En países como Chile, Colombia o Perú tienen índices del 2%, 3% o hasta del 5%. El mercado asegurador, junto con el ente regulador y las autoridades de Gobierno tenemos que trabajar para incrementar ese índice a por lo menos el doble. El año pasado registramos un poco más del 10% de crecimiento en el anualizado. En el primer semestre de 2019, en seguros generales la producción muestra un crecimiento del 8%, al pasar de $us 274,8 millones a $us 297,6 millones. Parecería que se generaron $us 22,8 millones de nueva producción, pero eso no es del todo correcto. El motivo de lo señalado es porque de los $us 22,8 millones de aparente crecimiento, $us 12,4 millones corresponden a una producción en reaseguro aceptado nacional; es decir, porcentajes de riesgo de diferentes negocios cedidos en reaseguro localmente. De esta cifra, $us 8,4 millones aproximadamente corresponden a una sola operación de reaseguro nacional cedidas por UNIBienes a una compañía del mercado. Consecuentemente, el crecimiento real fue de únicamente de $us 10,4 millones o el 4%.

A su criterio, ¿cómo se puede lograr ese objetivo?
Históricamente lo que se ha tratado de hacer en las últimas dos décadas es que las compañías de seguro promocionen más los seguros realizando ferias o campañas. Honesta y francamente la verdad es que esas acciones no han tenido ningún resultado, por lo que tenemos que descartar esa política. En ABA consideramos que hay dos formas de hacer crecer la penetración de los seguros. La primera es facilitar el acceso a los seguros. El adquirir una póliza de seguros hoy en día no deja de ser un proceso relativamente anticuado y moroso. Hay que firmar la póliza en físico, para ello se requiere la asesoría de un intermediario o una persona tiene que ir a la compañía de seguros si lo quiere adquirir directamente. La industria de los seguros tiene que sumarse a la tendencia mundial de la digitalización de la transacción virtual. Así como podemos transar y realizar transferencias bancarias por el celular, también deberíamos poder adquirir una póliza de seguros o ciertas pólizas de seguro, que son mínimamente productos sencillos, enlatados como los denominados en el mercado de seguros, con coberturas determinadas y con limites preestablecidos. Deberíamos poder adquirir eso por la vía digital, virtual, pero no se puede, porque la norma no ha sido modificada. La legislación de seguros como el Código de Comercio establecen que las pólizas tienen que ser firmadas físicamente. En ABA hemos abordado este tema reuniéndonos con la autoridad regulatoria para manifestarle que como país estamos atrasados, ya hay varios países en la región que han abordado o están trabajando en estos momentos en la adopción de legislaciones que permitan transar la materia de seguros de manera digital. La segunda forma de incrementar la penetración de los seguros en Bolivia es teniendo más seguros obligatorios. Tenemos muy pocos seguros obligatorios en el país, básicamente el único es el SOAT y desde hace un par de meses atrás, el Gobierno emitió un decreto mediante el cual estableció un seguro obligatorio para los trabajadores de la construcción. En este caso, al igual que el SOAT, la normativa establece que esos seguros deben ser comercializados exclusivamente por la firma de seguros del estatal. 




 Teniendo en cuenta lo que acaba de comentar, ¿cómo incide en el mercado que haya un jugador estatal?
En la asociación y el sector asegurador boliviano en líneas generales estamos totalmente abiertos y damos la bienvenida a cualquier nuevo competidor que ingrese al mercado. La competencia es buena para el sector y para el consumidor en última instancia, ya que obliga a las firmas ya establecidas a no dormirse en sus laureles. Con lo que no estamos de acuerdo en la asociación y lo hemos manifestado en distintas oportunidades e inclusive directamente a la autoridad regulatoria, es con el concepto de que las compañías de seguro del Estado tengan privilegios y ventajas de adjudicaciones directas a través de invitaciones, sin que exista la oportunidad de competir para las otras empresas. El momento en que las autoridades de cualquier país comienzan a adjudicarle los seguros de manera directa a las compañías de seguros del Estado, es el momento en que se pierde la trasparencia, se socaba la competencia y en última instancia es una receta para el desastre. Un ejemplo de esas malas experiencias son las compañías de seguro Sucre, en Ecuador, y Nación Seguros, en Argentina. En la actualidad, más bien la tendencia es a revertir las normativas que en algún momento fueron dictadas y que permitían a estas compañías acceder a las cuentas del Estado de manera directa, sin competencia y sin licitación. De manera manifiesta en la asociación estamos en contra de esa política, confiamos y esperamos que las autoridades tomen nota de lo que nosotros estamos diciendo. Las experiencias en la región han sido tan malas, que la idea es volver a la apertura total de los mercados.


 Recientemente la Cepal reveló que Bolivia captó la menor inversión extranjera de los últimos 12 años. Además, las inversiones nacionales han disminuido, ¿esa situación cómo impacta en el sector?   
Así, es la inversión privada en Bolivia ha caído notoriamente. A fines del año pasado registró la cifra más baja de los últimos años y el promedio de inversión extranjera en el país es bajo desde hace muchos años. Esto obviamente repercute negativamente en el mercado de seguros. Por ejemplo, en el sector de la construcción, que es un termómetro importante de la economía, los cuales se encaran con financiamiento público o privado, no se avizoran nuevos proyectos. Además, este es un año electoral, lo que hace que la gente tenga una actitud un poco más conservadora en términos de inversiones y de los proyectos que desean encarar en sus empresas.