Opinión

S.E. y el 22 de enero de 2020

El Deber Hace 3/9/2019 8:00:00 AM

Ya sabemos que pretender reflexionar a S.E. con notas en la prensa no tiene mucho sentido, peor si a él no le gusta leer nada, como ha afirmado. De sus colaboradores son pocos los que leen, aunque ninguno le va a sugerir algo que lo pueda enfurecer. Aunque hay cosas que le deberían decir porque podrían salvarlo en algún momento.

Nicolás Maduro, ejemplo de valor y de espíritu democrático para S.E., se mantiene todavía al mando de Venezuela, pese a que se ha burlado de la Constitución y del hambre y la desesperación en que está sumido su pueblo. Maduro, en cuanto la oposición se manifiesta, llena las calles con empleados públicos, militares, milicianos, y con amas de casa que tienen derecho a la libreta de racionamiento, y así hace creer a la opinión internacional que tiene legitimidad. Poco tiempo más va a durar esa farsa, una vez que ha aparecido Juan Guaidó, uniendo a los opositores y recibiendo el reconocimiento de medio planeta.

S.E. está todavía en plazo para retirarse de una campaña electoral en la que tanto él como su compañero de fórmula están prohibidos de terciar. Sabemos que S.E. se ha pasado por encima de un referéndum en que fue derrotado; que ha forzado en su favor a un Tribunal Constitucional sobornable; y somos testigos que ha manejado también para su propio interés al Tribunal Supremo Electoral. Pese a todo afirma la jerarquía masista, con un cinismo aturdidor, que no se ha violado la Constitución, porque no se ha eliminado su art. 168. Claro, no han podido eliminar el art. 168, pero es lo mismo que lo hubieran borrado porque decidieron no respetarlo. Y si no se lo respeta es que no existe, que fue ignorado. Lo demás, lo del Pacto de San José, son falacias.

¿Qué le va a suceder a S.E. si persiste en su cuarta candidatura? Pues que si gana va a ser un presidente ilegítimo, como ilegítima es su postulación, sobre lo que se le está advirtiendo diariamente. Y como le ha sucedido a Maduro el 10 de enero pasado, puede que el 22 de enero del 2020, no se le reconozca a S.E. una presidencia ilegal, viciada por inconstitucional y fraudulenta. Puede que el 22 de enero aparezca en Bolivia, como un meteorito, otro Juan Guaidó, que sería el segundo en la votación, que sea reconocido por la población y quién sabe si por la Asamblea misma.

S.E. va a decir que tiene legitimidad porque lo apoyan los cocaleros que son sus súbditos, o la COB a la que ha comprado con regalos y salarios, o las Bartolinas que han estado medrando de todo, incluido el Fondo Indígena, o los muchos empleados públicos a quienes se tiene extorsionados para que asistan a las concentraciones masistas, o al Alto Mando y jefes militares que lo adulan. Mas S.E. tiene que saber que hay cocaleros en Yungas que no son narcos, que hay cobistas inconformes, que no todas las cholitas son Bartolinas ni se han aprovechado del Fondo Indígena, que muchos empleados públicos detestan al MAS, y que no todos los militares están felices con el manoseo del Ejército y con que sus jefes reciban jugosos premios de S.E.

Se vaya o no se vaya Maduro este año (estamos seguros que se irá en cuestión de días), si S.E. insiste en ser presidente por encima de la ley, porque el pueblo se lo pide, se enfrentará al desconocimiento de la comunidad de naciones. Hasta ahora lo toleran mandatarios de Brasil, Argentina, Chile, Perú y Paraguay, nuestros vecinos. Pero ojo que el presidente Benítez, que estuvo bailando saya en Oruro con S.E., ha roto relaciones diplomáticas con Venezuela. Si además se hace fraude en las elecciones del 27 de octubre (un indicio es que los del MAS dicen que esa fecha les perjudicaría y la quieren cambiar) EE.UU. y el resto de las naciones americanas y de Europa no estarían dispuestos para aguantar trampas aparentemente constitucionales.

S.E. no va a leer esta notita como hemos dicho, pero quienes la lean entre sus “hermanos”, que piensen que se están metiendo en un embrollo del que se arrepentirán.