Opinión

15 años en un mundo de palabras

Alfonso Cortez Hace 10/26/2018 8:00:00 AM

Hace 15 años, la educadora Cecilia Mendoza, junto a su equipo del Colegio Internacional de la Sierra, propuso desarrollar en las aulas del nivel Primario, lo que parecía una quijotada: un encuentro de sus estudiantes con escritores nacionales. La actividad fue bautizada como proyecto Autor Nacional, y buscó desde sus inicios, hacer conocer a los alumnos del colegio la literatura contemporánea boliviana y sus autores. De ese modo, se fortalecería el hábito de la lectura, y además, se fomentaría la producción literaria en sus diversos géneros. La primera experiencia de 2004 fue tan exitosa que, al segundo año, el proyecto se amplió, tanto para el nivel Primario como Secundario.

Durante casi todo el año lectivo, los estudiantes leen la producción literaria de autores nacionales y, a partir de esas lecturas, realizan sus propias interpretaciones -libres y creativas-, que las presentan en formato de libro, editados por ellos mismos. En las últimas semanas de clases, como conclusión del proyecto, se celebra la visita de los escritores a cada una de las aulas, donde los esperan avezados y entrenados lectores.

En ese mágico momento, en que el escritor descubre el rostro de sus anónimos lectores, se produce un intercambio de opiniones y criterios sobre las historias o los textos leídos. Los estudiantes felicitan, cuestionan, provocan, discuten y debaten ideas o propuestas a partir de su particular e individual experiencia de lectura. Se sugieren nuevos o diferentes finales, se despejan dudas o cabos sueltos, se conoce -de primera mano- las experiencias de la escritura creativa. En ese original espacio, el autor ve materializado lo que su imaginación plasmó en el papel, y las múltiples interpretaciones que el lenguaje puede producir en el lector.

En estos quince años, ya han pasado más de un centenar de autores de todo el país por las aulas del Colesierra (así lo llaman propios y extraños). El encuentro anual con los escritores es una propuesta pedagógica modélica digna de imitar, y se ha convertido en una cita muy esperada, dentro del calendario de actividades del mundo del libro. Lo que nació como el día del autor nacional es ahora una semana completa de diversas actividades (conferencias, conversatorios, mesas redondas), tanto para la comunidad escolar, como para el gran público que quiera participar. Como corolario de los festejos, se lleva adelante una feria literaria -de puertas abiertas a la comunidad-, con autores que participan del proyecto, y con otros, que aspiran a ser parte.

Este bullente laboratorio de escritura y lectura de niños y jóvenes, apasionados por la literatura nacional, ha fraguado un primer producto impreso: una antología literaria que, como su coeditor y actual coordinador del programa, Pablo Carbone, lo señala: “recoge un ramillete de voces que busca abrirse camino por los senderos de la palabra”. La publicación, que reúne textos poéticos y narrativos de ex estudiantes y alumnos regulares -muchos de ellos premiados en concursos literarios- es una primera meritoria cosecha, de una larga y paciente siembra en suelo fértil.

“15 años habitando un mundo de libros”, es una de esas buenas noticias que valen la pena compartir. El proyecto Autor Nacional del Colesierra viene forjando una nueva y joven sociedad lectora que tanta falta le hace al país.