Melvy Ruiz está en la mitad de la fila de padres de familia que están en las afuera del Colegio Nacional Florida y entre sus manos tiene un fólder con unos documentos que exigen las autoridades de educación del distrito 2, como los aportes de las AFP y documentos que acrediten que ella trabaja por la zona de ese establecimiento y así poder ser admitida en el grupo que irá a un sorteo de cupos para que su hija curse el primero de secundaria. 

En el primer sorteo que se hizo y que fue anulado por una denuncia de supuestas irregularidades, su hija salió beneficiada con un cupo.    
Cuando la directora del Florida, Lourdes Arias; el director de educación del distrito, Rolando Sánchez; y miembros de la junta escolar revisan el fólder de Melvy, una secretaria sale y le pide que saque un nuevo extracto de  las AFP porque el que presentó es de inicios de año, pero además debe adjuntar las pruebas necesarias para acreditar que ella es la productora de un programa radial, es decir, debe presentar un certificado de trabajo notariado. El costo por ese trámite es de Bs 150.  

A esos requisitos se suma el poder notariado que debe presentar Norma Rocha, una abuela para acreditar que en su casa vive el nieto que busca espacio en ese colegio y que es ella la titular del extracto de las AFP que presentó la madre del menor.  

 Carla Alberti es otra de las madres que también fue descartada por el equipo que revisa los expedientes porque en el fólder que dejó no incluyó el certificado de trabajo y solo anexó el anticrético firmado por un notario de Fe Pública (el pago por ese documento fue de Bs 100). 

Frente a los reclamos, el director de Educación del distrito 2, Rolando Sánchez, explicó que lo que se busca es dar espacio a los alumnos que viven en la zona y explicó que en este sorteo, de más de 150 cupos, se está descartando a los hermanos menores de los  bachilleres que ya terminaron sus estudios porque, según él, ya  rompieron el vínculo con el colegio, y por ende, no le asegura un espacio en ese establecimiento a su hermano menor.

Además, afirmó que esos requisitos son los que se exige desde el Ministerio de Educación.

Mejor alumno busca espacio
Juan Andrés Bucceta, de 11 años, llegó al Florida vestido con su uniforme escolar y con los dos diplomas de honor y su libreta de notas que acredita que fue un alumno destacado en sus estudios en la unidad educativa Leonor Ribera. 
Su carpeta quedó al análisis de las autoridades educativas del Nacional Florida.

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