Mientras la mayoría de las personas trabajan para vivir, Francisco Ortiz Baroni, un millennial cordobés, viaja para vivir. A sus 29 años, Fran, como le dicen de cariño, ha recorrido 156 países y más de 400 ciudades con un estilo particular de ganarse la vida.

Durante las vacaciones de verano en su época de estudiante, se fue a trabajar por tres meses a un centro de esquí en la montaña Lake Tahoe, en Estados Unidos, gracias al programa Work and travel. Eso le abrió la mente y pensó que lo suyo era eso, viajar para vivir.

Proviene de una familia de médicos, pero a él la medicina nunca le hizo click. Hace algunos años se graduó como administrador de empresas, tuvo dos buenos trabajos en grandes compañías en Buenos Aires como consultor de Marketing, pero no se sintió cómodo, porque sentía que todo era demasiado rígido y predecible y, además, veía que la gente era demasiado competitiva, lo que la volvía muy egoísta y no dejaban crecer a sus colegas.

Un día, hace cinco años, decidió que sería blogger de viajes y comenzó a recorrer países. Abrió un blog que se llama Viajando con Fran, primero como un hobbie, pero hace dos años y medio, decidió vender todo para hacerse trotamundos a tiempo completo.

“Mi casa es donde sea que esté con quien quiero estar. Ese es el concepto de hogar con el que me siento cómodo. Paso mucho tiempo lejos de mi familia, extraño a las personas, pero no las cosas. Soy un minimalista. Eliminé todos los excesos y vivo en plena libertad. Puedo hacer lo que quiera, ir donde quiera, cuando quiera y con quien quiera”, indica el bloggers.

 

¿Un trabajo agotador?

Fran el pasado lunes dejó Bolivia, luego de disfrutar del carnaval y recorrer algunas poblaciones de Santa Cruz, y de visitar La Paz. Hoy está en Perú, el país de su novia, pero en breve se embarcarán a México y después retornarán a Europa.

Francisco asegura que muchos miran este estilo de trabajar como lo más maravilloso del mundo. En verdad lo es, pero también es muy agotador porque él se pasa la vida viajando, sin un lugar fijo donde quedarse. No siempre viaja o duerme cómodo porque uno de sus secretos es gastar lo menos posible para llegar a más lugares.  

En Córdoba viven sus padres y solo los visita una vez al año. Esas vienen a ser sus vacaciones. A la casa de sus padres, Augusto Ortiz y Sandra Baroni, donde también vive su hermano Federico, llega a descansar. Ni siquiera tiene ganas de salir a la calle, lo único que quiere es quedarse en casa y sentir el cariño de los suyos, porque el resto del tiempo está trabajando para mostrar las maravillas de cada lugar en el que desembarca, para alimentar sus redes sociales.

“Hasta hace poco viajaba por dos o tres días a cada ciudad. Ahora me tomo más tiempo para conocer más a fondo. Al contrario de lo que todo el mundo hace, para mí, las vacaciones son quedarme quieto, sin hacer nada y hasta prefiero aislarme de las redes, ya que a diario me paso entre dos o tres horas solo contestando mensajes por correo, Facebook, Twitter, Instagram o WhatsApp. Trato de responder a todos”, explica.

 

Ingresos y estilo de vida

Con su novia, Analucía Rodríguez, que también es bloguera de viajes, formaron una empresa de marketing digital. Francisco tiene clientes fijos en Estados Unidos, España y Perú, pero también realiza otros proyectos que duran dos o tres meses.

“Tengo buenos ingresos gracias a nuestra compañía de consultoría que se mueve por Internet. También cobro a los auspiciadores por los post que publico en las redes sociales y por promocionar a las empresas con las que trabajo. Por ejemplo, cuando comparto un link y la gente compra algo ahí, recibo un porcentaje. A veces me pagan también por las charlas que doy en instituciones y universidades del lugar”, explica.

Aconseja a las personas que quieran dedicarse a este trabajo hagan todo on line, que es lo ideal para conocer los mejores precios y ofertas de pasajes y de lugares y atractivos para visitar, para hospedarse o para tours.

 

El paraíso para vivir

Si su trabajo no le exigiera viajar, Fran se quedaría a vivir en Ucrania, puesto que además de ser un país hermoso con muchos lugares impactantes para conocer, se puede vivir muy bien con poco dinero. La comida, los servicios, el alojamiento y en fin, todo es barato.

Otros países hermosos, acota, donde se puede tener una mejor calidad de vida a bajo costo son Kosovo, Serbia, Bosnia, Albania, Macedonia y Georgia, que muy al contrario de lo que se cree son lugares muy seguros. Portugal también es un lugar interesante.

¿Y el lugar más caro? “En Londres hasta respirar cuesta”, dice.

La hora del spa. Francisco disfrutando de un baño árabe, en el Hammam Al Andalus, en la ciudad española de Córdoba.
En Éfeso. Explorando las ruinas de la antigua ciudad de Éfeso, en Turquía, un lugar excepcional con mucha historia, considerado como la  más grandiosa ciudad de la antigüedad.
 
Kerala. Aprendiendo la música local de ese estado indio al que fue invitado, junto con otros 29 bloggers de todo el mundo, en 2017.
“Suave como un bebé”. Un baño de barro fue parte de un tratamiento para la piel en Santa Lucía, una pequeña, pero hermosa isla en el Caribe.