En seis meses fue electo concejal, asumió la presidencia del Concejo y terminó siendo electo alcalde interino pese a que solo contaba con su voto. Parece una anécdota, pero en política todo es posible. Mario Cronenbold no tiene reparos en reconocer que cuando lo invitó el Movimiento Al Socialismo (MAS) a participar en las elecciones municipales de Warnes, hace nueve años, no sabía nada de política. "No le miento, apenas sabía el nombre del prefecto (Rubén Costas) y el alcalde cruceño (Percy Fernández), pero todo se aprende cuando se tiene ganas", revela la autoridad edil al contar cómo dio el salto de promover eventos musicales y ayudar a posicionar marcas de empresas y universidades privadas a pelear el poder político.

__ ¿No lo habían invitado otros partidos antes del MAS?

No, me invitan al MAS y acepto. Soy un tipo que arriesga, siempre digo que la suerte no existe, la suerte no va y te toca la puerta , hay que ir a buscarla y solo marca la diferencia en la vida lo que se arriesga. Pude haberme ido a la derecha o la izquierda, donde usted quiera, pero opté por el MAS, un camino complicado porque tengo amigos de compartir muchas cosas de extrema derecha. Me invitaron y acepté, no traicioné a nadie.

__ ¿En qué pensaba cuando se aprestaba a entrar la pelea política?

Renegaba todos los días con ese viaducto inconcluso (a la salida del aeropuerto Viru Viru), un día casi pierdo mi perro ahí porque se cayó de la camioneta al torcer rápido, porque obviamente si no lo hacés rápido te llevaban por delante. Entonces dije: ¡carajo! me voy a meter (a la política) si me invitan, y al poco tiempo me invitaron. En seis meses fui concejal electo, presidente del consejo, alcalde interino, presidente de Sport Boys; no fui cura porque no me gusta mucho eso.

__ ¿Cuándo fue consciente de que era alcalde?

Habrá que recordar que Warnes en algún momento fue el bastión de los Vaca Díez, mandaban los miristas. Yo tenía asumido el discurso que éramos el municipio más rico de todos los aledaños a Santa Cruz de la Sierra. Pero si ustedes venían, la avenida 25 de mayo, la principal de la provincia, era un desastre. Había un viaducto inconcluso, un estadio a medio construir, una escuela hecha de adobe a 200 metros del edificio de la Alcaldía, de donde se graduaron grandes personalidades. Además, en ese tiempo se agarraban a tiros por el sillón municipal. Y lo más triste es que se peleaban por entrar para robar, no por impulsar el desarrollo del municipio. Decía, no puede ser que estemos en estas condiciones con todos los recursos que se tiene, el potencial productivo, la ubicación geográfica estratégica y con un aeropuerto internacional dentro de su jurisdicción.

__ ¿Cómo aprovecha su cercanía con Evo Morales?

Ni un módulo educativo ni una sola guardería en 90 años, viene Mario Cronenbold, que tanto lo critican, pero con obras se calla a mucha gente. En nueve años vamos por el módulo 26, a punto de entregar otros tres. Había un solo coliseo, ahora tenemos cuatro más. Aquí habían autoridades, en su momento, que manejaban el poder del Estado, pero usaban esa amistad para hacer churrasco en una quintita famosa. Todo quedaba en el churrasquito.

 __¿Cuál es la diferencia que hace con las exautoridades que critica, porque usted con Evo Morales hasta jugó fútbol en Valle Sánchez?

 Le gusta el majadito hecho por mi suegra.  Pero para cada encuentro que tengo con él llevo un proyecto bajo el brazo para mostrárselo y los argumentos para justificarlo precisando a cuántas personas beneficiará y la promesa de concluirlo en tiempo récord. Por eso busco para trabajar empresas serias que estén dispuestas a empezar obras con su dinero, ya que si se espera el desembolso del 20 por ciento de anticipo de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) no avanzamos.

__¿Qué condiciones le pone Morales?

Siempre hacemos apuesta, por ejemplo el tiempo de entrega de un módulo educativo normalmente es de un año y medio. Él me dice: me lo entregás antes de tiempo bien hecho y te doy otra obra para Warnes. Le hacemos esa obra en ocho meses. Hasta el momento en estos nueve años de gestión, le hemos sacado al Tesoro General, vía UPRE, 3.200 millones de bolivianos. Eso es aprovechar la amistad de Evo Morales en beneficio de todos. Con ese dinero estamos construyendo infraestructura que, sin ir muy lejos, convertirán a la Alcaldía de Warnes en más importante que la de Santa Cruz de la Sierra.

__¿No es muy optimista?

El desarrollo está aquí. En poco tiempo más iniciarán la construcción de la Nueva Santa Cruz en 6.000 hectáreas, lo cual es más grande que el segundo anillo de Santa Cruz de la Sierra. Además diseñada con vías para buses y demás servicios. Estamos creando las condiciones con apoyo del Gobierno nacional y Gobierno departamental. La construcción de carreteras con la participación de todos los niveles gubernamentales es una muestra de que estamos en otra era política, del político moderno.

 __ ¿Pragmatismo puro?

Los jóvenes venimos a la política a inyectar nuevas ideas. ¿Sabe cómo se hizo la avenida G-77?

__¿Cómo?

Con plata del Tesoro. Desembolsaron financiamiento el presidente Evo, el gobernador Rubén, el alcalde Percy y nosotros los de Warnes. Lo hicimos entre los cuatro, pese a que no conversamos ideológicamente igual. Cuando el desarrollo prima más que la ideología política, ahí están los resultados. Eso antes no se hacía, el político viejo seguro pensaba que como lo propuso un azul no había motivos para apoyar. No podemos olvidarnos que la gente elige autoridades para que mejore la calidad de vida.

 __ ¿Por lo visto no piensa dejar el cargo?

Le soy sincero, iré a la reelección en 2020. No es ningún secreto, lo dije el primer día que llegué de alcalde interino. Mi primera gestión fue con guitarra prestada. La gente no me veía como una autoridad, decía este está bien para la joda , para todo lo que usted quiera, pero para alcalde o autoridad ni yo me veía.