FACEBOOK TWITTER WHATSAPP
ALEMANIA

Puigdemont sale de prisión y pide diálogo con Madrid

Puigdemont, de 55 años, también exigió la "inmediata puesta en libertad" de los independentistas catalanes detenidos en España

El independentista catalán Carles Puigdemont pidió un "diálogo político" inmediato para poner fin al enfrentamiento con Madrid tras su salida este viernes bajo fianza de una cárcel alemana, a la espera de que los jueces decidan si lo extraditan a España.

"Ha llegado el momento del diálogo", declaró a la prensa al salir del centro de detención de Neumünster, en el norte de Alemania, donde estaba detenido desde hacía diez días, tras pagar la fianza de 75.000 euros (92.000 dólares) impuesta por la justicia.  

"Hemos pedido diálogo durante años y obtenido como respuesta solamente violencia y represión", afirmó Puigdemont. "Las autoridades españolas no tienen ninguna excusa para no iniciar el diálogo con los líderes políticos catalanes", añadió. 

Puigdemont, de 55 años, también exigió la "inmediata puesta en libertad" de los independentistas catalanes detenidos en España. "Tener a presos políticos en la Unión Europea es una vergüenza", afirmó.

Nueve independentistas están actualmente en prisión preventiva en España, incluidos seis exmiembros del ejecutivo autonómico catalán y la expresidenta del parlamento catalán.

La justicia alemana decidió el jueves  dejar a Puigdemont en libertad bajo control judicial, al tiempo que rechazaba la principal acusación de Madrid en su contra, el cargo de "rebelión".

Ahora solo examina el segundo cargo presentado por Madrid, menos grave, de malversación de caudales públicos. Mientras dure el examen, el líder independentista debe permanecer en Alemania bajo control judicial.

Puigdemont anunció en Twitter que prevé trasladarse a Berlín, donde está prevista próximamente una rueda de prensa.

El expresidente catalán, destituido por el gobierno central español tras la fallida declaración de independencia de Cataluña, fue detenido el 25 de marzo en el norte de Alemania, cuando regresaba en coche de Finlandia a Bélgica, donde se instaló para escapar a la justicia española.

Con su marcha al extranjero, Puigdemont y otros seis líderes independentistas evitaron la justicia española e intentaron "internacionalizar" su causa al implicar a otros países europeos.