SANTA CRUZ

Ingeniero químico de la ‘U’ estatal levanta vuelo con su cerveza artesanal valluna


La ‘rubia’ estilizada viene en tres variedades: Golden Ale, una malta de amargor medio-alto; la Red Ale con sabor a lúpulos    de Estados Unidos y la Stout, una cerveza fuerte. Tienen una producción de 1.200 botellas e invertirán en una nueva planta 

Jorge Sandoval Antelo (26), es un ingeniero químico formado en la Uagrm que trabajó en Perú. Foto: Juan Carlos Aguilar
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15/01/2018

En una pequeña planta cervecera ubicada en la calle Virrey Mendoza de Vallegrande se produce La Ovejerita, la cerveza artesanal que es el deleite de los consumidores de los valles y que busca abrirse un mercado en Santa Cruz.

La ‘rubia’ vallegrandina viene en tres presentaciones: Golden Ale, una malta de amargor medio-alto, que ofrece sabores delicados de malta y caramelo; la Red Ale con sabor de lúpulos (planta) americanos medio-alto y sabores de caramelo de medios a fuertes y la Stout, una cerveza de amargor medio.

Las recetas son fruto del emprendimiento de Jorge Sandoval Antelo (26), un ingeniero químico de formación y cervecero de tradición que viajó a Perú para capacitarse en la red cervecera de ese país, actualmente cursa una maestría en Enología para instalar una bodega de vinos vallegrandinos que ya son producidos por su abuelo Miguel Sandoval.

“Queríamos emprender algo nuevo y vimos que hay variedad de licores en Vallegrande, pero no había una cerveza, así que me fui a Perú a la Red de Cerveceros Artesanales, hice unos cursos, aprendí, experimenté, invertí y estoy haciendo una cerveza de calidad”, relató.

En sus inicios la producción era de 90 botellas, mientras que ahora producen 1.200 botellas de 300 mililitros (ml). La producción mensual tiene mercado seguro y por los pedidos que reciben ya proyectan una ampliación de la planta para llegar a las 7.800 botellas al mes.

El joven cervecero asegura que el 50% de la producción se  consume en Samaipata, el 25% en Vallegrande y el otro 25% en Santa Cruz. La cerveza es muy apetecida por los turistas extranjeros en los valles.

“Samaipata es nuestro mayor mercado y cada vez estamos mejor posicionados en bares y hoteles. Aunque la producción es limitada, poco a poco nos estamos expandiendo a la capital cruceña”, destacó Sandoval.

Hasta fines de febrero, el cervecero espera contar con nueve fermentadores fabricados en Estados Unidos, la instalación estará a cargo de los técnicos menonitas que le ayudaron en la colocación de las ollas chinas que actualmente utiliza.

Sandoval explica que las maltas para La Ovejerita provienen de Argentina; el lúpulo de Estados Unidos y de Alemania, mientras que las levaduras de Francia y Bélgica.  “Estos ingredientes nos dan cervezas de calidad luego de los procesos de fermentación, maduración, fermentación en botella”, explicó.

Sin embargo, hay ingredientes propios de la región que también son esenciales, como la avena nacional que se utiliza en la cerveza Stout. Debido a que se trata de una cerveza de producción orgánica, su producción requiere de 30 días, incluyendo siete días de maduración y siete de fermentación hasta alcanzar el punto necesario para lograr sus variedades de rubia, morena y negra.

En la comunidad Ovejero

El nombre de marca de la cerveza fue tomado del kaluyo (un estilo musical de los valles) de Juan Osinaga, La Ovejerita, que es como el segundo himno para los vallegrandinos.

La comunidad Ovejero, en la cañada que lleva el mismo nombre en Vallegrande, es también el lugar elegido para la planta que, según Sandoval, incrementará su producción de forma gradual.

Según la opinión de los lugareños, cada cerveza es especial para acompañar un tipo de comida; la Sout negra es ideal para un chicharrón, la roja Red Ale para un picante vallegrandino y la Golden Ale, para una tertulia agradable.

Sandoval es uno de los cinco cerveceros que empezaron la producción artesanal en Santa Cruz. En la región hay al menos 10 productores que mantienen un espíritu de hermandad y de colaboración entre todos, según cuentan.

Agregó que, por el momento, no son una competencia para la cerveza industrial en cuanto a la elaboración pero que tienden a mejorar. La botellita de 300 ml se vende en Bs 12.



 




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