ECONOMÍA

Proyecto pecuario estatal que costó Bs 13,9 millones luce abandonado


Denuncia. Un legislador cruceño revela que el centro de confinamiento de bovinos entregado en El Tinto, hace dos años, no funciona. El Gobierno desmiente acusaciones y justifica  

Cosechadoras de forraje y mezcladoras de alimento se encuentran al aire libre, sin potección | Hernán Virgo
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01/07/2018

La presencia personal es nula. Ese día (lunes) solo dos perros aparecieron como los únicos centinelas de la maquinaria e implementos agrícolas expuestos al aire libre, sin techo ni protección, que permanecen en el predio. Las obras civiles destinadas para el arribo y ‘hotelaje’ animal -corrales y comederos- cubiertos con  maleza y residuos de vegetación seca denotan abandono.   


Esa es la imagen que refleja el centro de confinamiento de ganado bovino del Programa de Desarrollo Sostenible de la Ganadería Bovina en Bolivia,  que  depende del Viceministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario y donde el Estado nacional invirtió más de Bs 13,9 millones en obras civiles y desmonte. Está ubicado en la población de El Tinto del municipio de Pailón, distante 186 km al este de Santa Cruz de la Sierra.  


La falta de mantenimiento en el recinto para engordar ganado vacuno es notoria. El paisaje ya descrito se completa con dos sembradoras de granos marca Tatú en desuso y con piezas deterioradas y cosechadoras de forraje (cortapica) y mezcladores de alimento (mixer)  a la intemperie.   


A simple vista, lo palpable, es el montaje de estructuras metálicas (silos) para acopio de granos y la excavación de cimientos para levantar lo que se presume será un nuevo ambiente físico en el lugar.

Denuncia y sospechas  


Justamente, el descuido de la infraestructura y de los equipos para el manejo y trabajo de campo son las piezas claves que  el senador suplente de Unidad Demócrata, Carlos Pablo Klinsky, subraya en su denuncia. Cree que detrás de este proyecto pecuario estatal asoma un nuevo escándalo, con sospechas de presunta corrupción. 


El legislador cruceño aseguró que este proyecto, cuya entrega con acta de recepción definitiva data del 28 de abril de 2016, hasta la fecha no prestó servicios de ‘hospedaje’ animal ni engordó un chivo. Dijo que información remitida desde la cartera de Estado ejecutora del emprendimiento, a solicitud de una petición de informe escrito, detalla que el centro de confinamiento cuenta con una capacidad -en cantidad de animales- para confinar  de 4.500 bovinos. 


Además del periodo transcurrido de inactividad del proyecto, Klinsky pone en entredicho la transparencia del proceso de contratación de la empresa que construyó las obras civiles. Denunció que se hizo bajo la modalidad de contratación directa y que por las inversiones descritas en el informe solicitado -Bs 9.908,833 en obras civiles y Bs 3.996,299 en desmonte- hay dudas de  sobreprecio. “Oficinas administrativas, dos galpones (uno para guardar la maquinaria y otro para acopiar granos), corrales, corralones y comederos no pueden tener semejante inversión”, puntualizó.

En el predio se advierte dos sembradoras de granos abandonadas y deterioradas | Hernán Virgo 


La espesa vegetación crecida en el punto de descargue de animales, corrales y corralones y el área de comederos, desde la perspectiva de Klinsky, afianza su revelación de abandono del centro de engorde bovino y que lo más grave de su denuncia está relacionada con el uso de la maquinaria para cultivar granos que no existen. 


El senador aseguró que en su tarea de fiscalización cuatro veces se hizo presente en el centro de confinamiento y que en una de esas visitas fue informado de que en el área desmontada para uso agrícola se cultivó maíz, sorgo y soya en cinco oportunidades. “Lo paradójico es que no existe un grano en el galpón destinado al acopio de la producción. Alguien está usando maquinaria, tierra y personal del Estado para beneficio personal”, subrayó Klinsky, al pedir al titular del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras que intervenga y aclare esta situación.


Detalló que aún se puede advertir rastros de semillas de sorgo y maíz en las sembradoras y barro en el esqueleto de los implementos y ‘gigantes’ de acero de uso agrícola. A su criterio, por los riesgos que implica el negocio de confinamiento de ganado bovino, asociado al tema precio, este proyecto estatal es inviable porque, además, según dijo, no cuenta con un presupuesto asignado y que la construcción de obras complementarias condicionan el ansiado despegue del proyecto estatal.

En la otra vereda  
Sobre las denuncias del senador Klinsky, desde el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras aclararon que en una primera fase, en 2016, se realizó la construcción de obras de infraestructura en el centro de confinamiento de ganado bovino,  tales como oficinas, dormitorios, baños y  ambientes de  almacenamiento. Refieren que en 2017 y 2018 se están realizando obras complementarias (silos tipo bunker,  terraplén loza  para tanques cisternas, tendido eléctrico de la red trifásica y la conclusión de planta procesadora de alimento balanceado). Afirman que por el desarrollo de estas actividades complementarias, en ejecución, condicionan aún el inicio de actividades de confinamiento  y engorde de ganado bovino.


En lo referente a la observación del proceso de contratación de la empresa que construyó las obras civiles, esclarecen que el Programa de Desarrollo Sostenible de la Ganadería Bovina en Bolivia, del cual depende el centro de confinamiento de ganado bovino, ha cumplido  estrictamente la normativa vigente  para los procesos de contratación de empresas.

