Cuando se empezó a escribir esta nota, el precio del petróleo arañaba los $us 70 el barril; seguramente se mantendrá en ese margen cuando se termine este artículo. A escala global, las grandes compañías respiran con alivio, cualquier cotización es mejor a los $us 30 de 2016. El crudo está estable, con ligeras subidas y caídas; eso se traduce en ganancias. Este contexto no garantiza más inversión en la industria petrolera boliviana, que en su conjunto ejecutó el 49% de sus recursos programados en 2017. 
Según la  Cámara Boliviana de Hidrocarburos y  Energía (CBHE), “un cambio de tendencia en el precio del petróleo no repercute de manera inmediata en la activación de nuevos proyectos”.
A decir de la CBHE, el sector tiene un plan de inversiones aprobado, el cual incluye proyectos para los próximos cinco años, que se revisa anualmente.
“La posibilidad de mejores precios impulsaría proyectos que con precios bajos estaban en espera. Pero estas decisiones no son tomadas con base en coyunturas sino en escenarios de mediano y largo plazo”, indicó la CBHE en un comunicado para EL DEBER.
 
Decisiones a largo plazo
Consultadas sobre el futuro de las inversiones en el país, Repsol y Petrobras coincidieron con la postura de la CBHE. 
La petrolera española Repsol respondió que “los proyectos de inversión se deciden con base en evaluaciones económicas que se realizan con proyecciones de precios de largo plazo”.
“La cotización coyuntural del barril de petróleo no influye en las decisiones de proyectos que se pretende tengan un horizonte de más de 20 años”, indicó Repsol. 
Por su lado, Petrobras afirmó que los contratos de operación en el país forman parte del planeamiento quinquenal divulgado de manera anual, y consideran inversiones adicionales, en especial en el área productora del bloque San Antonio (campo Sábalo), y en las actividades exploratorias en Tarija y Santa Cruz.
  
Repunte y reservas
Según el diagnóstico de la CBHE, la actividad ha sido afectada desde 2014 hasta principios de 2018 por precios bajos del crudo. Esto repercutió en ajustes de las empresas, para ser más eficientes.  
Por ejemplo, en Bolivia en 2014 había 14 taladros activos y hoy solo cinco, según la entidad. 
“Bolivia cuenta con gran potencial, supondrá un mejor escenario para las empresas que están al servicio de los proyectos hidrocarburíferos”, indicó la CBHE.
 Sin embargo, desde la lupa de expertos consultados la estabilización de los precios no generará un movimiento acelerado de inversiones por un factor determinante: las reservas de gas.
Para el experto en hidrocarburos Hugo del Granado, el actual  contexto global no repercute mucho en las inversiones  porque los mercados que tienen son limitados (el país solo exporta gas natural a Argentina y Brasil).
Del Granado  sostuvo  que la producción está muy ajustada, porque hubo muy poca exploración para ampliar las reservas de gas. 
“Hay un cuello de botella en la producción que el Gobierno no admite. Los precios suben, pero no se aumenta el volumen”, dijo.
El exministro de Hidrocarburos  Guillermo Torres aseguró que no se puede hacer más compromisos si no hay suficiente gas para exportar. “Hay una declinación en los campos San Alberto y Sábalo”, adivirtió el experto.
La exautoridad aseguró que a la fecha no se han repuesto las reservas de gas natural consumidas.
El analista en hidrocarburos Bernardo Prado aseveró que es necesario buscar alternativas para el gas boliviano, dado el gran potencial que tiene el país. “Pero hay que ofrecer garantías de que tenemos reservas”, dijo.

Inversión estatal
No es la primera vez que se cuestionan las reservas en el país, el senador Óscar Ortiz en días pasados denunció que las reservas rondaban los 4,48 Trillones de Pies Cúbicos de gas (TCF) y no los 10,45 TCF que asegura el Gobierno a través de YPFB.
El Ministerio de Hidrocarburos y la misma estatal respondieron a las críticas del opositor y a analistas del sector. El ministro del área, Luis Alberto Sánchez, dijo que en exploración se invirtió $us 1.336 millones. 
La autoridad afirmó que entre 2006 y 2017 se perforaron 63 pozos exploratorios, de los cuales tuvieron éxito en 28.  
Incluso indicó que se realizaron 10 campos nuevos y otros diez reservorios. “Huacaya, Aquio, Los Sauces 1, esos campos se descubrieron, por eso hemos incrementado las reservas”, afirmó con énfasis Sánchez.
Torres manifestó que todos los proyectos que menciona la autoridad ya existían y que se pusieron en marcha en la gestión del actual Gobierno.
“Eso no quiere decir que descubrieron reservas. En mi gestión de ministro se halló Incahuasi, un proyecto de años, pero  no fue mi logro”, acotó. 

Anuncian interés externo
Las cifras a escala nacional en el sector señalan que en 2017 se ejecutaron $us 910,8 millones. Esto es el 49% de los $us 1.876,4 millones programados para ese año.  
Revisando los datos oficiales,  se observa que el sector público conformado por YPFB y sus empresas ejecutó $us 719,4 millones, menos de la mitad de lo planificado ($us 1.530,4). 
Según el Informe de Resultados de la Gestión 2017 y Programación 2018, de donde se extraen estos números, YPFB Casa Matriz solo cumplió con el 42% la meta fijada de inversión. 
Para este 2018 se programó una inversión de $us 1.198  millones.  Casi el 70% corresponde a recursos estatales. 
El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, anticipó que con la estabilización de precios hay interés de empresas extranjera de invertir en Bolivia. 
“El año pasado firmamos contratos, adendas y sesiones por más de $us 4.500 millones, eso reactivará la inversión”, dijo.