POLÍTICA

El paro del 21-F se articula en tres vías y se analiza un manifiesto pos-Evo


Confían tanto en la conciencia ciudadana como en la organización de los cívicos. Habrá escenarios en las capitales de departamento y enlaces por Skype. Los políticos rondan y hay embriones de nuevos partidos

Una anterior concentración ciudadana en Santa Cruz contra el fallo del TCP (Archivo)
Escuchar el artículo Pausar Lectura

18/02/2018

Hay tres vertientes que intentan garantizar que el miércoles llegue un mensaje de no repostulación hasta Palacio Quemado. Cívicos, organizaciones nucleadas en la Coordinadora Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) y plataformas ciudadanas se organizan, con una mínima comunicación entre ellos, para el día en que se cumplen dos años de la primera derrota electoral de Evo Morales desde que llegó al poder, pare todo el país. 

“Lo que hará contundente al paro será la conciencia del ciudadano, como la anterior vez”, dice Federico Morón, un miembro de la mesa de coordinación de las plataformas de Santa Cruz. “Tenemos actividades para antes del 21, el mismo 21 y para después del 21”, dice, animada, Ingrid Quiroga, de Cochabamba. “Habrá una tarima en cada plaza central de cada ciudad para leer un manifiesto”, añade José Antonio Quiroga, del No es No, de La Paz.

Por el lado de los cívicos, la coordinación es constante y, en Santa Cruz, mantienen reuniones con organizaciones de fuera del Comité para garantizar que transportistas y gremiales se unan a la protesta y garanticen que la ciudad de los anillos se pare en serio. Desde la vereda del frente, los afines a Evo Morales les gritan ‘antidemocráticos’ por hacer un paro con bloqueo y los desafían a las urnas, mientras preparan su propia demostración de fuerza.

Lo orgánico
Los sectores más importantes, los que verdaderamente hacen que sea un paro efectivo, son transportistas, gremiales y empresarios. El transporte se divide en urbano –los micros–, taxistas y transporte libre. Con todos ellos hemos coordinado y están acatando el paro”, dice Fernando Cuéllar, presidente del Comité pro Santa Cruz. Durante la pasada semana, Cuéllar se ha reunido en el chalé de la Cañada Strongest con distintos sectores. El jueves por la noche fue el turno de las plataformas que coordinan con el Comité. 

Cuéllar destaca que se han hecho alianzas en otras regiones con organizaciones como los regantes de Cochabamba, la Central Obrera Regional de El Alto o el Consejo Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), de La Paz. 

Hay otras plataformas que prefieren mantenerse al margen del Comité, pero que de igual manera trabajan para que Morales no se repostule. “El nudo que nos une es la democracia, el respeto a nuestro voto y el sometimiento a la Constitución de nuestros gobernantes”, sentencia Cuéllar. 

Desde La Paz, José Antonio Quiroga, de la plataforma No es No, explica que hay una labor de coordinación por parte del Conade, que es el segundo eje de coordinación y en la sede de Gobierno es muy representativa. Este trabaja en coordinación con comités y plataformas para generar un “paro movilizado”, que confluya en todas las plazas de las capitales y ciudades secundarias.  

El lado inorgánico
“El ciudadano se hará cargo del 21-F. Su éxito depende del ciudadano”, dice, convencido, Federico Morón. Admite que aún lidian con la dificultad de no tener una organización absoluta, porque hay actores que aún desconfían y ven que hay muchos políticos que quieren capitalizar el trabajo de las plataformas y capitalizar la actividad del 21-F. Es partidario de que esta actividad vaya al margen de los políticos.

Algunos indicios de lo que dice Morón ya se ven en las redes sociales. Circulan instructivos de cómo organizarse para el 21-F sellados por plataformas vinculadas a partidos políticos y videos que responden a plataformas, pero que incluyen como oradores a activistas que trabajan en organizaciones de partidos. Pese a ello, varias plataformas cruceñas se unieron a decenas de organizaciones de todo el país y coordinan su trabajo a través de Skype. Algunas de las actividades que ya se hicieron en Santa Cruz, como la bicicleteada o el anillo de luz, se repetirán en otras ciudades, como Cochabamba, donde según Ingrid Quiroga tienen actividades planificadas hasta el 25 de este mes, cuando reforestarán el Tunari. 

Allí, en la Llajta, se llevó a cabo una reunión de más de 30 plataformas el 10 de febrero. Hasta allí llegó José Antonio Quiroga con una propuesta: un manifiesto y la posibilidad de formar un partido político que emerja de las plataformas. Según Mirna Yucra, profesora cruceña y parte de las movilizaciones cruceñas, ni se llegó a analizar la propuesta. “Era algo que no podíamos decidir sin consultar a nuestras bases, sin que estén todos”, dice Yucra. 
 

Quiroga explica que ni siquiera se llegó a considerar la idea. Observa que la mayoría de los movimientos ciudadanos quieren quedarse como tales, que otros se unirán a partidos ya constituidos, que se lo dejó como una discusión para más adelante y que, sin embargo, preocupa que desde el sistema político no hay señal ni de unidad ni de renovación.

Lo que sí consiguió José Antonio Quiroga es que las diferentes plataformas acepten analizar un manifiesto, una declaración en conjunto que haga a un lado las diferencias ideológicas entre todas las plataformas y se centre en los puntos que los unen, en los principios. Como el mismo Quiroga lo admite, gira en torno a proponerle al país una visión más allá del Gobierno del MAS, con algo que bautizan como Estado de transición, con cierta base en el manifiesto Agenda 21-F, lanzado en septiembre del año pasado. Esta se basaba en un Estado social y democrático de derecho basado más en el ciudadano que en los grupos corporativos, en el desarrollo sustentable más que en el ‘extractivismo’ y un país más descentralizado para unas autonomías efectivas. Las plataformas aún lo analizan y se verá qué tanto queda de esto para el miércoles.



 




En esta nota