ECONOMÍA

En la región, Bolivia tiene la brecha salarial más corta entre el presidente y el sueldo mínimo nacional


EL DEBER compara el sueldo de los presidentes de la región con el salario mínimo de cada país: Bolivia tiene la brecha más corta y Venezuela la más larga


Los presidentes de Venezuela y de Bolivia son los más austeros. Sin embargo, Nicolás Maduro gana 109 veces el salario mínimo nacional y Evo Morales solo 12
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10/05/2018

Pese a su reciente incremento salarial, Evo Morales es el jefe de Estado sudamericano que tiene el sueldo más bajo y, a la vez, el que tiene la brecha más corta respecto al salario mínimo nacional que, sin embargo, sigue estando entre los más bajos: el salario mínimo ocupa el séptimo lugar de 10 países de la región.

Tomando datos de salarios presidenciales y mínimos nacionales (de los portales BBC, CNN, Semana y la agencia de noticias EFE), en fecha 09 de mayo de 2018, se establecieron los siguientes datos:

Los presidentes que más dinero ganan son el de Chile, el de Uruguay y el de Colombia. Sebastián Piñera recibe un equivalente a 14.900 dólares americanos cada mes, le sigue Tabaré Vásquez con 11.500 dólares y Juan Manuel Santos con 11.300.



Respecto a los salarios mínimos nacionales, los países donde mejor se gana son Argentina (500 dólares), Uruguay (473 dólares) y Chile (455 dólares).

Las cifras, expresadas en dólares americanos, son referenciales debido a que la moneda, en algunos países, suele fluctuar con frecuencia. Tal es el caso de Venezuela donde, según datos recogidos este miércoles, el presidente Nicolás Maduro gana 4.068 dólares y el salario mínimo equivale a 37 dólares americanos.

Los presidentes más austeros son el de Bolivia (3.523 dólares americanos), Venezuela (4.068 dólares ) y Perú  (4.765 dólares).

Sebastián Piñera es el presidente sudamericano con el sueldo más alto

Relación entre el presidente y los que menos ganan



Pese a que el mandatario venezolano es uno de los que menos gana, es el que más diferencia tiene con el resto del país: Nicolás Maduro, según datos publicados en marzo por la agencia EFE, gana 109 veces más que el salario mínimo nacional.

En ese listado siguen Colombia (donde el presidente Juan Manuel Santos gana 40 veces más)  y Chile (Sebastián Piñera gana el equivalente a 32 personas con salario mínimo nacional).

En Bolivia se registra la brecha más corta entre el presidente y los que menos ganan: Evo Morales recibe cada mes el equivalente a 12 salarios mínimos nacionales. La brecha corta continúa con Paraguay (15 veces más)  y  Ecuador (16 veces más).

Mira el siguiente recuadro expresado en dólares americanos y con datos recogidos de los portales de BBC, CNN, Semana y la agencia de noticias EFE.

 

 

¿Y los gastos?



Si bien el presidente Evo Morales es el que menos gana en la región, analistas observan que tiene la mayor parte de sus gastos cubiertos por recursos del Estado.

Gonzalo Chávez, reconocido analista económico del país manifestó que el salario “indirecto” del presidente sube a los 37.551 bolivianos (equivalente a 5.364 dólares).

"Salario nominal presidente 24,251 bolivianos, salario indirecto 13,300 bolivianos. No paga transporte (10xdía x30 = 300 Bs), vivienda (el alquiler de un casa como la vive = 10.400 Bs), alimentación (50xdíax 30 =1,500 Bs) y servicios básicos = 1,100 Bs)" (sic), escribió en su cuenta en Twitter.

 

El presidente de Argentina (izq) Mauricio Macri gana 22 veces el salario mínimo nacional pero lo dona a un comedor público. Juan Manuel Santos, de Colombia (der) gana 40 veces el mínimo nacional

Donaciones

Existen situaciones excepcionales en los que los primeros mandatarios donan sus sueldos a obras de caridad. Uno de ellos es el presidente Mauricio Macri, de Argentina, que lo destina a un comedor público y Horacio Cartes, de Paraguay, que lo destina a una parroquia que atiende a pacientes terminales.

Uno de los casos más emblemáticos es el del expresidente de Uruguay, José Mujica, que entregó el 85% de su salario a obras benéficas y durante su presidencia mantuvo el nivel de vida que siempre llevó: viviendo en una chacra en las afueras de la ciudad, usando un celular viejo atado con un elástico y conduciendo un Volkswagen del año 1987.



 




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