Vladimir Peña, en su calidad de secretario ejecutivo Departamental de Demócratas, negó el extremo de que su partido hubiera financiado a grupos que participaron de la marcha de universitarios el pasado martes, día en el que se produjeron hechos de violencia y de la que fueron blanco edificios del Estado como también el Tribunal Departamental Electoral (TED).

Su respuesta es dada luego de que dirigentes de la Federación Universitaria Local (FUL), apuntaran a plataformas afines a Demócratas, como responsables de dicha convocatoria; la sindicación está en la imputación formal de la Fiscalía contra Gabriel Justiniano, el activista que fue detenido y condenado a tres años de prisión por los destrozos.

"Lo que pretenden es deslegitimar a una causa ciudadana, que exige el respeto al voto y la democracia. (Demócratas) no convocó ni asistió a la marcha", dijo a tiempo de descartar que se conviertan en “parte de hechos vandálicos”.

El viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, informó que el Gobierno y la Policía Boliviana abrieron una investigación a dirigentes cívicos de Santa Cruz y activistas de plataformas ciudadanas para dar con la verdad de los hechos sobre lo ocurrido después de la mencionada movilización.

Ante esto, Peña dijo a Unitel que considera que se debe de tener dos cosas en claro para hablar de lo sucedido, la primera es que su tienda política no acepta ninguna acción violenta pues siempre apostarán por la paz; lo segundo es que quienes participaron de esa marcha deben sentirse orgullosos de defender sus principios y la democracia y les pidió no caer en el amendretamiento que pudiera venir de parte de las autoridades del Gobierno por que lo que ocurrió después de la manifestación y que "10 o 15 vándalos" que propiciaron esos destrozos no pueden ser mezclados con la reivindicación del voto dado en el referendo de 2016.