Aseguran, además que la contratación directa está enmarcada en los lineamientos de la normativa vigente para la contratación de empresas y que todos los gastos realizados, a la conclusión del programa, serán auditados como corresponde.


Detallan que el programa a la fecha realizó dos  siembras; la primera en 2017, de 500 hectáreas de maíz; 40 hectáreas de sorgo forrajero (para enrollado) y 120 hectáreas de pasto brisanta (para enrollado). Dan cuenta de que el grano de maíz cosechado está almacenado en silos del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), empresa estratégica del Estado. En 2018, detallan que se realizó la segunda  siembra  escalonada de 90 y 75 hectáreas de soya y sorgo, respectivamente, y que actualmente está en fase de cosecha.

Bienes. Las gavetas de concreto para la nutrición animal están rodeadas de vegetación y maleza seca | Hernán Virgo 


Respecto a la maquinaria agrícola del centro manifiestan que están resguardadas bajo techo y que en la actualidad se levanta un galpón adicional para dar mayor protección. “La maquinaria agrícola luego de realizar actividades de siembra y de cosecha, por los desniveles y restos de raíces y tallos sufren daños de algunas piezas, por lo que en algunos momentos se paraliza para evitar que se quede inmovilizada por mucho tiempo. El mantenimiento  de toda la maquinara agrícola del centro es regular”, dicen desde el Ministerio.


De la maleza en los corrales del predio indican que las condiciones de humedad y de temperatura desarrollan el crecimiento, pero que personal del centro realiza  limpieza permanentemente. 


Al estar el centro en fase de ejecución, aseguran que aún no hay  un presupuesto asignado para su funcionamiento. “Cuando entre en operación  será  autosostenible por la venta de ganado bovino engordado, alimento  balanceado y rollos de  pasto henificado, lo que permitirá el funcionamiento  del centro”, detallaron.


El  centro de confinamiento tiene una capacidad de manejo y engorde de hasta 1.600 cabezas de ganado bovino por ciclo, pudiendo engordar 4.800 cabezas por año, en tres ciclos. Los frigoríficos serán los mercados naturales. 
Finalmente, refutan la denuncia de abandono del centro y aclaran se desarrollan actividades complementarias en infraestructura,  siembra y cosecha de granos, elaboración de rollos de forraje, manejo de suelos y aplicación de herbicidas y control de malezas.  

Pronunciamiento municipal   
Desde Pailón, municipio que acoge el proyecto pecuario, el director de Desarrollo Productivo Rolando Martínez, indicó que ignora los pormenores del porqué todavía no despegó el proyecto ganadero. Dijo que espera que el Gobierno lo retome porque es el centro de confinamiento más grande del país y se lo ideó para prestar el servicio de engorde de animales a los productores que no disponen de pastizales y corrales.  
Martínez comentó que el eje transversal del programa era potenciar y multiplicar la ganadería en las comunidades donde se entregó ganado, alambres y grapas para corrales y semillas de pasto. 

Una mirada sectorial 
Desde la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), su gerente general Javier Landívar, indicó que este proyecto en sus inicios tenía muy buen asidero porque el objetivo final era beneficiar al pequeño productor y comunidades ganaderas comprándole sus animales para engordarlos y terminarlos y una vez Bolivia incursione en la venta de carne bovina a mercados del exterior, los proveedores de animales para confinar, participen en la exportación de su producción animal. 


Landívar dijo desconocer el estado actual de las instalaciones y que tampoco recibieron una solicitud para cooperar, a través de una alianza estratégica público-privada, en la transferencia de conocimientos técnicos y experiencias en gestión y administración.  


Landívar cree que el proyecto debe encaminarse a través del Know-how  desarrollado por los confinadores privados. “Debe replantearse con la cooperación privada para darle viabilidad  económica y buscar el retorno de semejante inversión”, puntualizó.

PUNTO DE VISTA | “Requiere eficiencia en el manejo” 

Carlos Yambatuy R. | Asesor en Ganadería de corte y del Grupo Conficrea


El confinamiento o también llamado engorde a corral o Feed Lot, es una técnica que se utiliza para encerrar animales en una ambiente controlando el consumo de la alimentación de los mismos, la técnica es más aplicable y recomendada para engordar animales en el último periodo antes que sean destinados a faena para el consumo, esto por el costo que implica mantenerlos encerrados, ya que se elevan los costos de producción.


El principio de la técnica es darles un ambiente donde se les brinde todos sus requerimientos nutricionales para tener una ganancia de peso óptima, y así tener el control de los mismos insumos que se les oferta, midiendo consumos y ganancias de peso.


La actividad se centra en cerrar un círculo de producción ya en marcha, y no así ser una unidad de negocio aislada, ya que por la coyuntura del mercado nacional los precios de los insumos son muy variables, es por ello que la actividad es solo una válvula de escape al sistema productivo ganadero de recría y terminación para alivianar la carga animal en los potreros en los sistemas a pasto en épocas que no llueve y no hay producción en los potreros, así no se incurre en degradación de pasturas. En la producción agrícola ayuda a transformar en carne los granos que estén a muy bajo precio.


El confinamiento es un sistema de producción animal que requiere de eficiencia en el manejo diario para obtener resultados positivos, además de ello, también requiere de mucha estrategia de compra y capacidad de negociación del productor para comprar los insumos de alimentación en su mejor momento a buen precio y comprar y vender a buen precio los animales, ya que los márgenes son muy cortos.


El confinamiento es una técnica complementaria a un sistema de producción que necesite del mismo, es muy difícil que sea rentable si es como una unidad de negocio independiente. 



 




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