Pocos esperaban que la selección mexicana ganase en su debut a la actual campeona del mundo. Menos aún que las celebraciones provocasen un terremoto, como declaró el Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas. Pero, ¿es posible que unos aficionados (aunque sean muchos) consigan desencadenar un fenómeno geológico?

El Deber logo
18 de junio de 2018, 8:30 AM
18 de junio de 2018, 8:30 AM
Hirving Lozano fue el autor del gol a Alemania
Getty
Images
Hirving
Lozano fue el autor del gol a Alemania que le dio a la selección mexicana su primer triunfo en el mundial de Rusia 2018.

Que el fútbol y los colores de un equipo hacen vibrar a los aficionados es algo que ya conocemos pero ¿tanto como para, literalmente, mover el piso?

La cuenta de Twitter del Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas de México anunció el domingo que dos sensores sísmicos de la Ciudad de México detectaron un "sismo artificial" debido "posiblemente a los saltos masivos durante el gol" que en el minuto 35 del juego marcó Hirving Lozano en la portería germana.

Eran las 10.34 en la capital mexicana y el movimiento sísmico tuvo una aceleración de 37m/s2, de acuerdo con la información ofrecida por la institución.

En una entrevista a portal Buzzfeed News, su director, Carlos del Ángel dijo que este movimiento se debía a la concentración de muchas personas en varios puntos de la ciudad.

"Sabemos que en partes de la ciudad había más gente y cuando esa gente saltó en el aire a la vez para festejar, pudimos constatar ese movimiento en varios detectores que tenemos en Ciudad de México", declaró al portal digital.

Sin embargo, un investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, Arturo Iglesias, le dijo al diario El País que no es posible hablar de sismo por la acción dispersa de unos aficionados.

"La actividad humana provoca movimientos que son detectados por los sismógrafos, pero son vibraciones sensibles. Incluso si una persona salta al lado de un aparato se capta, pero no es un sismo", aclara.

¿Existen los terremotos artificiales?

La duda parece estar entonces en si a estos movimientos o vibraciones sísmicas se le pueden llamar realmente sismos.

El Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas aclara en su nota de prensa que este tipo de fenómenos no son graves, no son perceptibles para la población, no pueden medirse en magnitudes y no provocan daños en el subsuelo.

Celebraciones del partido México- Alemania en el Zocálo.
Reuters
Miles
de personas se congregaron el domingo en la plaza del Zócalo de Ciudad de México para ver jugar a la selección mexicana.

"Estrictamente no se les denomina sismos o en su caso debe ir acompañado por la palabra ´artificial´ para determinar claramente que no se trata de un evento geológico", puntualiza el organismo.

El término terremoto artificial lleva circulando en los medios ya algún tiempo.

Se habló de un terremoto artificial cuando Perú se aseguró el pasado año su pasaporte al Mundial de Rusia tras vencer a Nueva Zelanda y es famoso el llamado "partido del sismo" de la NFL estadounidense en el que los Seahawks de Seattle vencieron a los Saints de Nueva Orleans en 2014.

Pero científicos del departamento de Geociencias de la Universidad de Durham, en Reino Unido, publicaron un estudio a principios de 2017 sobre los llamados terremotos artificiales. De acuerdo con su investigación éstos son los causados por la acción del ser humano, y no por movimientos en la corteza terrestre.

Extracción de petróleo.
Getty
Images
La
intensa actividad industrial ha aumentado las posibilidades de provocar terremotos artificiales.

Para denominarlo sismo, es necesario que implique una actividad geológica y no por ser solo detectado por un sismógrafo.

Algunas actividades humanas que sí provocan verdaderos sismos artificiales son la minería, la acumulación de agua en presas y embalses, la extracción de petróleo y gas o la producción de energía geotérmica.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Tags