BOLIVIA

Eva Liz no descarta seguir los pasos de su padre


"Este acto es porque me da rabia, me da coraje que no se haga justicia", dijo la hija del presidente al encabezar un plantón exigiendo justicia para los 43 de Ayotzinapa

Eva Liz Morales encabezó una movilización pacífica exigiendo justicia para los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos el año pasado
Escuchar el artículo Pausar Lectura

26/09/2015

Eva Liz Morales, hija del presidente Evo Morales, encabezó este sábado un plantón frente a la Embajada de México en La Paz para reclamar que se haga justicia en el caso de los 43 jóvenes desaparecidos hace un año en el municipio mexicano de Iguala. 

Morales negó que este acto lo esté realizando por buscar algún tipo de protagonismo mediático y aclaró que esto no significa su inicio en la política, como se especuló desde que convocó a esta movilización.

"No lo hago por cobertura ni porque me estoy iniciando políticamente. Este acto es porque me da rabia, me da coraje que no se haga justicia, pero no es por política", dijo.

Sin embargo, al ser consultada sobre la posibilidad de seguir los pasos de su padre, la joven respondió: "no sé, veremos qué pasa".

Marcha pacífica

Eva Liz Morales llegó hasta la sede diplomática mexicana, situada en la residencial zona sur paceña, junto a un centenar de personas, incluidos la exministra de Salud del Gobierno de Morales Nila Heredia y varios jóvenes del ala juvenil del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), constató Efe.

"Hacemos un plantón para pedir justicia para los 43 compañeros", señaló la hija del mandatario boliviano y resaltó el carácter pacífico de la movilización.

Los manifestantes en Bolivia, que portaban pancartas con mensajes
como "Hoy se cumple un año sin respuestas" y "Ni perdón ni olvido",
corearon uno por uno los nombres de los 43 desaparecidos y pidieron
justicia para ellos.

Eva Liz Morales, de 21 años, indicó que la iniciativa fue
promovida por un grupo de profesionales de la carrera de trabajo
social y normalistas bolivianos que "han decidido no olvidar esta
fecha importante".


Un caso sin resolver

Los 43 jóvenes desaparecieron la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, en el estado sureño de Guerrero.

Según la versión de la fiscalía mexicana, rechazada por los
familiares, los estudiantes fueron detenidos por policías corruptos
de Iguala y entregados a miembros del cártel Guerreros Unidos,
quienes los asesinaron e incineraron sus cuerpos en un basurero del
municipio vecino de Cocula.

Dicha versión fue cuestionada a principios de septiembre por el
por el grupo de expertos independientes designados por la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quienes tras seis meses
de investigaciones concluyeron que no hay evidencias para asegurar
que los jóvenes fueron quemados en ese basurero.



 




En esta nota