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SÉPTIMO DÍA

El adiós sin respuesta de David Vacaflores

Dos audios conmovedores le envió a su hermana para despedirse cuando el avión despegaba desde el aeropuerto de Viru Viru, rumbo a Colombia

David Vacaflores Terrazas, de 38 años de edad, era el jefe de asistentes de vuelos de LaMia. Testimonios de los pilotos, de sus compañeros de trabajo, de amigos y de familiares, coinciden en señalar que era un hombre siempre alegre y servicial, incluso en las duras adversidades de la vida.

El 27 de noviembre de 2016 se sentía feliz en el aeropuerto de Viru Viru antes de emprender el vuelo que lo llevaría hasta Medellín (Colombia), transportando en el avión de LaMia a la delegación del equipo Chapecoense. Esa alegría buscaba compartirla con una de sus hermanas, a la que más amaba.

La dueña de aquel amor fraterno es Elizabeth Vacaflores Terrazas, esposa del piloto militar y socio de LaMia, Marco Antonio Rocha Venegas, director de operaciones de la aerolínea.

Cuando los motores de la nave CP-2933 estaban encendidos y se acortaba el tiempo de su partida, David llamó desesperadamente a su hermana Elizabeth, para despedirse. La primera llamada fue realizada a las 18:32, la segunda a las 18:36. En ninguna de las dos oportunidades obtuvo respuesta, pero ya el tiempo se le agotó y se vio obligado a grabarle dos audios que los envió a través del WhatsApp.

En la primera grabación le dice que está a punto de despegar y que la ama mucho. El segundo audio que le envía, donde se escucha de fondo el sonido de los motores del avión, se convirtió en el último de su vida.

“Chau mi vida, te amo mucho. Ya estoy despegando, chau mi bella hermanita de mi vida, te amo mucho, chau”.

Su hermana Elizabeth poco después se percató de los mensajes grabados, ya que se puso a revisar su teléfono celular y se enteró de que su hermano la había llamado desesperadamente para despedirse, sin imaginar que aquel contacto perdido, sería la última vez que se pudieron haber escuchado.

Lejos de imaginar lo que el destino tenía deparado para ambos, Elizabeth le respondió al mensaje de WhatsApp el siguiente texto: “Hermanito de mi vida no escuché mi celu, perdón, que tengas un lindo viaje”.

Elizabeth Vacaflores, que también trabajó en varias aerolíneas de nuestro país, ahora acompaña a su esposo Marco Antonio Rocha en Miami (Estados Unidos).

Cuando nos hizo escuchar los audios, enmudeció, se quebrantó, pues lleva una carga de conciencia por no haber respondido su celular que había dejado en silencio. “Era realmente la despedida de mi hermano que tanto amé”, comentó y rompió en llanto, frente a su esposo y sus dos hijos en Miami.

La mujer asegura que David Vacaflores le llamaba todo el tiempo, le consultaba todo sobre sus actividades. Sin embargo, ese día tras escuchar los audios sintió algo profundo.

“La madrugada del 28, cuando supe que el avión se estrelló y mi hermano murió, fue el peor momento de mi vida. He sufrido mucho por no haber escuchado mi teléfono celular y no haber podido contestarle a mi hermano que desesperadamente me llamaba para despedirse”, dijo.

David Vacaflores, el 26 de noviembre por la noche había compartido una cena con todos sus compañeros de trabajo de LaMia, en Cochabamba. En horas de la mañana del 27 viajaron a Santa Cruz para emprender el viaje a Colombia, transportando al equipo de Chapecoense, junto a una delegación de periodistas y dirigentes del club que debía jugar la final de la copa Sudamericana, frente al Atletico Nacional de Colombia.

Dejó a una niña de 4 años

Vacaflores, según su hermana y otros familiares, estaba feliz de trabajar en LaMia. Antes había ocupado las mismas funciones en la empresa Ecojet y otras más. “Mi hermanito era un ser maravilloso y único, era un hombre excelente, padre de una niña de cuatro años”, relató la mujer.

 

Fiscalía no mueve el proceso

Desde el 14 de junio la Fiscalía no presentó ninguna acción al juzgado donde se sustancia el proceso por el caso LaMia. Solo presentó imputación contra el general y exjefe de la FAB, Tito Gandarillas, pero pidió su libertad.

El proceso de investigación que se inició tras la tragedia del avión de LaMia en Colombia, con el saldo de 71 víctimas y siete supervivientes, está inactivo en el Juzgado Anticorrupción Tercero.

La última actuación de la comisión de fiscales anticorrupción integrada por Mirtha Mejía, Jackeline Severiche y Richard Camacho fue el 14 de junio, cuando presentó una nueva imputación por incumplimiento de deberes contra el exdirector de Aasana y excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), Tito Róger Gandarillas.

Sin embargo, la Fiscalía en esa imputación pidió la libertad del jefe militar, que tampoco se presentó al juzgado para la audiencia cautelar que quedó suspendida.

En el proceso está incluido el exgerente de LaMia, Gustavo Vargas, el socio propietario y director de operaciones Marco Antonio Rocha, que vive en Estados Unidos.