Economía

Jürgen Klaric: “Nada puede dar más energía que el dinero”


El empresario, conferencista y escritor boliviano, llegó al país por quinto año consecutivo para compartir su última investigación plasmada en la conferencia ‘Conéctate con el dinero’


Para Jürgen Klaric la pobreza no es un problema físico sino mental
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16/04/2019

El empresario, conferencista y escritor boliviano llegó al país, por quinto año consecutivo, para compartir su última investigación plasmada en la conferencia ‘Conéctate con el dinero’. “Después de10 años de dar conferencias en diferentes países ya no es tan divertido tener que viajar tanto, pero volver a casa, a Bolivia es diferente”, dijo Jürgen Klaric. El autor de los best sellers ‘Estamos Ciegos’, ‘Neuro Oratoria’ y ‘Véndele a la mente y no a la gente’, anunció que acaba de firmar un contrato para la publicación de su cuarto libro. Ha dictado 147 conferencias en 30 países junto a su equipo de nueve personas que lo acompaña. Klaric adelantó que se tomará un año sabático. “Tengo que volver a estudiar, a conectarme con la parte social, porque he estado tan ocupado que he dejado de ayudar y soy una persona a la que le gusta ayudar a la gente”, apuntó.

¿Cómo una persona puede conectar con el dinero?

El dinero es el objeto que está más cargado de fuerza energética. No hay nada físico que pueda dar más energía, la posibilidad de desgastarse menos y de tener mayor poder. Pero tiene que ser para cambiar al mundo, ser felices y no para manipular, comprar carros, intimidar o dominar. El dinero es un potencializador porque una mala persona con mucho dinero se vuelve aún más mala, mientras una persona buena se vuelve más buena. El dinero no cambia a la gente, potencializa su ser.



¿Cuáles son las condiciones para conectar con el dinero?

Lo primero y más importante es acabar con todas las creencias negativas sobre el dinero como “prefiero ser pobre, pero feliz”, “el dinero no compra la felicidad”, “la gente que se vuelve millonaria pierde sus valores muy rápido”. Todo eso no tiene sentido y es lo que nos vendieron las mentes pobres. La verdad es que, si rechazas el dinero, el dinero se aleja de ti. La mente pobre es envidiosa, crítica, celosa. Hay que vivir con una mentalidad de abundancia, porque la mente próspera aplaude, agradece, reconoce. Tardé 13 años en hacerme una terapia propia para descubrir que el dinero sí compra felicidad. Entonces, la pobreza no es un problema físico sino mental.

¿A qué atribuye el reconocimiento y éxito en su vida, sus conferencias y libros?

Sin duda el trabajo etnográfico, que es la mejor forma de terapia, porque te vuelve más humano. Yo me volví un ser más sensible, más consciente. Viviendo, estudiando, y trabajando codo a codo con la gente, ayudándole a través de mi fundación, emprendiendo con ellos. Eso me ha convertido en un latinoamericano. Aprendí a escuchar, porque sin esta cualidad no podría tener los resultados que tengo, no podría hacer mi trabajo. Es más, el próximo año me retiro de los escenarios. Voy a tener un año sabático para volver a estudiar y conectarme con la parte social. Vivo de forma sencilla. No tengo yate ni avión privado. Hubo un tiempo en el cual tenía relojes, carros, etc., pero vendí todo, porque me di cuenta que para cambiar al mundo se necesita dinero. He ayudado a mucha gente a quitarse los Rolex, a dejar de comprar carros. Como de manera saludable y he ayudado a las personas a que coman bien y se cuiden, porque la persona que no tiene la capacidad de cambiar su forma de comer jamás podrá cambiar su forma de ser.





 




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