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Nuevas viviendas con panel solar obligatorio

Todas las casas nuevas que se construyan en California a partir del año 2020 deberán contar con paneles solares en sus tejados. La decisión creará un impulso notable en pro del mayor uso de energías limpias. Recuérdese que -en el ámbito estadounidense- California ya le dio prioridad absoluta a la lucha contra el cambio climático; ahora adopta esta medida que fue aprobada por su Comisión de Energía y no requiere convalidación legislativa, es norma obligatoria por sí misma. Según la información disponible (http://www.energy.ca.gov/) la decisión afectará a todas las casas unifamiliares o de varias unidades que tengan menos de tres pisos y obtengan su permiso de construcción desde enero de 2020. No afectará a los edificios más altos -donde no hay sitio para la instalación solar necesaria- ni  tampoco obras de remodelación.  Cabe hacer notar que ya el 20% de la construcción actual tiene paneles solares.

La exigencia obviamente acarreará un costo adicional promedio de 9.500 dólares para cualquier construcción nueva y otro promedio de 40 dólares extras en el pago mensual de la cuota hipotecaria de 30 años plazo. Pero (aquí viene lo bueno) los expertos calculan que al mismo tiempo el usuario ahorrará 80 dólares por mes en pagos de luz eléctrica. Una cosa compensará la otra.

Si de California bajamos al altiplano boliviano, en particular a las cuatro urbes más grandes que tiene esa región (El Alto, La Paz, Oruro y Potosí), más allá de las diferencias en ingresos y nivel de vida, creo que valdría la pena intentar algo similar y al principio, por lo menos para edificaciones dirigidas hacia un público de ingresos altos y medianos. Las autoridades municipales de las cuatro ciudades nombradas podrían crear un ‘pool’ de recursos y sobre la base de lo establecido en Sacramento (capital de California) procurar adaptaciones al ámbito local. El propio Gobierno nacional debería también interesarse en el tema y ver la mejor  manera de subsidiar emprendimientos de este tipo, en lugar de gastar cuantiosos fondos públicos en la creación de empresas deficitarias e innecesarias.

Vivimos tiempos universales de ahorro energético y de cuidado am-biental. Nuestro altiplano tiene un reservorio prácticamente inagotable de energía solar que apenas se lo aprovecha. Una medida como la mencionada en esta nota podría ser un positivo paso hacia una mayor utilización de una energía renovable, eterna y barata, una vez absorbido el costo inicial de los paneles. Queda la iniciativa en manos de expertos y autoridades.