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PARA ELLAS

¿Es verdad que funcionan las cremas reductoras?

Tratamiento estético. El uso constante de estos productos aporta beneficios no solo para la reducción de tallas, sino para la tonificación e hidratación de la piel

En círculos, en forma de ocho y con pellizcos suaves, esa es la forma de aplicar las cremas reductoras sobre las áreas donde se desea que hagan efecto. En el mercado existen muchas marcas importadas y de producción nacional que ya han incursionado en los gym y los hogares de las que rinden tributo a la silueta.

“Es reciente el lanzamiento de Curbel, gel quemagrasa, y ya la estoy usando. Desde que comencé a aplicarla en mis zonas rebeldes, puedo decir que sentí su potente efecto termogénico. Su textura en gel facilita su aplicación, es de rápida absorción y no mancho mi ropa. Otro punto que destaco es su agradable fragancia, no es como otros productos que contienen un fuerte olor a medicamento. La uso en mis rutinas de ejercicios para reducir esa grasita rebelde de mi cintura”, confiesa la influencer Mariana Villarroel.

Las cremas reductoras son compuestos en crema o en gel que se aplican en zonas donde las células de la piel acumulan altas proporciones de grasa dificultando su eliminación, como el abdomen, las caderas y los muslos superiores. Enterate aquí de algunos de sus beneficios.

Cualidades. Reduce la celulitis en las caderas, los brazos y el abdomen, donde el ejercicio no basta para evitar la piel de naranja. Ayuda a metabolizar la grasa y mejora la circulación sanguínea. Reafirma la piel y aporta elasticidad.
Aliadas. Las cremas reductoras pueden llegar a ser las mejores aliadas, ya que los nutrientes que aportan penetran en la piel de la zona deseada, elevan el riego sanguíneo y producen un drenaje linfático que ayuda a perder grasa.
No son milagrosas. A pesar que las cremas reductoras tienen propiedades muy beneficiosas para la piel, no son cosméticos milagrosos, son una ayuda adicional que junto a ejercicios y una dieta saludable te ayudarán a reducir la grasa acumulada.