ECONOMÍA

El Gobierno invirtió Bs 94,7 millones en una editorial desde 2013 y aún no arranca


La maquinaria llegó en 2015, pero no funciona con regularidad. La empresa realiza pruebas desde enero. El Ministerio de Comunicación imprimirá allí el diario Cambio

al servicio de la comunicación sE PREVÉ IMPRIMIR DIARIOS Y TODO TIPO DE TRABAJOS GRÁFICOS PARA EL ESTADO
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30/10/2017

Dos decretos, uno el 1818 de 2013, y otro de hace un mes, el 3338, dan vida a la Editorial del Estado Plurinacional de Bolivia, que ya cuenta con un monto de 94,7 millones de bolivianos para su funcionamiento, su edificio en la ciudad de El Alto y la maquinaria de origen alemán que está armada y realizando pruebas; pero el arranque es incierto y está a la espera de que el presidente Evo Morales designe un gerente ejecutivo, según informó la ministra de Comunicación, Gísela López.

“La inauguración será una vez que la máxima autoridad, de acuerdo a decreto, sea designada, de todas maneras todo el proceso previo a la transformación en una empresa está siendo llevada a cabo por una unidad del Ministerio de Comunicación que va a cesar a fin de mes”, dijo la autoridad cuando fue consultada sobre la fecha de arranque de esta empresa creada en diciembre de 2013.

Aquel año, según el decreto 1818, se entregó 75,3 millones de bolivianos para la editorial del Estado e instruía la compra de una imprenta alemana en la modalidad de contratación directa, incluso menciona la marca de la imprenta: Heidelberg.

Según  los datos oficiales, la imprenta costó 58,6 millones de bolivianos y la construcción del edificio donde debe funcionar la maquinaria alcanzó a los 13,1 millones de bolivianos, haciendo un total de 71,7 millones de bolivianos, aunque la ministra de Comunicación señaló que entre la compra de la maquinaria y la edificación se gastó los 75,3 millones de bolivianos.

El 27 de septiembre, el gabinete aprobó un crédito de 19,3 millones de bolivianos del Banco de Desarrollo Productivo (BDP) para la editorial con un plazo de 10 años y un interés del 1%. Con ese nueva cantidad, el monto asciende a 94,7 millones de bolivianos.

Al menos uno de los desembolsos tenía condiciones. El DS 1818 refiere que después de la compra de la maquinaria se debe presentar la información de la contratación a la Contraloría General del Estado (CGE).

La maquinaria llegó en julio de 2015, cuando la ministra de Comunicación era Marianela Paco  y arrancó la construcción de la edificación en unos predios que habían sido de la Agencia de Cooperación de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés).

 La edificación de la nueva editorial concluyó a principios de esta gestión y la exministra Amanda Dávila era la designada por el presidente Evo Morales para que concluya la implementación. Brevemente, Dávila explicó a EL DEBER que ella ya cumplió con el mandato del presidente Morales.

Los contratiempos

Sin embargo, pese a que todo está listo desde enero, a octubre, la editorial estatal no arranca y la ministra López asegura que ya se están realizando pruebas de impresión; dijo, por ejemplo, que el periódico gubernamental Cambio se imprimirá en sus talleres.

No obstante algunos técnicos consultados señalaron sus dudas. Dicen que una imprenta plana no parece lo mejor para un periódico por la forma de impresión requerida y los tiempos de entrega.
La empresa alemana Heidelberg envió técnicos para la edificación y sus especificaciones sobre las condiciones de terreno eran estrictas, lo que también demoró la conclusión del proyecto: el piso y las instalaciones eléctricas demoraron los trabajos.

Según las fuentes del Gobierno, la inauguración estaba prevista para el 20 de octubre, a propósito de la fundación de La Paz, pero fue diferida, la segunda fecha era a fin de mes, pero también fue suspendida. Ahora se dice que se espera la designación de un responsable.

La empresa está conminada a funcionar a partir de noviembre porque el DS 3338 manda a que el Ministerio de Comunicación realice un “corte” administrativo al 31 de octubre; la ministra López sostuvo que todo está listo para cumplir con ese plazo.

La empresa

De acuerdo con el decreto de creación, estará regida por el Estatuto del Funcionario Público y cuando tenga utilidades recién podrá implementar sus propios reglamentos internos.

Las garantías de pago son el mismo patrimonio que se le transfirió a la empresa, el terreno, el edificio y la maquinaria, esencialmente.

De acuerdo con los técnicos de la empresa, son dos imprentas planas, una de cuatro colores y la otra de ocho colores en la que se pueden realizar 20 mil impresiones en una hora, aunque admitieron que no han hecho una prueba de ese tipo hasta ahora.

Al margen de las dos imprentas, también implementaron equipos adicionales; el problema, según estos personeros, es el desuso de la maquinaria que llegó en 2015 y hasta ahora trabaja regularmente; por lo que temen que se presenten desperfectos más adelante.

El senador opositor Óscar Ortiz dijo que un financiamiento de casi 100 millones de bolivianos para una empresa que no necesita el Estado es un “despilfarro”.

Pero la bancada del MAS defiende el proyecto, pues creen que este año funcionará la imprenta estatal. El tiempo dirá quién tiene la razón.