Opinión

Ganancias y pérdidas a medias

Guido Alejandro Arana Hace 11/10/2018 8:00:00 AM

Las elecciones de ‘medio término’ en EEUU arrojan ganancias y pérdidas a medias para el Partido Republicano y el Partido Demócrata. Los republicanos no consiguieron mantener su mayoría en la Cámara de Representantes, pero la reforzaron en el Senado. Los demócratas no lograron hacerse con la mayoría en ambas cámaras, pero la consiguieron en la Cámara de Representantes. Como corolario, cambió el panorama político en Washington, DC.

Este mismo balance de ganancias y pérdidas a medias se aplica a Donald Trump. Pero las consecuencias de lo ocurrido le serán más gravosas. A partir de ahora enfrentará serias dificultades para controlar la agenda política y, sobre todo, para llevar adelante sus planes legislativos y de gastos públicos. Al propio tiempo, deberá mantenerse alerta para responder a las más numerosas y, sin duda, más difíciles investigaciones sobre la gestión de gobierno y su comportamiento personal que surgirán en la Cámara de Representantes.

La participación ciudadana en estas elecciones ha sido más alta que en oportunidades parecidas. Esto se debe, tal vez, a que no estaba en juego solo la distribución del poder, sino también otras cuestiones sustantivas que preocupan a los estadounidenses. Algunas de ellas, según varias encuestas, son la salud, la migración, la seguridad y la economía. La discusión sobre la forma de encarar las mismas revela, como subraya Francisco Seminario de Infobae, que “dos modelos de país chocaron de frente”. Por una parte, el apoyado por ciertas “minorías raciales” y “sectores blancos urbanos y suburbanos” de grandes ciudades, y con mayor educación. Por otra, el favorecido por “sectores rurales de menor diversidad, votantes blancos, predominantemente evangélicos y sin educación universitaria”. El primer segmento favorable a los demócratas en sus diversas versiones –más o menos ‘liberales’ e inclusive ‘socialistas democráticos’– y el segundo a los republicanos –con predominancia de los ‘conservadores’–. Ninguno fue ganador neto. Más bien entre ambos mantienen el equilibrio de una sociedad claramente dividida.

En cambio, dos ganadores sí son netos: las mujeres y la democracia estadounidense. Por primera vez en la historia 100 mujeres ocuparán bancas en el Senado y en la Cámara de Representantes y 10 serán gobernadoras. En cuanto al régimen democrático, gana porque se refuerza el sistema de equilibrio de poderes. Desde ahora el presidente de la federación no tiene las manos libres para gobernar a su antojo. El control desde la Cámara de Representantes será más fuerte gracias a la nueva mayoría conseguida por el Partido Demócrata. La ganancia es para todos los ciudadanos, tradicionalmente inclinados a evitar que la Presidencia concentre excesivo poder.