FACEBOOK TWITTER WHATSAPP
ECONOMÍA

Mujeres y migrantes, los más vulnerables de la pobreza

Según datos del INE, en los últimos 10 años, la reducción de la extrema pobreza bajó de 37,7 a 17,9%. Desde el Ejecutivo se buscan alternativas para bajar más 

Las mujeres, jóvenes y los migrantes, siguen siendo los grupos más vulnerables de la pobreza en el país. Pese a la reducción de la extrema pobreza de de 37,7% a 17,9 en los últimos 10 años (1,6 millones de pobres extremos menos), el Gobierno dice no estar satisfecho con que 18 de cada 100 bolivianos sufra la inequidad.

“Hemos logrado la reducción importante de la extrema pobreza. Pero tenemos que empezar a afinar la puntería. Cuando son menos los pobres, es más difícil acertar a lo que está afectando la vulnerabilidad de determinados sectores sociales. Continuaremos con nuestras políticas de transferencias, pero también tendremos que hacer políticas focalizadas en los sectores más vulnerables como los jóvenes, mujeres y los migrantes del área rural”, señaló la ministra de Planificación, Mariana Prado.

El director del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Santiago Farjat, explicó que la reducción de la extrema pobreza entre 2007 y 2017, se redujo casi 20 puntos porcentuales. Entre 2016 y 2017, en el área rural, fue de 36,6% a 35,9% y en el área urbana, apenas de 10% a 9,9%.

La autoridad manifestó que la reducción de la pobreza se va dificultando a medida en que se reduce en mayor nivel. Por eso, cuando se habla de la pobreza urbana, siempre existen complicaciones para reducirla “porque las políticas no llegan siempre a la misma cantidad de personas a las que debería llegar”.

En ese sentido, dijo que la urgencia es empezar a focalizar las políticas públicas de manera más precisa. “Habrá que tener un ojo quirúrgico para poder identificar las necesidades de estos pobres de áreas urbanas, su perfil, para poder llegar de manera más precisa y tener mayor incidencia”.

Políticas exitosas

La ministra Prado argumentó que en términos generales, las políticas sociales ejecutadas por el Gobierno han sido exitosas, tanto las que están vinculadas a las transferencias condicionadas (Bono Juancito Pinto, Juana Azurduy, Renta Dignidad, subsidio universal) como otros temas que están vinculados a las condiciones de vida de las personas.

“Hemos estado trabajando en la ampliación de la cobertura de educación, salud, agua potable, infraestructura caminera, telecomunicaciones que son otros aspectos que más allá del ingreso, hacen que la vida de la gente sea mucho más llevadera”, subrayó Mariana Prado.

La ministra explicó que se trabaja en la Plataforma de Registro Integrado de Programas Sociales que ayudará a dirigir los proyectos.

Enfocar programas

El analista de la Fundación Jubileo, Jaime Pérez, aconsejó al Gobierno, a enfocar los planes “que garanticen la sostenibilidad de la reducción de la pobreza con la diversificación económica y productiva, de tal manera que se garantice el empleo de las personas, para que no caigan en los bolsones de pobreza”.

Identificó que los “rostros de la pobreza” también se sienten en los adultos mayores, niños, así como las zonas de Potosí y Chuquisaca, entre otros.

Recordó que la extrema pobreza en 2016, respecto a 2015, hubo un leve incremento (de 16,8% a 18,3%) por lo que empezó a dudar de la sostenibilidad de la reducción de la extrema pobreza en el país.

A Pérez le preocupa el incremento de la pobreza en el área urbana, debido al proceso de urbanización del país por la migración, lo que muestra que hay otras dimensiones de pobreza que deberían ser atendidas a partir de ahora, por este crecimiento poblacional.

“Me refiero al tema de la inseguridad ciudadana, empleo formal, de tal manera que garantice los ingresos de las personas vulnerables en las áreas urbanas y asegurar los servicios básicos. De alguna manera, en las zonas periurbanas de las ciudades, es mucho más complicado lograr la atención  de esta población”, reconoció.