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REVISTA EXTRA

Los amigos de mi pareja, ¡pueden ser mis amigos!

En busca de equilibrio. Una cosa es que cada uno tenga su espacio, y otra, que tu pareja dedique el tiempo que debe pasar contigo a sus amigos. ¿Sientes que estos afectan tu relación? ¿Crees que no te da el lugar que mereces? Es hora de encontrar el equilibrio entre ambas relaciones y no morir en el intento. 

Estela esperaba ansiosa  que llegue el fin de semana para disfrutarlo en familia. Por las obligaciones de ella, su esposo, Óscar, y los chicos, de lunes a viernes todo lo hacen a las carreras, por lo que la idea de pasar tiempo de calidad con sus hijos, era una oferta demasiado tentadora.

Ir al parque para que los niños se diviertan, ir al cine a ver la película que los chicos estaban esperando, comer fuera u organizar algo especial en casa, en fin ¡son varias las cosas que ella había planificado hacer en familia!

Llegó el sábado y los planes que Estela y su marido tenían, se fueron ‘al tacho’ porque los amigos de Óscar lo llamaron para programar un partido de fútbol en su ‘frater’ y el domingo un junte para celebrar a los cumpleañeros del mes.

Y así, todo el fin de semana que aparentemente él dedicaría a su familia se esfumó entre partidos de fútbol, celebraciones, cervezas y otras actividades que no la incluían ni a ella ni a sus hijos.

 

¿Motivo de discordia?

Los especialistas coinciden en afirmar que es bueno que el esposo tenga amigos. Eso habla bien de él; sin embargo, cuando la amistad es un motivo de discordia, algo no marcha bien. Más aún si por estar con los amigos, él no comparte tiempo con su familia.

Es momento de sentarse a dialogar, y no es que se trate de tener a nadie como un prisionero dentro de la casa. Pero, los sicoterapeutas sugieren que hablando se pueden encontrar puntos de equilibrio para que se de valor al tiempo en familia, sin dejar de lado a los amigos.

Lo ideal es saber poner en común las preocupaciones y tratar de encontrar juntos la solución.

 

A compaginar relaciones

La terapeuta familiar Zulema Pérez explica que una de las condiciones que solemos ‘arrastrar’ a una relación son los amigos, que de una u otra forma, ejercen influencia en el vínculo de pareja.

“Queremos pasar tiempo con ellos, pero también deseamos compartir agradables momentos en familia. Si generamos una lucha de intereses entre estas dos relaciones, se producirá un conflicto entre ambas partes y no es lo adecuado”, señala.

Agrega que es necesario llegar a un punto medio, donde ninguno de los amigos de la pareja genere tensiones entre los dos.

Se trata de compaginar las dos relaciones en un justo equilibrio, pues cualquier persona que interfiera en la vida privada de la pareja sin que se lo pidan puede volverse enemiga de la relación.

 “Los amigos son para compartir momentos agradables y no para opinar, a no ser que le pidamos una orientación. E incluso así, son una opción que reviste riesgopor las subjetividades de esos consejos. De todas formas, hay que dejar claro que tanto la pareja como nosotros necesitamos un espacio para disfrutar y compartir con amigos”, resalta.

 

¿Cuándo afectan la relación?

En criterio de la sicóloga Paula Benedict, los amigos pueden convertirse en un foco de conflicto y entorpecer la relación si la alianza con las amistades es de tipo adolescente, como cuando las salidas o la diversión del grupo tienen un estilo juvenil, que deja a la pareja en segundo plano ante  los caprichos y la búsqueda de satisfacciones de los amigos.

“Si las amistades tienen hábitos contraproducentes como alcohol, drogas o llevan una vida personal desordenada e imprudente, pueden afectar la relación. Si el compañero es dependiente de esas relaciones o se deja llevar por la presión de esas amistades para adherirse a un estilo de vida que no es compatible con los objetivos de una pareja estable”, explica Benedict.

Para la sicóloga clínica Fanny Parrado, lo negativo no son los amigos. Ya lo dice el refrán: “Dios los cría y ellos se juntan”. Entonces, continúa, cada cual tiene los amigos que por elige.

Es uno quien decide con quienes juntarse y qué tipo de actividades quiere compartir.

“Lo negativo está en uno que quiere hacer o elegir conductas que perjudican o van en contra de su relación de pareja y sin asumir las consecuencias de sus decisiones”, afirma.

Según la sicóloga Liliana Zabala, los amigos se vuelven enemigos de la relación cuando son personas tóxicas y pueden ser mala influencia para la pareja.

No obstante, prosigue Benedict, los amigos de tu pareja pueden ser grandes aliados y relaciones que te interesa cultivar en pareja si comparten intereses y sobre todo si poseen principios y valores afines.

Asimismo se pueden cultivar amistades individuales con un justo equilibrio para no mermar la relación de pareja cuando esta se considera valiosa.

 

¿Qué se debe hacer?

Benedict indica que es necesario evaluar si es el momento de tener una relación  de pareja que se quiera desarrollar o si es mejor disfrutar de una soltería sin dañar ni perjudicar al otro.

Si quiere mantener en buenos terminos su relación de pareja, deben llegar a acuerdos razonables para atender las amistades y compartir con ellas en familia. En este caso, las amistades con otras parejas o amigos comunes pueden ser fructíferas y de gran ayuda.

Parrado acota que la persona debe elegir qué estilo de vida quiere llevar y responsabilizarse de sus elecciones, ya que al tener una pareja, la persona debe cambiar ciertas prioridades.

Benedict aconseja a las esposas, especialmente, aunque también se da en el caso de los hombres, no ser demasiado controladoras ni celosas, tampoco conflictuar innecesariamente ni maltratar a las amistades o tomar revancha con comportamientos que puedan interpretarse como agresivos.

Fanny Parrado recuerda que la pareja antes de casarse ha estado vinculada a una red social a veces extensa u otras reducida, pero esos lazos se formaron durante su vida, compartiendo anécdotas que son muy necesarias para crecer como persona integralmente.

La relación de pareja no debe cortar ese vínculo.

Más bien, subraya, las parejas deben fortalecer sus relaciones con los  amigos, jamás  hay que prohibirle ni condicionarle una amistad. “Si hay actividades que se promueven en su grupo social  y ven que perjudican la buena convivencia con conductas inadecuadas, hablen con su pareja, exprésenle sus desacuerdos y elijan lo mejor para su relación. Y por último motiven a su pareja a ser buen amigo, sincero, leal, responsable y honesto”, remarca.

Liliana cree que siempre y cuando le digamos a nuestra pareja con cariño y respeto lo que nos disgusta, evitando hablar mal de sus amigos, se construirá una relación de pareja armoniosa.

“No podemos negarle al marido que tenga amigos, es parte de su interacción social, porque hay amistades de toda la vida, y generalmente hasta resulta saludable interactuar con sus amigos.

Parrado coincide en que conocer e interactuar con los amigos del otro, predispone a crear  un buen clima relacional.