El Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) 2016 arrancó este miércoles en Quito con mensajes de respaldo a los expresidentes de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Roussef, y de Argentina, Cristina Fernández, considerados por los organizadores del evento como víctimas de los ataques de la derecha regional.

"Golpe parlamentario" y "judicialización de la política" fueron algunas de las expresiones utilizadas en ese foro para aludir a la situación que afecta a estos exgobernantes que, en palabras del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, están en el punto de mira de un "nuevo Plan Cóndor" orquestado por fuerzas "retardatarias" de la región.

Poner al descubierto las intenciones de ese plan e impulsar un "pacto ético latinoamericano" son los dos grandes ejes del ELAP, al que asisten hasta el viernes unos 200 delegados de fuerzas progresistas de 23 países para reflexionar sobre la situación de la izquierda internacional.

Doris Soliz, secretaria ejecutiva de Alianza País (AP), el movimiento oficialista ecuatoriano que organiza las jornadas, al abrir el encuentro condenó el "golpe parlamentario" que ha llevado en Brasil a la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff (2011-2016), con quien expresó su solidaridad, al igual que con el expresidente Lula da Silva (2003-2010).,

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Del mismo modo envió un mensaje de apoyo a Cristina Fernández (2007-2015), quien este jueves recibirá una condecoración del Parlamento ecuatoriano y pronunciará una conferencia en el ELAP.

El presidente de la comisión de Relaciones Internacionales de AP, Fander Falconí, expresó también su respaldo a Rousseff y a Da Silva ante el "alevoso ardid golpista" del que son víctimas y que, en su opinión, es parte de la acción conservadora ante la que la izquierda debe desplegar "nuevas estrategias" para "desenmascarar al neoliberalismo".

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, lanzó un mensaje de firmeza frente a los supuestos ataques conservadores al intervenir ante un público formado mayoritariamente por simpatizantes del oficialismo que interrumpió numerosas veces con aplausos y vítores las intervenciones.,

Rechazo al nuevo Plan Cóndor 

Para Correa, la acción de la derecha latinoamericana constituye "verdaderamente un nuevo Plan Cóndor", aunque diferente al de "hace cuarenta años", cuando el objetivo eran "los jóvenes que creían en un mundo mejor y se oponían a la brutalidad de las dictaduras militares apoyadas por el norte".

Este plan, opinó, hoy tiene en el punto de mira a los gobiernos progresistas de la región, como demuestra "el acoso y boicot económico" a Venezuela, "el golpe parlamentario en Brasil y la judicialización de la política" contra Rousseff, Lula y Fernández.

El gobernante ecuatoriano mencionó también "los intentos para destruir" la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), "neutralizar" la Comunidad de Estados Latinoamericanos (Celac) y tratar "de revivir a la moribunda" Organización de Estados Americanos (OEA).

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El mandatario advirtió de que los impulsores de esta estrategia conservadora "quieren regresar y con sed de venganza, después de más de una década de continuas derrotas", comentó.

En el ELAP está prevista también la intervención del exgobernante uruguayo José Mujica (2010-2015), de la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, y del líder del partido español Podemos, Pablo Iglesias.

También estarán el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera; el canciller ecuatoriano, Guillaume Long; el viceministro del Departamento Internacional del Partido Comunista de China, Liu Hongcai, y el jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Cuba, José Ramón Balaguer.