BOLIVIA

Rastreo telefónico y ‘trabajo de hormiga’ permitieron resolver caso de Jesús y Carla


Una investigación meticulosa y la presión de los familiares permitieron resolver un hecho del que no se tenía ninguna pista. El drama de la pareja paceña se refleja y a la vez contrasta con otros casos con algunas pistas, pero sin repercusión mediática 

Uno de los autores Eliot, cuando llegó a La Paz, tras ser capturado en Brasil. Junto con su hermano Israel están señalados de ser los principales autores del doble crimen
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28/01/2018

No hubo anillos ni beso de los novios. La boda que planeaban para este año Jesús Cañisaire y Carla Bellott se realizó en una ceremonia que precedió a la misa de cuerpo presente para después ser enterrados. La pareja, ambos de 25 años, se conoció a los 13 en el colegio Pedro Poveda, de La Paz, y tras 12 años de noviazgo pretendía casarse este año. 


Precisamente en la celebración del comienzo del que iba a ser ‘su año’, encontraron la muerte en manos de los hermanos León Fernández y sus cómplices. Por eso, antes de sepultarlos, sus familiares decidieron cumplir con su sueño de unirse en matrimonio. 
Investigación tesonera


A los investigadores de la Felcc de La Paz les llevó 19 días y sus noches, muchas de ellas sin dormir, para determinar lo que pasó.  “Fue un trabajo tesonero y laborioso, no solo en el rastreo tecnológico de los teléfonos de los desaparecidos, sino que nuestro personal ha ido puerta a puerta preguntando por personas de las que muchas veces no se tenían nombres, sino apodos o simples descripciones físicas”, afirma el director de esta unidad, Johnny Aguilera, quien pondera el trabajo de la Felcv y el DACI. 


El ‘trabajo de hormiga’ que realizaron permitió reconstruir el hecho íntegramente y aprehender a las personas siguiendo el rastro de los teléfonos celulares y chips de la pareja asesinada. 


De esa manera llegaron a quienes compraron los celulares en el barrio Chino de La Paz, donde se comercializan objetos robados, al receptor y a quienes se lo vendieron. Así dieron con la familia León Fernández, llegando a aprehender a Israel Johnny y a su hermana Micaela y una pista vital: ellos habían estado en la discoteca Planta Baja para el Año Nuevo. 


Pese a tener a varios aprehendidos, no se llegaba a saber qué ocurrió con la pareja, hasta que lograron un punto de quiebre con una persona que llegó a contar todo. A partir de allí, lo que tenía la Policía era una hipótesis, la cual se confirmó con entrevistas, pericias científicas que detectaron rastros de sangre en la casa de Israel Johnny, donde ocurrió el asesinato y se consiguió el dato que los llevó a la bóveda del río Orkojahuira, donde estaban los cadáveres.


Aguilera dice que la tecnología ha ayudado a resolver muchos otros casos de atracos, robos y otros delitos en La Paz. Sin embargo, el caso de Cañisaire y Bellott puede ser emblemático porque en un principio se partió sin pistas que dieran esperanzas de hallar a la pareja que desapareció la madrugada del 1 de enero de la controvertida discoteca Planta Baja (atendió en Año Nuevo, pese a estar clausurada; sus cámaras de seguridad no funcionaban) en la calle Figueroa de La Paz. 


Al final, la tecnología y la pericia de los investigadores revelaron el asesinato de la joven, que estudió Contaduría y había empezado a trabajar, y su novio, que estaba por terminar la carrera de Economía. 

 

Otra realidad en Santa Cruz
La fiscal Yovana Castro, coordinadora de la unidad contra  delitos sexuales del Ministerio Público, considera que las investigaciones de este tipo de casos en Santa Cruz son muy difíciles tanto en delitos sexuales, violencia como de trata de personas. Señaló que hay problemas con los requerimientos fiscales emitidos a las empresas telefónicas para que proporcionen los flujos de llamadas, puesto que tendrían que entregarlos en un término de 48 horas, pero ese plazo no siempre se cumple. “Las telefónicas demoran más con justificativos de falta de personal o de peritos y en ese lapso de tiempo la posibilidad de esclarecimiento del caso puede alejarse”, dice. 


Castro sostiene que el crimen de la pareja en La Paz fue descubierto gracias a las pesquisas de forma permanente y la buena disponibilidad de los medios tecnológicos e informáticos que favorecieron a los tiempos que demandan la Fiscalía y la Policía.


Similar posición tiene María Rita Hurtado, presidenta de la Asociación de Familiares de Víctimas de Trata y Tráfico de Personas, quien cuestiona que los tiempos y las pericias, además de la burocracia en las telefónicas, hacen que las posibilidades de resolver los casos, muchas veces, se diluyan. 



 




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